Category: Ensayos


MUJER QUE SALVA

MUJER QUE SALVA

 

Para Clarice y Vinicius

Me encanta subrayar los libros, a pesar de ser un atentado a la pulcritud de aquellos que los guardan y los cuidan. Yo prefiero un diálogo abierto, a plan de un bolígrafo en mano, porque sencillamente me es la única manera de resaltar aquella frase que nos cambia la vida.

La clave es cumplir con el movimiento, así como lo requiere el taichi[1], un movimiento lento, certero y exacto que va hacia al corazón, a esa capacidad de observación que a veces perdemos, a esa inteligencia que se nos extravía en el sendero.

Lo maravilloso es encontrarnos con propios infiernos, con cachivaches mentales y basura existencial. Lo maravilloso es descubrir a nuestros propios muertos, una humanidad que ya no está; pero que ha dejado la frase exacta para salvarnos todavía de esta muerte.

Y una de mis salvadoras y muertas favoritas es Clarice Lispector, quien a plan de descubrimientos diarios me ha mostrado más allá del incendio, el sentido de la sencillez, la inteligencia y la nostalgia.

¿Cuántas veces me has despertado Clarice? Te agradezco y subrayo con orgullo todas las recomendaciones para llorar correctamente, para conservar el calor humano de los cementerios, para vivir feliz e infeliz en los insomnios. Eso de tenerle gratitud a tu máquina de escribir me enternece, y cuánta envidia he tenido al saber de tus conversaciones. Te he buscado, me han robado tus libros y te he recuperado y como siempre nuestros caminos serán circulares. Cito, ese tu 14 de septiembre: “Dije una vez que escribir es una maldición. No me acuerdo exactamente de por qué lo dije, y con sinceridad. Hoy repito: es una maldición, pero una maldición que salva”. Y hoy te respondo, leerte es una bendición que salva. Quién como tú Clarice para publicar por el periódico el siguiente aviso:

“Se necesita de alguien hombre o mujer que ayude a una persona a estar contenta porque ésta está tan contenta que no puede quedarse sola con la alegría, y necesita repartirla. Se paga extraordinariamente bien: minuto a minuto se paga con la propia alegría. Es urgente, pues la alegría de esta persona es efímera como estrellas fugaces, que hasta parece que sólo se las vio después de que cayeron; se necesita urgente antes de que caiga la noche porque la noche es muy peligrosa”.

Me pregunto cuántos lectores habrán acudido a tu aviso. Espero que mucho lectores hayamos podido leer este tu aviso para abrazarte en plena lectura y decir: yo, yo hubiera querido estar a tu lado.

“El silencio es el centro de su obra” comentó otra persona sobre su trabajo. Y quizás el silencio era el ejercicio de su alma, para mostrar todo lo que tenía dentro. En un cuaderno de copias he bautizado sus frases como Lispectoreadas para recordarme a mí misma las enseñanzas de su lectura. Lindo sería apropiarse de éstas para salvarnos: “Tener el coraje de tener fe. Y tener fe en la propia fe, pues la fe puede ser un gran susto, puede significar caer en el abismo…Si hay coraje no se lucha más”. Y los aprendizajes pueden ser varios, expuestos en novelas, en sus crónicas saturninas, en sus recomendaciones diarias, en sus plegarias a un Dios que siempre le ayudó a conseguir lo imposible. Qué linda esta brasilera, ucraniana, pero brasilera, llena de luz y de oscuridad, viviendo al margen de los accidentes y de los astros, dejándose juzgar por sus propios fantasmas, con un corazón por delante, con una taquicardia permanente en sus palabras, con una locura diferente a la demencia. Quizás, como decía ella, no logró catalogar sus alegrías y tampoco utilizar las palabras saudade[2], amor[3] o gallina[4] como los demás. Aún así le encantaba escribir y manifestar nuestras voces, la humanidad plena en su soledad, la humanidad plena en sí misma.

Hace años, en una recomendación que quizás ya no recuerde, la poeta Mónica Velásquez me dijo que Clarice Lispector escribía lindo. Desde ese día, ya por el hecho de la sonoridad de su nombre y por la misma Mónica, la he buscado y me ha encontrado. La biblioteca del CEDOAL[5] donde están expuestas varias novelas, las más famosas y otras rarezas, es el lugar secreto de la Clarice en La Paz. Allí me presté “Revelación de un mundo” y otros libros y realmente se revelaron más de mil sensaciones de lectura. Aprendí sobre los estados de gracia, sobre las dulzuras de Dios, sobre el anonimato, sobre los restos del carnaval, sobre los cosmonautas, sobre las despedidas y los escándalos inútiles del amor. Los perfumes de la tierra, las lecciones de un hijo, los placeres de una vida normal, el impulso y la aventura de escribir, el misterio y las apariciones, la humildad y la técnica son frases o palabras tenazmente utilizadas por esta mujer. Ya en la feria del libro me percaté de que Yachaywasi[6] había traído cualquier cantidad de sus libros, con tapa dura, o sea caros, ojala los hayan vendido, ojala alguien los haya comprado. Ya en esas épocas volví a encontrar otros libros en “Escaparate Cultural”[7] y con el sólo hecho de escuchar: “¡tenemos libros de la Clarice¡¡¡¡¡¡¡”[8], me lancé de nuevo a la aventura de saborearla. Hace poco escuché que la aman en Colombia y en la carrera de Literatura de la UMSA y en Brasil y en todo lado, en canciones y en estudios lacanianos. Supongo que es nuestra escritora amada, la que nunca pasó de moda, o se está poniendo de moda, qué más da, pero su alma nos sigue charlando, a pesar de haberse ido hace 34 años.

No me canso de recomendarla, porque es una mujer que más allá de haber dejado un aporte maravilloso a la literatura, desde su territorio, nos ha dejado un testimonio para aprender a sentir las cosas, a hacerse cargo del mundo,  a ver y escuchar a las personas, a escribirlas sin volver a leer y dejarlas al destino. Sencillamente he aprendido a rezar, en momentos de mucha tristeza y claridad, como uno de sus personajes llamada  Lori y quien se pedía a sí misma (No pedía a Dios, sino a sí misma): “Alivia mi alma, haz que sienta que tu mano esté cogida de la mía, haz que sienta que la muerte no existe, porque ya estamos en la eternidad, haz que amar no es morir, que la entrega de sí mismo no significa la muerte, haz que sienta una alegría modesta y diaria. Haz que reciba el mundo sin temor. Bendíceme para que viva con alegría, el pan que como, el sueño que duermo, haz que tenga caridad hacia mí misma pues si no, no podré sentir que Dios me amó, haz que pierda el pudor de desear que la hora de mi muerte haya una mano humana para apretar la mía. Amén”.

 


[1] Meditación oriental en movimiento. Lo practican harto en la Plaza Avaroa, la Plaza Humboldt y Plaza Bolivia. (La Paz, Bolivia).

[2] Sobre la saudade Clarice Lispector escribe un 27 de mayo: “Saudade es un poco hambre. Sólo ocurre cuando se come la presencia. Pero a veces la saudade es tan profunda que la presencia es poco: se quiere absorber a la otra persona toda. Estas ganas de no ser el otro para una unificación completa es uno de los sentimientos más urgentes que existen en esta vida”.

[3] Sobre el amor Clarice Lispector escribe: “Cuando el amor es demasiado grande se vuelve inútil: no se lo puede administrar, ni la persona amada tiene la capacidad de recibir tanto. Me quedo perpleja como una criatura al ver que incluso en el amor hay que tener sentido común y noción de la medida. Ah, la vida de los sentimientos es extremadamente burguesa”.

[4] Sobre la Gallina Clarice Lispectos escribe: ” La gallina tiene mucha vida interior. Para decir la verdad lo único que tiene es vida interior. Nuestra visión de su vida interior es lo que nosotros llamamos gallina. La vida interior de la gallina consiste en actuar como si entendiera. Cualquier amenaza y ella grita escandalosamente hecha una loca. Todo esto en el fondo para que el huevo no se rompa dentro de ella. Huevo que se rompe dentro de la gallina es como sangre.  La gallina mira el horizonte…Como si de la línea del horizonte estuviera viniendo un huevo…El huevo todavía es el mismo que se originó en Macedonia. Pero la gallina es siempre la tragedia moderna”.

[5] En el Espacio Simón I. Patiño, en la Belisario Salinas y Ecuador, en Sopocachi, en La Paz, en Bolivia.

[6] Por la UMSA¡¡¡. Sí, por ahí.

[7] Por el Edif. Hoy en la 6 de Agosto o sino en la 21.

[8] Juan Manuel Finot bien alegre por traer libros de la Clarice desde Argentina. Él me vendió doblemente un libro debido a un robo inesperado en un restaurante vegetariano. Quien tenga ese libro de la Clarice, espero profundamente lo haya leído, lo haya regalado o me encuentre lo más antes posible.

 

Por Claudia Daza Durán

Me pregunto cómo hubiera sido Jorge Luis Borges navegando en Google, Wikipedia o diseñando su propio blog. Lo cierto es que el escritor argentino hubiera tenido la “voluntad continua de experimentar” tal y como lo habría planteado Néstor García Canclini[1]. Y así también hubiera podido tener la capacidad de entender los territorios tecnológicos como un laboratorio o un laberinto. Claro está; Borges era Borges, él mismo con sus textos son en sí un mundo para navegar y explorar, ya que según William Rowe, se dejó llevar por las infinitas simultaneidades, tal como ocurre con su cuento Funes el memorioso donde “el personaje no puede olvidarse de nada, hace un registro total de la realidad, y se desplaza entre dos mundos” (ROWE, 1998:107) Si lo vemos de esa manera, Borges ya tenía en mente, quizás hasta de forma intuitiva, la posibilidad de las bifurcaciones, de las redes, de los laberintos, de un mundo que era capaz de ofrecernos un sin fin de datos e informaciones y obviamente mundos. Lo interesante, en este caso, es que Borges murió viejo y ciego; sin embargo murió comprendiendo lógicas que son entendidas y practicadas, sin tanto análisis, por la juventud actual. Parto por Borges y por los jóvenes para comprender esa interrelación de distintas generaciones al momento de hablar de las nuevas tecnologías de información y comunicación, haciendo más clara la analogía, podríamos pensar en la relación entre maestros y estudiantes de colegio en torno a las TICs, especialmente Internet.

El mundo está cambiando concluyen muchos teóricos sociales, pues a propósito de la cibercultura, Pierre Levy señala “La aceleración es tan fuerte y tan general que incluso los que consideran estar más «a la última» están, en diversos grados, desbordados por el cambio, pues nadie puede participar activamente en la creación de las transformaciones del conjunto de las especialidades técnicas, ni siquiera seguirlas de cerca”.

Lo más interesante del asunto es que mientras los especialistas conceptualizan, categorizan, redefinen indicadores o redactan resultados sobre la cultura y la tecnología, los jóvenes están jugando en este instante un nuevo juego recién comprado de la Huyustus, viendo los últimos videoclips de Lady Gaga en Youtube[2], se están mensajeando por sus celulares o están escribiendo un nuevo estado en el Facebook. Muchos les dirán holgazanes o inmaduros; pero lo cierto es que justamente los teóricos se fijan constantemente en ellos como los principales consumidores y actores sociales clave de estas nuevas tecnologías.

Partamos por hechos que corroboren lo anteriormente dicho. Según Leandro Zanoni, en su libro El imperio digital, adolescentes encuestados dijeron que prefieren informarse a través de la televisión, blogs, redes sociales y sitios web de noticias. Así también se realizaron estudios sobre consumo de estos diferentes formatos digitales. Cito: “Un estudio de investigación sobre los adolescentes realizado por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) a finales de 2007 arrojó que los alumnos exigen que las clases sean divertidas y prácticas y que no les interesa demasiado estudiar alguna carrera con salida laboral, sino algo que los estimule. En cuanto al consumo de medios, el 60% de los jóvenes de entre 12 y 20 años elige pasar más tiempo frente a una PC que frente al televisor. Principalmente, usan Internet para chatear y visitar blogs ajenos y actualizar los propios (el 60% de ellos tiene alguno de los dos). Tienen, en promedio, cien contactos en sus mensajes instantáneos y la mitad de ellos son “amigos” virtuales con quienes nunca se vieron en persona. No imaginan su vida sin la tecnología ni tampoco, por supuesto, el celular. El principal uso que le dan al teléfono es el del mensaje de texto (SMS)” (ZANONI, 2008)

Tras haber revisado estos estudios, los especialistas en marketing concluyen que los adolescentes privilegian aquellos modos de comunicación que les permiten fortalecer sus redes sociales. Cito nuevamente a Zanoni: “El SMS es parte de su cultura, es su herramienta de comunicación favorita. Además, los adolescentes son los usuarios que más nos desafían a encontrar aquellas alternativas de productos que les permitan sacar el mayor provecho de sus recursos económicos. Ellos son verdaderos smart users”.

Haciendo caso a la conclusión de Zanoni, si estamos hablando de usuarios inteligentes, pregunto: ¿cuál es el rol de la educación en este tipo de consumos? ¿cuál es el rol del maestro (a), el usuario o no usuario de las nuevas tecnologías? ¿hasta dónde intervenir estos consumos culturales? ¿cómo podríamos apropiarnos de estos medios para la educación? El reto consiste, por tanto, en la comprensión de jóvenes estudiantes que manejan constantemente la tecnología para sus procesos de información y comunicación, tomando en cuenta, incluso,  que ciertos medios como Youtube o Facebook son satanizados por la diversidad de contenidos y malos usos que se han realizado en estos. Sin embargo, cabe recordar, desde la comunicación social, que todos los medios desde la prensa escrita, el cine, la radio o la televisión también han sido mal utilizados, concluyendo por tanto, que el problema no radica en el medio como tal sino en sus emisores. Por tanto, un seguimiento desde la educación es totalmente vital.

Además del reto educativo, cabe destacar los retos económicos, político-culturales y sociales, cuyos factores son aun reflexionados e investigados. Por su parte, el profesor Bernard Miège , señala que desde el punto de vista comunicacional, estamos hablando de un diálogo permanente entre la técnica y lo social. Estamos hablando de la complejización del dominio de los medios[3].

Desde el punto de vista comunicacional, desplegado en una reflexión actual de grandes especialistas como Dênis de Moraes y Bernard Miége,  el proceso de las TIC es el siguiente:

1. Informalización: Circulación creciente y acelerada de flujos de información (conocimientos, saberes, investigaciones, producciones, blogs, competencias técnicas o profesionales, movimientos alternativos, información editada e información abierta).

2. Mediatización de la comunicación: Miège señala “Cada vez está más claro que el manejo de las TIC supone la movilización de competencias comunicacionales que no deben confundirse con las competencias cognoscitivas necesarias para dominar herramientas. Estas competencias comunicacionales forman parte de la creación de nuevas formas de acción comunicacional. Los procedimientos interesantes para investigación son el chat, el foro, blogs, etc.

3. La ampliación de la esfera mediática: Se debe evitar: la perspectiva de sustitución pura y simple de los medios por las TICs. No debemos pensar en reemplazar a los otros medios, sino integrarlos.

4. La mercantilización de las actividades comunicacionales.

5. La generalización de las relaciones públicas: “Todo nos hace suponer que los inventos más recientes (blogs, sitios informativos compatibles con móviles, etc.) serán profusamente utilizados al servicio de las actividades comunicacionales y contribuirán al fortalecimiento de las relaciones públicas generalizadas”.

6. La diferenciación de las prácticas sociales: Es sumamente interesante porque los teóricos se cuestionan ¿cómo enfocar el análisis de la evolución de las prácticas sociales de información, de cultura y de comunicación? para ello Miège plantea cinco orientaciones: nosotros mediatizamos todo el tiempo las actividades comunicacionales, articulamos herramientas, somos desiguales, nos desplazamos a nivel profesional y privado.

Aparte de los procesos de las TIC debemos tomar en cuenta que estamos hablando de nuevos lenguajes, ya que no sólo se trata de tecnología. Jesús Martín Barbero[4] nos explica, por ejemplo “la tecnología, remite hoy no sólo y no tanto a la novedad de los aparatos, sino a nuevos modos de percepción y de lenguaje, a nuevas sensibilidades y escrituras. La tecnología deslocaliza los saberes modificando tanto el estatuto cognitivo como institucional de las condiciones del saber y las fisuras de la razón, lo que está conduciendo a un fuerte borramiento de las fronteras entre razón e imaginación, saber e información, naturaleza y artificio, arte y ciencia, saber experto y experiencia profana”. (DE MORAES:105).

En este espacio es donde se encuentran y se contraponen dos lenguajes: el escrito y el audiovisual.

Ya que si tomamos en cuenta a la cibercultura como un ecosistema, según Barbero, “la experiencia audiovisual trastornada por la revolución digital apunta a la constitución de una visibilidad cultural que  es hoy el estratégico escenario de una decisiva batalla política contra el viejo y excluyente poder de la letra que a lo largo de un siglo y medio ha desconocido la diferencia y riqueza de las oralidades y visualidades culturales, esas mismas que entrelazan ahora sus memorias a los imaginarios de la virtualidad para dar nuevo sentido y nueva forma a las tradiciones”.

Es decir que nuestros imaginarios culturales van en la actualidad más allá de nuestras palabras y se expanden en el ámbito oral y visual (manejados de una manera espectacular en las TIC). Pongámonos el ejemplo de los video juegos, que no sólo son manejados por los jóvenes usuarios. José Escrivano, al reflexionar la relación entre el arte y el video juego, señala que “la influencia del videojuego en las conversaciones universitarias es comparable a la que suscitaba el cine francés hace varias generaciones”. Es decir que incluso este tipo de medios como el videojuego puede generar élites intelectuales y generaciones de culto[5]. La reflexión importante de Escrivano radica en que  desde el mundo académico se haga inevitable el análisis de los videojuegos desde aspectos serios y trascendentes debido a su impacto social, cultural psicológico, económico y artístico. Nos señala “Por si fuera poco la versatilidad del medio lo convierte no sólo en una alternativa de ocio sino también en una poderosa herramienta de aprendizaje y emisora de valores, sentimientos y sensaciones a la altura de otras disciplinas artísticas”. Uno de los ejemplos lanzados como educativos es el juego Balkan Wars cuyo contenido es educacional-historiográfico, donde el jugador es partícipe de un acontecimiento histórico cuyo rol es aportar con estrategias.

Estoy segura que dentro de nuestra comunidad existen expertos en juegos y cuyos grupos manejan conceptos de videojuegos y estrategias. ¿Qué hacer con estos grupos? ¿Cómo integrarnos a ellos? Jesús Martín Barbero propone el proyecto de “alfabetización virtual” para el conjunto de la sociedad, así como en su momento lo propuso Paulo Freire con la alfabetización. La característica principal de este proceso es la interacción. Y reflexiona “Navegar es también leer, pero no de izquierda a derecha, ni siguiendo la secuencia de las páginas, sino atravesando textos, imágenes, sonidos, conectados entre sí por muy diversos modos de articulación, simulación, modelado o juego”. Y justamente uno de los desafíos para esta alfabetización, según Barbero, es la investigación acerca de los modos en que las culturas locales se están apropiando de las culturas virtuales.  En nuestro caso deberíamos prestar mucha atención a los modos de apropiación que tiene nuestra cultura estudiantil. Destaca Barbero: “nuestro sistema educativo y cultural necesita hacer un seguimiento cercano y permanente de las formas en que las diversas culturas territoriales están procesando los cambios, y para ello diferenciando edades, género, ciudades grandes y pequeñas, ámbitos rurales industrializados y subdesarrollados”.

Por su lado, Karina Crespo, en su afán de trabajar la creatividad y las nuevas tecnologías educativas, destaca que el objetivo principal es la producción de proyectos y/o actividades donde el lenguaje audiovisual y la utilización de la Web para convertirse en facilitadores del aprendizaje”. (CRESPO) Es así que a partir de la triada conexión, alfabetización y apropiación se desarrolle el proceso esperado en la educación a través de las TIC.

Crespo destaca que una de las propuestas para enriquecer procesos de enseñanza, es que nuestros estudiantes sean capaces de producir ellos mismos sus propios mensajes en diferentes soportes, entre ellos, por supuesto, multimedia. Por otro lado debemos rescatar la característica innata que se les ha atribuido a los usuarios de Internet y TIC como “la inteligencia colectiva”, principal motor de la cibercultura.

Pierre Levyn, especialista en Cibercultura, señala que los investigadores y estudiantes del mundo entero intercambian ideas, artículos, imágenes, experimentos u observaciones a través de videoconferencias electrónicas organizadas por centros de interés. Informáticos dispersos sobre el planeta se ayudan entre sí para resolver problemas de programación. Por otro lado destaca que por primera vez en la historia de la humanidad, la mayor parte de las competencias adquiridas por una persona al principio de su recorrido profesional, estarán obsoletas al final de su carrera y que trabajar se convierte cada vez más en aprender; en transmitir saberes y producir conocimientos. ¿a través de quién se aprende? A través de la inteligencia colectiva[6]. El reto que nos plantea Levy es que el “enseñante ha de convertirse en animador de la inteligencia colectiva de sus grupos de alumnos más que en un dispensador directo de conocimientos”. Inducir al aprendizaje cooperativo es lo más prometedor para el autor de Cibercultura. Ojo que mi posición no es inducir al plagio de textos, páginas Web y blogs para realizar una tarea de investigación, sino que nuestra comunidad sea parte de esa gran comunidad inteligente, a partir de la difusión de nuestras producciones, saberes, inquietudes, recetas, comentarios, afinidades, eventos, links amigos, etc.

Destaco la advertencia de Beatriz Sarlo, cuando señala que puede haber una gran equivocación al pensar que “las destrezas cibernéticas no necesitan de las destrezas previas de la lectura y la escritura”. A diferencia de Martín Barbero, Sarlo rescata la competencia de la escritura y me parece una reflexión fundamental para concentrarnos en las diferentes plataformas donde los estudiantes se desenvuelven. ¿Hacemos un seguimiento de las producciones escritas por ellos en esas plataformas?¿cuántos de nuestros estudiantes tendrán un blog donde comparten y redactan sus pasiones? ¿cuánto escriben y leen? ¿escriben bien? ¿qué comentarios realizan? ¿qué información están ofrendando a la inteligencia colectiva? y viendo más allá, ¿qué links comparten? ¿qué videos de youtube socializan? ¿qué les interesa socializar? ¿cómo se desarrolla su proceso de relacionamiento con esa inteligencia colectiva? ¿seré yo parte de su inteligencia colectiva? y lo más importante ¿cómo están construyendo sus imaginarios y sus historias personales?  Si estos “nativos digitales”, es decir, los que nacieron y crecieron cuando las computadoras e Internet ya se habían instalado en casi todos los aspectos de la vida, no tienen esas plataformas o las mal utilizan, el rol de un educador (a) es ANIMARLO a ser parte de esa comunidad que lo espera con mucha información y comunicación y espera de él (ella) sus aportes personales para el colectivo.

El comunicador José Luis Orihuela, dentro de la revista latinoamericana de comunicación  CHASKI reflexiona que En el ámbito educativo, los blogs pueden ser una magnífica plataforma de trabajo para alumnos de doctorado, grupos dispersos de investigadores, gestión de proyectos de investigación, difusión de resultados de investigación, publicación de noticias y referencias de interés de las diversas unidades y centros educativos, ámbito de reencuentro de antiguos alumnos colegas, plataforma de exposición de portafolios de recién licenciados y taller de escritura individual y en colaboración”. Esa puede ser una gran plataforma para difundir producción estudiantil, haciendo links entre ellos mismos (su comunidad inteligente), haciendo links con espacios más grandes como Wikipedia y otras fuentes, haciendo uso de fuentes a través de las conexiones, complementando con fotos, sonidos y videos linkeados de Youtube o videos que ellos mismos hayan realizado. Los estudiantes pueden ingresar al mundo de los ensayos utilizando nuevas formas de realizar citas, por ejemplo interactuar con esos otros soportes como audio y video y no sólo texto. Teniendo un blog, un estudiante puede difundir la dirección o el link de este a través de sus propias redes sociales como el Facebook, Tiwtter o SMS y recibir los comentarios o las afinidades que puede tener su propia comunidad, a su vez puede ser recomendado a otras comunidades y así expandir la difusión de su trabajo en este universo virtual. Sus posibilidades van más allá del cuaderno, del trabajo práctico impreso o de una exposición en Power Point. Toda esta práctica de informalización ya se hace por los “migrantes digitales”, es decir por aquellos que somos felices interactuando con esta tecnología y estamos aprendiendo a manejar nuevos lenguajes que antes no teníamos.

Sin embargo, existen muchos “migrantes digitales” que aún no han descubierto los beneficios de estas plataformas, tecnologías o medios y se tiende a satanizarlos, como había dicho anteriormente. Es natural que hayan contradicciones, esas no son las contradicciones del medio, son las contradicciones del mundo, son las mismas contradicciones que se pueden encontrar en la calle. Es la misma contradicción que existe entre Mark Zuckerberg y la red más famosa del mundo, su propia creación. En la película Facebook, donde se muestra claves en su vida, se lo ve solo, absolutamente solo contemplando la fotografía y el muro de su ex novia. Dan ganas de llorar por su suerte, porque gracias a él más de 75 millones de usuarios han encontrado a sus amigos del pasado y hacen más amigos a la velocidad del rayo, además de recibir permanentemente invitaciones para un sin fin de eventos sociales y culturales.

Zanoni nos ayuda a creer (a los migrantes digitales que encontramos beneficios en las tecnologías populares y redes sociales) por sus siguientes datos: “Cada día en la Argentina se abren nuevos blogs personales. MySpace y Facebook tienen más usuarios que aceptar, YouTube, el sitio por excelencia para alojar y ver videos, recibe diez horas de nuevas imágenes y ya acumula más de 70 millones de piezas”. Es tan grande la capacidad de mostrarnos ahora al mundo que “Las comunidades y la interacción dentro de las llamadas Redes Sociales desembocaron en un cambio rotundo del paradigma, plasmado en la prensa cuando, en diciembre de 2006, la revista norteamericana Time eligió al usuario de Internet (“You”) para su tradicional “Personaje del año”.” (ZANONI:2008).

Por otro lado, periodistas o blogueros como Jorge Gobbi señalan que “Facebook tiene una diferencia importante con respecto a otras redes sociales: al proponer la posibilidad, a partir de una API abierta para desarrolladores, de que otros desarrollen aplicaciones para su entorno (pequeñas aplicaciones para actualizar Twiter, tablones de anuncio), quiere convertirse en el enlace de todo lo que se hace por Internet”.

Ni qué decir del Twiter con un emblema actual como: la transmisión y el reporte que se dio el instante en que las tropas norteamericanas “mataban” a Osama Bin Ladem. Incluso es entendido como un periodismo participativo como sucedió, en su momento, con los blogs. Estas redes sociales nos hacen reflexionar, incluso, en las normas de convivencia para ser aceptado o expulsado por toda la comunidad.

En fin, si pretendemos generar un cambio y realizar giros y alfabetizaciones debemos conocer los aspectos anteriormente mencionados: los procesos, los usos, los medios y las plataformas y sus propios lenguajes. Al fin de cuentas, es como una aventura que no tiene límites tal cual lo dijo Borges antes de morir e irse a su propio mundo infinito: “El laberinto tiene algo muy curioso porque la idea de perderse no es rara, pero la idea de un edificio construido para que la gente se pierda es una idea rara, la idea de un arquitecto de laberintos. Podríamos decir que el laberinto es un temor, pero es también una esperanza; es un temor porque estamos perdidos pero es una esperanza porque hay un centro, porque hay un plano, porque hay una arquitectura”. Ahora me pregunto ¿quién es ese centro? ¿Tú? ¿Yo? y si ya hubo el arquitecto, ¿no seremos nosotros los albañiles y constructores de esa gran laberinto virtual? Lo que sí tengo claro es que sigue en construcción y todos lo podemos ver, a pesar de nuestras cegueras.

BIBLIOGRAFIA

 

BARBERO, Jesús Martín. Cultura, medios y sociedad. Universidad Nacional de Colombia. Colombia. 1998.

CRESPO, Karina. La producción audiovisual como estrategia didáctica.  Creatividad y nuevas tecnologías educativas. EDUCAR.

DE MORAES. Mutaciones de lo visible. Comunicación y procesos culturales en la era digital. PIADOS Estudios de comunicación. Buenos Aires. 2010.

LEVÝ, Pierre. Cibercultura. Informe al Consejo de Europa. Anthropos Editorial, Barcelona. 2007.

GARCÍA CANCLINI. Néstor. Diferentes, desiguales, desconectados. GEDISA, Barcelona. 2004.

ROWE, William. Poética, cosmología y modelos de la cultura en la época de los medios electrónicos en BARBERO, Jesús Martín. Cultura, medios y sociedad .

ORIHUELA, José Luís. Los weblogs. En Chaski Revista latinoamericana de comunicación. 2004.

ZANONI. Leandro. El imperio digital. Ediciones B. México. 2008.

ESCRIVANO. José. Arte y videojuego. Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. España. 2007

BORGES, Jorge Luís. Borges para millones. Editorial Corregidor. Buenos Aires. 1997.


[1] Uno de los antropólogos y cientistas sociales más importantes de Latinoamérica.

[2] “El sitio de videos YouTube es la estrella principal de la Web actual. En 2006 la revista Time lo calificó como “el invento del siglo” y el diario inglés The Guardian lo responsabilizó —junto con Amazon.com, Wikipedia y eBay, entre otros—, de “haber cambiado al mundo”. Los noticieros de la TV de todo el mundo emiten todos los días imágenes tomadas de YouTube.zanon” (ZANONI, 2008)

[3] Podríamos incluir el “dominio de los medios” como una competencia en los actores sociales de la educación.

[4] Profesor en Comunicación en Universidades de América Latina, Europa y Estados Unidos.

[5] Este comentario me hace recuerdo a los personajes de la serie de televisión “The Big Bang Theory“. Ellos son genios, físicos e ingenieros que tienen un culto y un fanatismo por el cine y los videojuegos. Quien no entiende el lenguaje o la jerga de tecnología y videojuegos no puede racionalizar incluso las bromas que se hacen en la serie.

[6] Ojo que esta inteligencia colectiva no son sólo los profesionales, especialistas y científicos, sino todos aquellos que comparten un saber, un conocimiento, un arte, una receta, etc.

EL OJO REBELDE

LOS OJOS Y LAS MANCANCHAS REBELDES

Partamos de un hecho dado recientemente a nivel cultural en nuestra ciudad. A sus 28 años, Vanesa de Britto, Directora Ejecutiva de la Cinemateca Boliviana renunciaba a su cargo de directora de la flamante institución debido a decisiones que hubo en el directorio. Éste diseñó un nuevo perfil para el director de la Cinemateca, el cual debía ser un “cineasta reconocido y consagrado”. Con sus palabras, Vanesa de Britto, en una entrevista me señalaba: “Obviamente, no encajo en ese perfil por que soy gestora cultural de profesión. Si bien  se me ofreció quedarme en la institución, bajo otro cargo, para mí es un retroceso profesional. Es así que cumplo estos cuatro años de gestión, como indican los estatutos, y cierro un capítulo en mi vida para el reinicio de otro”.

Para aquellos que no la conocieron, es bajo la dirección ejecutiva de Vanesa de Britto que se concluye la construcción de la nueva cinemateca, que tardó quince años en ejecutarse. El mismo directorio toma la decisión de cambiar el perfil del director, dejando de lado su trayectoria y el aporte que esta mujer realizó en dicha institución. A su vez De Britto señalaba indignada: “Voy a ser muy sincera, no se qué es lo que está pasando arriba. Desde hace más de un mes se me ha dejado de notificar las cosas. La última carta que yo recibí se me anuncia la decisión del directorio, y que al final entrará una persona en transición.” Esta persona en transición es el director de cine Antonio Eguino, quien continúa en la actualidad con el cargo de Director Ejecutivo. Por su lado Vanesa de Britto ni siquiera fue invitada a ser parte del grupo de fideicomisarios o el directorio de la Cinemateca Boliviana donde se encuentran destacados intelectuales del país como Carlos Mesa, Fernando Cajías, Pedro Susz, etc.  Cuando Vanesa de Britto dejaba la institución señalaba: “Estoy triste porque mi vida la he dejado acá, triste porque dejo un equipo de gente maravillosa, gente del entorno muy linda y una institución que es fantástica. Así de joven, tienes dos alternativas: fracasar e irte al limbo o tener éxito y salir con el pecho hinchado y estoy saliendo así por la puerta grande, con el orgullo de haber logrado el sueño de Pedro. Y así a Pedro (Susz), todo lo que él me ha dado se lo estoy devolviendo”.  ENTREVISTA A VANESA DE BRITTO

Utilizo este ejemplo dentro del área audiovisual en su ámbito ejecutivo para comenzar a describir los aspectos de poder y encuentros de género y generacional que se van dando constantemente. El cine al ser un espacio tradicionalmente masculino, ha llegado a conformar un sistema que ha venido siendo confrontado por diversos discursos entre los cuales sobresale el cine feminista. Es irónico, incluso, que el cineasta Rodrigo Bellot, en la misma Cinemateca, haya presentado un seminario taller dedicado al cine feminista, justamente cuando Vanesa de Britto tenía problemas laborales al no cumplir los requisitos que se le imponían: ser un cineasta reconocido.

Del taller de cine feminista presenciado por mi persona rescato cineastas que han sabido perfilar o construir un cine que va más allá de un discurso feminista y que posteriormente nos llevará a la reflexión interna de productoras bolivianas.

  1. EJEMPLOS DE CINE FEMINISTA

1. 1. La identidad, la intimidad  y la filosofía francesa

Para entrar dentro de la experiencia audiovisual boliviana, he considerado necesario hablar de algunas producciones internacionales que me han resultado inspiradoras. Pues bien, una de las cineastas destacadas vendría a ser la francesa Catherine Breillat quien con un estilo nuevo en los años 90 nos ha mostrado obsesiones y ensayos filosóficos dentro de su cine. La revista Letras Libres señala que a lo largo de su carrera ha explorado el deseo y la identidad de las mujeres desde un ángulo distinto, chocante y muchas veces marginal. Tal es el caso de su trabajo “Romance X”, que fue tildado de película pornográfica porque quiso hacer escenas de cama verdaderas, sin el pudor de la autocensura. Sin embargo, ella señala que se buscó humanizar lo porno, y humanizar la eterna guerra entre los sexos, donde los héroes somos nosotros mismos. A su vez, la misma directora habría declarado que “el cine es la única manera de hablar de su percepción sobre las relaciones entre los hombres y las mujeres”. En ese sentido, el cine realizado por mujeres le da bastante importancia a un tema que incumbe a los antropólogos: la identidad. Adrienne Rich, en una conferencia de feminismo e identidad se planteaba que en principio, para hablar de espacios, no se debe partir de un continente, una patria o una casa sino de la geografía más cercana: el cuerpo, lo que Marx joven habría llamado: “la primera premisa de toda historia humana”. Es así cómo entiendo trabajos como éste donde la identidad, el cuerpo, el sexo vienen a ser temas centrales para cuestionar el sentido de ser mujer y ser humano.

1.2. La identidad a partir de la crítica de las naciones

Por otro lado, me encontré con dos ejemplos que abarcan más allá del cuerpo como tal y cubren temas nacionales y socioculturales. Estoy hablando de una directora de la India que radica en Canadá y de otra directora Iraquí. La primera, Deepa Metha, ha dirigido una trilogía donde realiza una crítica a su contexto religioso, político y sexual. Estamos hablando de las películas: Tierra, Fuego y Agua. En las tres películas Deepa Metha quiso que el contenido emocional, sin embargo, fuera universal. Y su objetivo fue llamar la atención a través de sus historias para tener una resonancia que trascienda las fronteras culturales y geográficas. Para esta cineasta, el cine es un medio poderoso y su esperanza es provocar diálogo y haga a la gente pensar más profundamente sobre el precio de las divisiones. En cuanto a contar historias de mujeres en sus películas, la cineasta señala: “Ante todo me motiva el hecho de ser mujer. Pero no es sólo eso, mi motivación va más allá, me molesta mucho el tema de las diferencias de clase, me molesta mucho el tema de la desigualdad de género, me molesta mucho el hecho de que a igualdad de trabajo haya diferentes salarios, toda injusticia me revela y me moviliza”. Sin embargo, aparte de sus contenidos de género, Deepa Metha ha tenido fuertes problemas con el fundamentalismo en su país, tanto así que han quemado salas cinematográficas donde se han proyectado sus películas, han robado material de su trabajo, amedrentado a sus actores y han secuestrado a su hija, desatando así violentas protestas. A estos obstáculos, Deepa Metha los enfrentó posteriormente con esta reflexión: “Hay un dicho inglés que dice que lo que no te mata te hace más fuerte, esto lo digo ahora con retrospectiva, pero en el momento lo pasé muy mal. Primero reaccioné con mucha ira y me sentí muy mal, pero me di cuenta de que no eran mi gente, ningún extremista tiene nada que ver conmigo. A partir de ahí crecí, no me he sentido amargada pero si me sentí muy traicionada. Ahora lo veo como un acto de crecimiento, pero en el momento lo pasé fatal. Me di cuenta de que Agua reflejaba lo que ocurría en la India, el ascenso del fundamentalismo hindú y de la intolerancia hacia cualquier cosa, por lo tanto éramos el blanco perfecto”. A su vez esta cineasta cree que la mirada femenina y la fuerza de las mujeres tienen mucho que ver con la compasión en un mundo lleno de intolerancia, y ella recalca que se trata de una compasión en el sentido de no estar juzgando durante todo el tiempo.

El otro ejemplo nos lleva a Irak, donde la cineasta Samira Makhmalbaf,  ha presentado propuestas que han sacudido a nivel internacional, ya que ella expuso claramente desde su mirada, lo que significaba ser iraquí. Fotografiando durante un mes a mujeres afganas entre Irán y Afganistán, esta mujer señala que se dio cuenta de la gran carga de la cultura masculina, de la pobreza y la mendicidad. Debo señalar que los talibanes declararon al cine como algo ilegal, y que el cine afgano había producido menos de cuarenta películas, durante los primeros cien años de su historia. A pesar de ello, Samira logró realizar una película muy realista donde muestra las barreras que se hacen en cuanto a mostrar el rostro de una mujer o la educación que debería recibir. En su película “A las cinco de la tarde”, se desarrolla el siguiente diálogo que me parece interesante de leer:

Profesora: Todas las alumnas deberían llevar uniforme negro y pañuelo blanco. Noqreh, ¿Por qué llevas un vestido de color?
Noqreh: Señorita, si llevara uniforme mi padre no me dejaría venir.
Profesora: ¿Por qué?
Noqreh: Piensa que las chicas no deberían estudiar”.

Los discursos son variados, desde la filosofía compleja que presenta Catherine Breillat con escenas de sexo e identidad hasta los testimonios de nacionalidad y problemas sociales que plantean Deepa Metha y Samira Makhmalbaf. Los discursos crecen más aun con cines más radicales como los de Virgine Despentes, cuya película emblemática “Bisse-moi” nos muestra a dos mujeres violadas que cobran venganza teniendo sexo con varios hombres y asesinándolos posteriormente de una manera muy violenta. Ante esos ejemplos una queda con la duda, ¿cuál de estas películas es cine feminista?

Tras haber revisado, la diversidad de feminismos a lo largo de nuestra historia, también podemos hablar de diversos estilos discursivos feministas en estas cineastas. Cuando se plantean temas de identidad, directamente me remito al feminismo de la diferencia, que plantea la otredad como alternativa para hablar de lo “hermoso que es ser mujer”. A su vez, existe una gran urgencia de otras cineastas cuando hablan de resolver o plantear críticas directas con desigualdades sociales. El feminismo chicano o afroamericano ya se adelantaban con esa mirada que plantea Deepa Metha. Por otro lado existen películas como las de Pedro Almodóvar, cuyos personajes centrales son siempre mujeres con una psicología cabal, reconocida por cualquier mujer. En todo caso,  el cine Queer también destaca dentro de estas expresiones marginales, además del cine que yo llamaría pro feminismo, ya que es realizada por hombres, pero cuyo discurso plantea directamente la problemática de ser mujer. Claro ejemplo es el de la película Leonera (película que narra la historia de una mujer en la cárcel), y que fue guionizada y dirigida por hombres, quienes se internaron en el mundo de las mujeres de la cárcel a partir de entrevistas, etnografías, historias de vida  durante muchos meses.

  1. EN BOLIVIA

1.1. Contacto con otras mujeres

Cuando se habla de mujer en el cine boliviano, debo recordar en primera instancia a Amalia de Gallardo, muy reconocida dentro de la historia del cine nacional ya que fue al lado de Oscar Soria y Luis Espinal, una de las que impulsa la educación en cuanto al cine,  la guionización y la crítica cinematográfica.  Por otro lado, este trabajo se queda muy pequeño cuando nombro a Beatriz Palacios, la productora y compañera de Jorge Sanjinés, quien ha sido uno de los ejemplos más importantes al llevar a cabo producciones tan reconocidas a nivel internacional. Beatriz murió hace algunos años, pero queda como aquella gestora sencilla que no sólo apoyaba al cine de su esposo, sino también planteaba sus propios proyectos y apoyaba a jóvenes que deseaban estudiar cine en Cuba. De ella recibí un libro de regalo que habla de hacer un cine junto al pueblo. Al mismo tiempo he recibido clases de historia de cine con la videasta Carina Oroza quien fue la primera en hablarme de cine feminista no sólo mencionando a trabajos que hablan de mujeres como el caso de Nikita de Luce Besson, sino también de expresiones feministas latinoamericanas como los de la pintora mexicana Frida Khalo. Y si de arte plástico se trata debo recordar a  la historiadora de arte Margarita Vila quien me presentó la estética de Barbara Kruger y Judy Chicago en las cuales encontré un grado de rebeldía tan parecido y confrontador como los que tuvo Yoko Onno en Nueva York. Este tipo de encuentros da un giro circunstancial cuando aparece en Bolivia, la cineasta Mela Márquez, montajista que estudió en Italia y que llega con una propuesta interesante en los años 90 (año de renacimiento del cine nacional), con su propuesta Sayari, película que muestra o cuestiona la complementariedad en el ritual del Tinku.  Qué decir cuando Verónica Córdoba llega de sus estudios en Cuba para proponer en su guión Dí buen día papá, una de sus primeras propuestas cinematográficas. Sin embargo, debo confesar que cuando vi Dependencia Sexual, de Rodrigo Bellot señalé con seguridad que se trataba de cine feminista, constatando posteriormente que este cineasta tiene bastante influencia y gusto por el arte feminista.

El 13 de junio de 2007, gracias al CIDEM y la Fundación Simón I. Patiño, tuve la oportunidad de compartir una tertulia con mujeres videastas y cuyo trabajo es reconocido a nivel audiovisual. Entre ellas destacan Cecilia Quiroga, comunicadora y productora audiovisual quien recalcó los trabajos sobre cine feminista que realizaron Carina Oroza, Viviana Fernández y María Galindo. A su vez, y haciendo una analogía con Vanessa de Britto, Quiroga expuso su mal estar ante las experiencias que vivió cuando ella fue Directora Ejecutiva del Consejo Nacional del Cine. Por ejemplo, contó: “Cuando salió a la luz mi nombramiento, luego de haber pasado por un concurso de méritos, no fueron solamente felicitaciones las que me llegaron; mientras yo vivía lo que consideraba un gran reto, comenzaron las voces disonantes de algunas mujeres, convirtiéndome en un ser totalmente sospechoso con comentarios como ¿quién se lo habrá hecho la propuesta del plan? Refiriéndose al plan que presenté al directorio del CONACINE. Otro comentario: Ella fue elegida porque los miembros del directorio en su mayoría son hombres y se dejaron engatusar…Pienso que es muy importante reflexionar de manera general sobre las relaciones de mujeres, esto nos da la posibilidad de revertir las situaciones de dominación, y en lo particular, desde nuestros espacios de mujeres realizadoras, de romper con las normas habituales de representación que nos cosifican, ya que también son formas de sometimiento, y así llegar a hacer visible lo invisible, siendo nosotras mismas a ambos lados de la cámara”.

Liliana De la Quintana de Ovando, comunicadora, videasta y pedagoga, es otra de las mujeres claves para hablar de video boliviano, ya que sus aportes, desde muy joven, se han centrado en registros de eventos históricos nacionales tales como la marcha por la vida, las jornadas de marzo, el movimiento de mujeres en toda la década de los 80. Pero así también se ha centrado en el registro etnográfico y antropológico de los pueblos indígenas de Bolivia. Tanto Tierras Bajas como Tierras Altas, han pasado por la cámara y los ojos de Liliana De la Quintana. Ella misma cuenta: “La inquietud siempre fue la de hacer un registro de la participación y de la respuesta que han dado las mujeres en los diferentes momentos históricos, como la SIEMPREVIVA sobre las mujeres anarquistas y la serie REBELDIAS, cuatro capítulos sobre la historia de las mujeres mineras, indígenas, de clase media y barrios periurbanos durante el siglo XX”  Son más de 30 años, que junto a la productora NICOBIS, con su esposo, Alfredo Ovando, y sus hijos insiste en la temática de niños y niñas, haciendo hincapié en el mundo indígena. A este trabajo ella lo reconoce como un recorrido de compromiso y lealtad.

Otro ejemplo y muy joven es el de la videasta Yomar Ferino quien reconoce estar siempre atenta a las marchas, registrando realidades que son importantes para el país. Pero a pesar de su sensibilidad con estos temas, ella misma confiesa que ha vivido discriminación por ser mujer: “Eso de ir a las marchas y hacer tomas es un poco incómodo, porque no sabes cómo te van a tratar, a veces recibes insultos, recibes amenazas, recibes piropos groseros, entonces es complicado…yo hago cámaras y nunca se qué es lo que va a pasar, entonces uso mucho mi intuición”. Ella ha producido cortometrajes, spots documentales y video arte.

Debo mencionar nuevamente a Mela Marquez, quien en dicha tertulia del 13 de junio de 2007 hizo la siguiente reflexión acerca del feminismo: “Yo creo que en Bolivia hay discriminación racial, y ese es el tema crucial e importante, yo pienso que muchas mujeres privilegiadas se amparan en el discurso ambiguo de género. Y juegan al rol de ser discriminadas. Las que verdaderamente son discriminadas por raza, sexo y color de la piel no tienen discurso, porque no les alcanza la voz. Sería vergonzoso venir a esta plataforma como Mela Márquez, a quejarme de ser discriminada en mi calidad de cineasta, sería patético, sería vergonzoso, porque soy privilegiada y súper privilegiada, y mentiría si les dijera que he sufrido esa discriminación en mi calidad de directora mujer” .

Las mujeres videastas somos muchas, pocas las cineastas evidentemente, pero desde el rol que nos ha tocado ejercer hemos tenido una participación pequeña o grandiosa en la historia de nuestras realidades. No conozco profundamente el caso de María Galindo en el ámbito audiovisual, pero está claro que sus propuestas no han quedado desapercibidas. Para hablar de video nacional debo mencionar también a Raquel Romero, Patricia Gutiérrez, Paola Terán, Adriana Montenegro, Viviana Fernández, Virginia Guerrero, quienes en forma de productoras, directoras o guionistas han demostrado su fortaleza, compromiso, la pulcritud o locura en sus trabajos audivisuales.

Sin embargo, desde el discurso de la otredad y no así de la queja por discriminación debo mencionar con cariño el trabajo que he ido realizando con compañeras artistas, que pertenecen al mundo audiovisual invisible. Rescato el trabajo que realicé junto a Patricia Paredes y Karim Patón en el documental El camino de las almas, documental sobre la cultura de la muerte en Bolivia. Así también, con ellas y Paola Terán, Jovanka Estrella, Miguel Canedo, Carmen Suarez y Erly Illanes se ha trabajado, en su momento, en varios videoclips musicales que han tenido su difusión en programas nacionales de televisión.

Cada uno ha sabido aportar desde su creatividad, desde la música, las artes plásticas, la danza, el guión, la poesía, etc. Recalco de manera muy especial el trabajo del grupo de rock Libellula, quienes también desde su especialidad audiovisual han trabajado en sus videoclips, desde la producción hasta la post producción. Y no sólo es un trabajo de mujeres, sino también de nuestros compañeros con quienes hemos conformado una familia que acude siempre cuando alguien propone un trabajo personal. La idea es mostrar una presencia invisible y que llene de emociones a aquella “nena interna” que llevamos todas al momento de componer, escribir un guión, registrar imágenes y editar un trabajo audivisual, con ojos rebeldes  y las mancanchas bien puestas.

Al fin de cuentas, desde la filosofía, de un anarquismo radical, o desde la delicadeza o la pulcritud de una cineasta, los contenidos siempre van a mostrar nuestros corazones, heridos, rebeldes, tercos, hermosos, la idea es siempre plantear algo que nos lleve e pensar un poco más allá de nuestra burbuja, ya sea feminista, machista o simplemente humano.

Los testimonios del 13 de junio de 2007 fueron extraídos de MUJERES, Poesía, video y radio. CIDEM, FUNDACION SIMON I. PATIÑO. 2006 – 2007. La Paz, Bolivia.

La MUJER en busca de un sentido y una respuesta

Para Eduardo, ave que perdí olímpica y lebudamente a pesar de Naomi Kleim.

Cuando tenía 17 años era fanática absoluta de la segunda guerra mundial, me conmovía Ana Frank en su ático escondido, me iba repetidas veces al cine durante tres horas para ver La Lista de Schindler[1] y me sobrecogía el tema del holocausto y los judíos. Hace poco vi la foto de un amigo en los campos de concentración, convertidos en museos, y he leído sobre las consecuencias humanas, sociales y económicas que trajo tan funesta guerra. De ella, sin embargo, han nacido muchas cosas magníficas. Después de una gran tormenta llegó el ordenamiento de una nueva sociedad, sacudida por el miedo y el terror. Surgen entonces, la Declaratoria de los Derechos Humanos, las Naciones Unidas, dos potencias que después se volvió una, el sin fin de pronunciamientos de varias naciones y el nacimiento, en 1948, de la nueva era de Acuario, tal como lo señalaría cualquier astrólogo que asume estos tiempos de renovación.

Me sorprendió en algún momento que incluso la bomba atómica había explotado la fecha en la que los bolivianos festejamos la fiesta nacional. Cada 6 de agosto, entonces, no sólo pienso en la independencia boliviana, sino también en la resultante de un hecho que no ha dejado de sorprender a la humanidad por la capacidad de destrucción a la que ha llegado el ser humano, pero también por esa capacidad de sobreponerse que tuvo mucha gente al experimentar el holocausto en carne y hueso. Es muy diferente, por supuesto lo que pudo mostrarnos Spielberg en su homenaje a los judíos. Es muy diferente un diario, es muy diferente el testimonio, es muy diferente la vida misma de aquel que estuvo y sobrevivió para contarlo y más aún para curarse de la manera más alucinante.

Recientemente conocí a un lector de ojos hermosos que padece de insomnio y que no deja de leer en las noches para poder encontrar el sueño justo[2]. Y es muy probable que haya leído bastante sobre estos acontecimientos, sin embargo también le gusta mucho la literatura que busca el sentido real de la vida, y fusionando ambas cosas se encontró con textos del doctor Víctor Frankl[3]. No recuerdo exactamente qué libro me recomendó de este autor; pero supuse por las investigaciones que hice, que podía tratarse de El hombre en busca de sentido. Al leer su biografía y acercarme poco a este autor, concluí que si hubiera vivido cerca de él, fija hubiera sido una de sus pacientes o aprendices de logoterapia, ya que adoro la palabra terapia, es como la terquedad que tiene el hombre de recomponerse ante la imposibilidad de encontrar la felicidad y justificarse a sí mismo que sí existe algo más allá y que existen una serie de pasos para lograr un encuentro exitoso.

Es así que antes de entrar a una lectura profunda, pienso en la palabra logoterapia y me acuerdo directamente de otra película, que hace referencia a Shopenhauer quien escribió bastante sobre el pesimismo. En este caso, la película nos mostraba el lado bueno del filósofo a través de La vida es Bella[4].

Tras haber leído primeramente el índice y el prefacio, hago la misma reflexión que hizo el autor sobre la “ridícula vida desnuda” y me pongo completamente existencial: sufro porque existo y me pregunto si estoy viviendo o sobreviviendo. Entonces una llega a la primera clave de esta gran respuesta: la responsabilidad de vivir. Estas primeras reflexiones, entonces, hacen pensar en mis amigos psicólogos que se cuestionan constantemente la vida cuando se encuentran en situaciones extremas. El autor era psicólogo, el profesional ideal para sobreponerse, el profesional ideal que te ayuda para salir adelante, pero obviamente una se pregunta ¿y quién lo saca al psicólogo de su depresión, de su angustia, de su tristeza?. Viene a mi memoria entonces la película La habitación del hijo, que nos muestra a un psicoanalista cuyo hijo muere, y que tiene que escuchar los problemas menores de sus pacientes a pesar de querer dejarlo todo y morir del dolor.

Pero volviendo a los pequeños campos de concentración donde estuvo Frankl, pues estamos hablando de hombres comunes, cuya identificación más tangible era un número y no el nombre propio. Nuestro autor se llamaba en términos nazis No. 119.104 y es así cómo él también se nombra de esa manera para comprenderse como común, a pesar de la distancia que él quería tener al redactar su ensayo psicológico. Sin embargo puedo destacar la narrativa de Frankl, ya que dramatiza hechos que podían ser mostrados fríamente en su informe. Cito por ejemplo, lo que escribe “El silbato de la

locomotora tenía un sonido misterioso, como si enviara un grito de socorro en conmiseración del desdichado cargamento que iba destinado a la perdición”.(FRANKL:9) Todo entonces, en muchos casos incluso, se limitaba a la sonrisa, de la curiosidad a la sorpresa.

Por otro lado me pregunto si todos algunas vez llegamos al estado de la muerte emocional a la que llegaron los presos en los campos de concentración, yo le llamo inercia, botarse en tu cama y no responder a nadie, no decirse hola a sí mismo. El caparazón, evidentemente, aparece no? y todos nos cubrimos como tortugas asustadas. Pero por otro lado el inconsciente nos juega también mucho en los sueños, porque si bien había cierta inercia también, en los campos de concentración hubo sueños con pan, pasteles, cigarrillos y baños de agua templada. Frankl sabe que al no tener satisfechos esos simples deseos, todos iban a soñar con las cosas que más buscaban para su cumplimiento.

Por otro lado, el hambre también fue un factor determinante para el sufrimiento. Cito: “Los que no hayan pasado por una experiencia similar difícilmente pueden concebir el conflicto mental destructor del alma ni los conflictos de la fuerza de voluntad que experimenta un hombre hambriento”. (FRANKL, 40).

En fin, había una serie de limitaciones como la del deseo sexual, sentimentalismos[5]. Sin embargo la política y la religión eran temas muy recurridos. Qué triste saber que muchos incluso ya no podían encontrar las palabras para rezar.

Sin embargo, una puede ir descubriendo el sentido que Frankl fue encontrando a su vida en estos espacios donde el dolor y el sufrimiento crecían. Su apreciación sobre el amor y la poesía le dan sentido entonces a las vidas de aquellos que quizás nunca pasaremos por estas situaciones, sin embargo queda la enseñanza y por eso es que supongo que el autor escribió sus testimonios. Por ejemplo dice: “La verdad de que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el

hombre. Fue entonces cuando aprehendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo humanos intentan comunicar: la salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad —aunque sea sólo momentáneamente— si contempla al ser querido. Cuando el hombre se encuentra en una situación de total desolación, sin  poder expresarse por medio de una acción positiva, cuando su único objetivo es limitarse a soportar los sufrimientos correctamente —con dignidad— ese hombre puede, en fin, realizarse en la amorosa contemplación de la imagen del ser querido. Por primera vez en mi vida podía comprender el significado de las palabras: “Los ángeles se pierden en la contemplación perpetua de la gloria infinita.” ¡Que difícil es amar no?¡ y qué difícil llegar a ese estado de contemplación cuando supones que ya no tienes nada, cuando en realidad lo tienes todo y no te das cuenta.

Muchas veces nos refugiamos en los pensamientos pesimistas y nos ponemos a llorar, es cierto. Pero queda como gran ejemplo esa búsqueda en el interior que tuvieron los prisioneros, para sentir la belleza del arte y la naturaleza. “Cuando estés triste, recuerda todas las cosas hermosas de tu vida”, dice un libro más contemporáneo y es cierto, ese es un ejercicio que muchos que han estado en momentos muy oscuros recomiendan. ¡Y qué bello podría ser el mundo!, le doy la razón a un prisionero.

Y pues bien, le doy mi total fe al autor cuando dice que el arte y el humor los fue renovando o cambiando. Que doloroso, sin embargo, cuando el arte invade en espacios tan duros. Me conmovió la presencia de un violín en ese día que Frankl recuerda “De pronto se hizo el silencio y en medio de la noche se oyó un violín que tocaba desesperadamente un tango triste, una melodía poco conocida y poco desgastada por la continua repetición. El violín lloraba y una parte de mí lloraba con él, pues aquel día alguien cumplía 24 años, alguien que yacía en alguna otra parte de Auschwitz, quizás alejada sólo unos cientos o miles de metros y, sin embargo, fuera de mi alcance. Ese alguien era mi mujer”. (FRANKL, 51)

A su vez, la libertad espiritual se convirtió en una opción, que es una de las cosas que más ha podido conservar Frankl después de su experiencia en los campos de concentración. Una entonces puede elegir, una puede elegir por el sufrimiento[6] o por el riesgo[7]. Ahora me pregunto entonces ¿seré digna de mis sufrimientos? ¿Seré digna de lo que he optado en determinado momento? La aceptación del sufrimiento, de la cruz es un reglamento de la vida, tal cual lo hizo el Maestro Jesús, es así cómo lo entiendo perfectamente al cargar con mi cruz, con mi cruz que me acompaña todos los días. Es ahí, que Frankl, nos recomienda que en realidad la vida es la que espera de nosotros. Y esa cruz, por tanto, se vuelve en una responsabilidad. La conducta y la actuación recta, correcta entonces es el sentido que Frankl destaca, más allá de esperar que la vida nos de respuestas.


[1] Me encantaba la escena de la niña del abriguito rojo.

[2] Aunque últimamente no le creo porque cuando le llamo tipo 2 de la mañana me contesta sonámbulo, y obviamente no está leyendo absolutamente nada.

[3] Que no es para nada parecido al doctor Víctor Frankestein de Marie Shelley.

[4] Película que también nos muestra la historia de la guerra vista desde los ojos de un niño y su padre que no dejó de jugar con él hasta el último instante para protegerlo del horror de lo que estaba pasando.

[5] A este fenómeno de la ausencia de reflexiones sociales Frankl le llama hibernación cultural.

[6] Tal como me señaló el lector de ojos bellos que me recomendó esta lectura.

[7] Que muchas veces no he optado por miedo.

ALGUNAS PINCELADAS SOBRE LA ECONOMÍA COLONIAL

INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo se pretende describir el sistema de la economía colonial, a partir de la revisión bibliográfica de autores especializados en el ámbito económico, pero desde un punto de vista superficial, haciendo énfasis en algunos detalles que los autores recalcaron.

Tocaremos los trabajos de Carlos Sempat Assadourian, Peter Bakewell, Steve Stern, Ciro Flamarón y Thérésse Bouysse Cassagne. Estos especialistas apuntan a sus intereses como ser la mina, la identidad aymara, el régimen colonial a partir de modos de producción y la economía política que se planteaba en los años de la colonia, fundamentalmente en sus etapas de inicio y desarrollo. Es en ese sentido que el análisis y la descripción de este sistema económico se centra en citas y análisis.

DESARROLLO

Cuando hablamos de economía en la Colonia necesariamente debemos hablar de espacios y territorios ya que los autores que tocaremos en esta monografía especializan sus reflexiones a partir de zonas específicas de estudio, como ser Argentina, Perú o Bolivia. En todo caso, el espacio también se manifiesta a partir de los espacios de acción como ser la mina, los obrajes, la ganadería, el mercado en general.

A) Características del régimen colonial

Para comenzar a dar unos esbozos a la monografía, pues comenzaremos a citar las características que algunos autores han apuntado sobre el régimen colonial. Por ejemplo, Ciro Flamarón, empieza a analizar la situación de toda Latinoamérica a partir de las siguientes consideraciones:

-          Este régimen es único y específico.

-          Corresponde a una proyección del capitalismo.

-          El mismo autor cita a otro como Pablo González quien había señalado que “ incluye todos los tipos de explotación conocidos como el esclavista, feudal (repartimientos)  y asalariada).

-          Considera asimismo que la metrópoli y la colonia ya conforman un solo sistema económico. [1]

Es en ese sentido que el análisis puede centrarse en los modos de producción; pero a partir de los recursos humanos que estos contaban desde los esclavos, trabajadores asalariados y los propios feudales que son actores sociales que deben ser tomados en cuenta.

Pero para entender mejor el gran cambio económico que antes se reallizaba a través de los mismos quipucamayo[2] que tenía el imperio incaico, es necesario recapitular la descripción que hace Thérésse Bouysse Cassagne de la conquista.

B) La Conquista y algunas características

Podemos recalcar que la investigadora de “Identidad Aymara” plantea sus tesis históricas a partir de documentos fundamentados en actividades económicas como el tributo, la encomienda, etc. Es en ese sentido que cuando hace la reconstrucción histórica de los  conquistados realiza una profunda revisión documental llena de números, territorios y valores monetarios los cuales equivalen a datos muy importantes para hablar de la economía colonial y de la historia en sí. Pero, haciendo un paréntesis, nos remontamos a la etapa de la conquista para entender cómo se plantea justamente el nuevo régimen colonial. Thérésse Bouysse Cassagne hace una reflexión sobre los intereses económicos que tenían Pizarros y Almagro cuando se efectúan ciertas acciones de conquista que resultaron estrategias negativas en el caso de Almagro al visitar Chile y exitosas para Pizarro al intervenir el Collasuyo, abarcada actualmente por el territorio boliviano.  Es a partir entonces de una serie de conflictos que se van creando gobernaciones, como parte de un orden político y económico, es así que aparecen Nueva Castilla y Nueva Toledo (un nombramiento más ficticio que real). La duda y problema que establece esta autora es cómo logra Pizarro enterarse de la existencia del cuarto Suyo y atribuye mucha de la responsabilidad al Inca Paullu, que seguramente también tendría ciertos intereses políticos y económicos con los conquistadores.

Es a partir de una serie de descubrimientos que va generando mayor interés en las riquezas económicas que podría proveer el sector encontrado. Es así que una de las fechas importantes para hablar de economía es 1545 cuando se descubren las minas de plata de Potosí, que según la autora “legalmente[3] era sólo apéndice minero de Charcas” [4] Sin embargo no debemos olvidar también el descubrimiento anterior de la mina de Porco. Ambas ciudades, tanto Porco como Potosí, fueron entendidas sólo como aglomeraciones y no fueron legales como lo había sido Chuquisaca en esos tiempos.

Cabe destacar, sin embargo, la necesidad económica que existió para la fundación de otras ciudades como en el caso de la ciudad de La Paz en 1548, debido al peligro que corrían los viajeros  que debían recorrer Cuzco, Lima, Arequipa, Potosí. Es en ese sentido que también podemos relacionar el sentido del régimen colonial a partir de los espacios que se fueron creando en estos sectores conquistados. Lo mismo ocurre con Cochabamba que tuvo fines económicos más agrícolas y Tarija con fines fronterizos. Cabe señalar también cómo esta autora destaca las características ecológicas que tiene el sector para la dimensión económica la cual, si bien tenía ya todo un sistema de producción, también fue adoptada por los conquistadores, desde la fundación de ciudades de paso, agrícolas, mineras o artesanales.

Además de la fundación de ciudades se establece la encomienda, una forma de trabajo muy analizada por varios autores e investigadores. Bouysse Cassagne comienza analizando cómo entender a esta institución, que prácticamente era “destinar un cierto número de indios a un individuo” para que efectúe un control sobre estos en su trabajo, dando paso por tanto a los encomenderos, los cuales pasaron por un proceso histórico muy fuerte entre ellos mismos, los administradores de la corona y la misma corona. Es en ese sentido que la autora menciona por ejemplo que en 1548 en la ciudad de La Paz 42 vecinos eran encomenderos, en 1556 eran 29 y ya en 1560 se da un gran cambio con las reformas de la Corona que cambia su legislación económica sobretodo. Se habla que en algún momento se logró tener 74 encomiendas en el país, y que de ocho mil españoles en el virreynato del Perú, la tercera parte correspondía a la población de encomenderos.  Como ya se había mencionado, se hacen reformas a la legislación de cómo entender la economía en la colonia, la autora menciona la importancia que tuvo la promulgación de nuevas leyes en la Corona, donde se plantea la desaparición de encomiendas. Así también, en otra oportunidad se plantea la desaparición del servicio personal. Otra de las decisiones que se explica es la del trabajo de mineros a través de la mita y los agrupamientos de población llamados reducciones, los cuales tendrían fines de evangelización.  La autora señala “la rentabilidad tenía la necesidad del marco de las reducciones para controlar a las masas indígenas” (Bouysse Cassagne, 1987). Es así que podemos ver cómo se relaciona incluso los intereses religiosos de la formación de reducciones para tener un mayor control económico y social.

Cabe recalcar cómo esta autora hace mención a la calidad imperial que tenía el quipu para el imperio incaico y cómo éste fue mantenido de cierta manera por los caciques en la época colonial. Esto se debe al estilo y la capacidad de contar que tenían los aymaras en aquellas épocas a través del manejo de maíz, nudos y piedras en eventos sociales como el censo o la simple administración del pueblo. Estos mecanismo siguieron siendo usados por la élite de caciques en la colonia, y es por eso que se habla de esa capacidad de sobrevivencia y transformación que se vivió en la época colonial. Así también se puede señalar que el sentido de tributo ya existía en el imperio incaico, es así que hubo cierto entendimiento entre conquistadores y conquistados, los cuales no pensaron en la capacidad de abuso que tenían los españoles en cuanto a los manejos económicos de este territorio, abuso que fue aprovechado por la monarquía, dejando a los indígenas incluso en calidad de yanaconas, conocidos como los más marginales en la época colonial.

C) Ciertas características de economía política

Para profundizar el aspecto político de esta descripción de la economía colonial recurrimos a Steve Stern que comienza a establecer la diferencia entre aquellos indígenas que ya pertenecían a cierta élite como la conformación de caciques y los mismos españoles  como clase dominante de colonizadores. En esta clase dominante se menciona a Toledo, uno de los agentes de gran cambio que tuvo la colonia, ya que éste tenía un gran proyecto y el apoyo de un “brazo político de colonización”.  Y es a partir de una descripción del repartimiento,  que Stern logra graficarnos tal estrategia:

De la tasa de cada repartimiento, el Estado deducía costos administrativos: remuneración de los clérigos, un donación para la Iglesia, sumas para los sueldos de los kurakas principales y  al principio, un excedente destinado a cajas de fondos de la comunidad. El resto quedaba “libre” para el encomendero”. (STERN, ….: 135) Es en ese sentido que el encomendero era un actor de peso, de poder económico y poder político, que después fue desplazado como se había señalado anteriormente.

Así también Stern reflexiona sobre la transformación de una tradición como la mita que era practicada por los incas, en una actividad forzosa, instituida por la colonia en la temporada de Toledo.  Es en este documento cómo el autor explica el trabajo o la actividad del mitayo como tal, viéndolo como aquel que trabajaba fuera de su comunidad, hasta que fuera remplazado por otro a causa de la nueva rotación. Pero no se trataba del trabajo de mitayos, sino también de sus propias familias las cuales estaba expuestas a los colonizadores y estaban sujetas a las disposiciones eventuales que se hacía incluso con ellas.

Pero por otro lado, Stern también nos recalca el daño que provocó ciertas disposiciones como el tributo en especies, porque se estaba violando las formas antiguas de proteger la economía local, es decir que se estaba eliminando la protección que había en las reservas de la comunidad y el ayllu.[5] Incluso el consumo de la hoja de coca estaba sujeto a la capacidad que tenían ciertos mitayos de comprarla o tenerla y es así que a partir de pequeñas deudas en consumo de alimentos, etc los mitayos fueron abusados por el propio sistema económico impuesto por la clase conquistadora.

Cito otro ejemplo de cómo las mismas comunidades estaban afectadas por la ausencia de los mitayos en sus propias tierras: “Mientras Un mitayo y sus parientes estuvieran adscritos a la vida y el trabajo de la mita no podían aplicar sus esfuerzos a los campos del ayllu a ellos asignados, ni al intercambio recíproco de trabajo que normalmente les servía para obtener la asistencia de otros hogares” (STERN: 144) Es así que se causaba grandes pérdidas para las familias de los mitayos, los cuales se vieron doblemente perjudicados, ya que no sólo existía mita en las minas, sino en los obrajes y en la ganadería. Es decir que el nivel de explotación que tenía el sistema de régimen colonial estaba planificado para debilitar  incluso la reproducción de los “indios” a través de sus tierras y sus comunidades.

Otro de los factores que explica Stern es el cambio de los tributos de especies por el tributo en dinero, debido a una lucha incluso en tribunales para reducir los impuestos y los cupos de la mita. Eso logró cambiar un poco el sistema, ya que hubo cierta libertad de vender excedentes, en el caso de los indígenas, lo cuales decidieron qué vender y qué guardar en caso de especies, para vivir relativamente autónomos y austeros. [6]

La conclusión de Stern con respecto al sistema de Toledo es que este sistema  o régimen funcionaba “como un proceso primitivo de sifón, ya que recurría al trabajo y los recursos de economías locales independientes”. Es por eso que este autor señala que cuando Toledo llega a estas tierras establece un nuevo orden directamente relacionado con el Estado, por la capacidad e gran escala que se manejaba, incluso con la existencia de corregidores indios, intermediarios entre las comunidades y los colonizadores.

Sin embargo cabe resaltar, que la economía que se manejó en estas tierras, fue nomás centralizada por la extracción de la plata en el cerro de Potosí, eje y metrópoli del mundo en su momento. Es por eso que para tocar el tema de las minas tomamos al autor Peter Bakewell quien en su libro Mineros de la Montaña Roja explica la relación de Potosí con el trabajo forzado, el trabajo voluntario de algunos indígenas y el tipo de trabajo que se hacía para la extracción.

D) El rojo en los rostros de los mineros y la economía en sí

Haciendo un seguimiento al quinto virrey del Perú, Toledo, Peter Bakewell presenta las siguientes consideraciones al respecto:

-          Al ser reconocido como virrey, Toledo debía reordenar su territorio, y es así, que él mismo, personalmente visitó lugar por lugar en cuanto a los territorios más ricos, buscando el control real que había sido encomendado por la Corona.

-          La mita fue aprovechada porque se trataba de una tradición, aunque no haya sido completamente del agrado de la corona.

-          En 1572, el 23 de diciembre, Toledo llega a Potosí.

-          “La consecuencia fue que se obligó a algunos curacas indios a entregar más hombres de los que Toledo había impuesto” pg. 79

-          Se trata de una explicación política y de los intereses de Toledo.

Por su lado Carlos Sempat Assaourian, en su obra El sistema de la Economía colonial explica sobre las economías regionales y mercado, los mercaderes, la integración y la desintegración regional, la producción y circulación de mercancías en el interior de el conjunto regional y por último la organización económica espacial del sistema colonial. Todos estos temas, investigados desde la documentación normativa jurídica. [7]

Para entender un poco mejor sobre el tema minero, tocamos el tema de la organización económica espacial del sistema colonial, donde este nuevo autor se centraliza en la producción minera tanto en su formación como en la reproducción en el mercado interno. Incluso el autor señala cómo “la producción colonial de plata es considerada como estímulo e incluso como factor determinante de la transición europea hacia el modo de producción capitalista” (ASSADOURIAN, 1982: 279), esa ahí donde radica su importancia en el ámbito mundial, viendo a la producción minera como enclave  para el mundo exterior.

Assadourian toma a otro autor para explicar cómo la minería llega a ser una actividad tan importante en la época colonial. Es Elhuyar quien explicaba que los españoles procuraron tener una relación activa con España, y propagaron la actividad para mantener a esta minería vigente y activa en el mundo, como forma de estabilidad y progreso.

Otro de los aspectos que menciona el autor es la tecnología aplicada, tal el caso de la huayras, la extracción a cargo de los mineros, dueños de los instrumentos, pero a la vez consumidores de los productos agrarios, excedentes de los mismos españoles que ponían a la venta dentro del sistema económico interno.

Cabe destacar cómo Assadourian explica las rupturas que existieron en el proceso de transición en cuanto a la visión económica que existía antes de la conquista. Es así que hace mención a las características esenciales anteriores a la colonia como ser: el sistema de reciprocidad y redistirbución, el control vertical de pisos ecológicos que plantea Murra, y el intercambio entre los diferentes grupos étnicos. El autor nos explica cómo a través de la invasión española estas formas de economía incaica tuvieron que desaparecer por medio de un derrumbe demográfico, evitando la circulación entre distintos pisos ecológicos y por tanto entre diferentes etnias.  Pero también, hace énfasis en la nueva modalidad que entra en la vida de los indígenas, se trata de la conversión de los valores de uso en mercancía y por tanto en dinero.

En cuanto al sistema de trabajo en la mina, Assadourian explica la importancia de 1572 y 76 cuando la huayra es desplazada por  el método del azogue, suponiendo mayor inversión en la producción, un problema que tuvo que asumir Toledo. Es así cómo Toledo plantea el cambio de las encomiendas en cuanto a su tributo de especies a tributos en dinero, es decir en plata. En ese sentido el sistema agrario es más progresivo y la dependencia de la ciudad y el mercado interno crece.  Sin embargo es a partir de los “repartos” que se imponen posteriormente se comienzan a dar ciertos alzamientos indígenas que provocarían la desparición de corregidores hasta la época republicana y una especie de nuevo trato entre colonizadores e indígenas; sin embargo también fueron causa de los levantamientos libertarios que se darían un siglo después para llegar y lograr al fin la independencia.

CONCLUSIONES

Algunas pinceladas sobre la economía colonial ha sido un trabajo de revisión esporádica de algunos textos especializados en el tema, pero donde se ha tratado de buscar distintos ejes para entender claramente ciertos momentos y acciones que se dieron en tal época.

Tomando en cuenta que el objetivo de este trabajo era justamente recapitular o hacer énfasis en ciertas características, podemos concluir que la economía colonial supone una transición muy dura para los indígenas que tenían todo un régimen según la cosmovisión andina. En ese sentido, los modos de producción andina se vieron afectados por el nuevo régimen colonial que se aprovecha de actividades tradicionales como la mita, pero con objetivos más abusivos y nada recíprocos, como lo hubieran entendido en ese entonces los mismos indígenas.

Así también recalcar la serie de desórdenes y ansias de poder que tuvieron los encomenderos y cómo estos fueron desapareciendo debido a las disposiciones de la Corona y su interés de recuperar el poder que había sido perdido debido al monopolio que estos estaban realizando. Es así cómo la imagen de Toledo es importante, ya que éste llega y visita todo el territorio con una serie de reformas, sobre todo en cuanto a tributos y acciones económicas, vistas como estratégicas por los historiadores.

Así también, cabe concluir que la mina, la imagen del cerro de Potosí es fundamental a la hora de hablar de modos de producción, recursos y tecnología, la cual supone mayor esfuerzo en cuanto a inversiones y estratégicas económicas, desde el mercado externo y sobretodo interno.  Como producto de la explotación y el esclavismo, los mitayos llegan a ser los representantes máximos de la opresión, los cuales tuvieron que sobrevivir ante una serie de abusos económicos como la misma mita, los repartos, los tributos y demás disposiciones. Y es justamente, cómo se la economía en la colonia se ha convertido en una de las razones para la serie de sublevaciones que se fueron dando posteriormente, incluso más que los ideales de libertad que se iban expandiendo en el continente. Pues como lo había señalado Marx en su momento, el cambio económico en su infraestructura, podría ser el único que pueda establecer un cambio en la ideología o la superestructura de un sistema. Es ahí donde radica la causalidad y el efecto que tuvo un régimen que provocó mucho dolor, pero que al mismo tiempo causó la libertad y una respuesta muy dolida ante la injusticia y el rompimiento con un régimen milenario que hasta ahora sobrevive escondido en la cultura.

BIBLIOGRAFÍA

Bouysse Cassagne,  Thérésse, La identidad aymara. Aproximación histórica. HISBOL. La Paz. 1987.

Stern, Steve. La economía política del colonialismo.

Bakewell, Peter. Los mineros de la Montaña Roja. Alianza editorial.

Flamarón. Ciro. Severo Martinez Peláez y el carácter del régimen colonial. En Modelos de producción en América Latina.

Assadourian, Carlos Sempat. El sistema de la economía colonial. Instituto de Estudios peruanos. Perú. 1982.


[1] Ciro Flamarón hace un análisis de la colonia partir de países como Guatemala, prestando por tanto mucha atención a los modos de producción a partir del feudalismo.

[2] Reconocidos como los administradores de los quipus, los cuáles llevaban cuenta en censos y factores administrativos en el imperio incaico.

[3] Cabe recalcar que la autora hace mención a la legalidad del cerro explicando que éste recién obtuvo su legalidad 20 años después de ser descubierto, a pesar de la importancia que tuvo Potosí como metrópoli.

[4] Bouysse Cassagne,  Thérésse, La identidad aymara. Aproximación histórica. HISBOL. La Paz. 1987. pg. 31

[5] Como lo explica Stern, incluso en épocas de mala cosecha, las comunidades debían cumplir con sus tributos.

[6] Stern incluso señala que hubo un tiempo en que muchos grupos étnicos habían acumulado miles de pesos en reservas en metálico.

[7] El autor recalca el lugar donde encontró esos datos, como ser en documentos judiciales y de notarios.

QUE RECIBAN SUS ORACIONES

Habíamos decidido irle a prender velitas a don Jaime Sáenz por la venta magnífica de sus obras en la feria anual del libro que se organiza en esta ciudad. Sin embargo no conocíamos su último recinto en el Cementerio General. Buscamos por el sector de las Retamas, por el lugar donde duermen doña Marina y sus esculturas y don Franz junto a sus poemas; pero nada, hasta que dimos con el guía y nos mostró el lugar escondido. Es ahí donde me puse a reflexionar sobre la muerte, porque una mama, llena de arrugas y canas nos miraba con recelo al rodear la tumba. Se trataba de la mujer que cuida de las flores que casualmente llegan a la piedra imán del poeta paceño. Una guardiana de las flores y las piedras, una mujer barrendera aymara que lo sentía vivo, una mujer que espera todos los días la llegada de su hora como cualquier hora de las personas que la rodean en su trabajo. El centro y los alrededores nos llenaron de imágenes aymaras en ese cementerio y sentimos la energía de un anciano que rezaba en aymara para cualquier cuerpo abandonado con flores secas. ¿Qué significa la muerte en este lugar?, me preguntaba.

El concepto de la muerte occidental nos ha rodeado permanentemente, desde la cruz como símbolo del hombre en las iglesias, pasando por la muerte de guerrilla y la guerra televisada en lugares que quizás nunca pisaremos. Es posible, incluso, que la crónica roja, sea una especie de contacto mediatizado con nuestros muertos, un contacto que sobrepasa el tiempo y el espacio, los medios y los fines de una vida que buscamos permanentemente más allá del último latido. De pronto, una mano moralista nos apuntaría de morbosos cuando decimos que hablar de nuestros muertos en los periódicos es una especie de comunicación intrapersonal, cultural y sobre todo espiritual. Y es justamente que nuestras culturas han trascendido y resistido a esa falta de ética periodística en cuanto a la manera de hablar sobre la muerte, el asesinato, el suicidio, etc; porque de pronto culturas como la aymara van más allá de una fotografía en primera plana, la primicia de un asesinato, de una estadística en la Policía Técnica Judicial y de un aviso necrológico en cualquier matutino. Yo me identifico con la muerte, concluiría entonces, mirándome a un espejo, sabiendo que la muerte es sinónima de vida en estas tierras y no como se la trata de mostrar en el mundo occidental.

Esta dualidad de la vida y la muerte no sólo es entendida en estas tierras, sino en aquellas donde las civilizaciones prestaron importancia a los rituales, a la naturaleza y la trascendencia del ser humano. Y es así que viajo hacia el otro hemisferio evocando el pensamiento de Octavio Paz, quién seguramente anda echando gritos con sus muertos y las calacas en cada fiesta religiosa mexicana que se arma. De la misma manera, y quizás más eléctrica y armoniosa, la muerte andina se viste de verde en forma de naturaleza y se trenza el cabello para salir a bailar; porque esta muerte a diferencia de otras no es una experiencia personal sujeto de vigilancia, sino una experiencia colectiva, comunitaria, de familias, de una nación entera. Si en México u otros países se habla de una nostalgia de la muerte, de una muerte sin fin, aquí podríamos hablar de la muerte como experiencia de todos, más bien, como una celebración permanente e infinita de la vida, de nuestras vidas y de la vida del que ha pasado al plano del Alaxpacha y Mancapacha.

La cultura andina, es profundamente emocional, artista y bruja cuando abraza a sus muertos, incluyendo muertos de otro color.  Porque hasta incluso en nuestra visión de  niños karas, el contacto con el mundo aymara a través de la muerte es un hecho que todos recordamos con mucha reverencia. Es así que René Bascopé, el escritor recordado en la fiesta de Todos Santos por la carrera de Literatura en la Universidad Mayor de San Andrés escribía:

En Todos Santos corro hacia la habitación del segundo patio y cuando la puerta se abre, veo en el fondo, encima de una mesa negra, una vela ardiendo frente al retrato de Ángela. En la noche mi madre me hace rezar y me da galletas. Más tarde no puedo dormir, porque mientras el alma de mi abuelo se bebe el agua del vaso, Ángela se coloca lentamente en una mancha del tumbado y desde allí me mira fijamente y me susurra con su voz tan suave.(del cuento Ángela desde su propia oscuridad)

Fantasmagórico diríamos; sin embargo los que hemos vivenciado la fiesta de Todos Santos como una tradición inconsciente en muchos casos de contacto con nuestros muertos, sentimos que vivimos y experimentamos cierta magia en nuestras relaciones sociales y de parentesco. Y es que la pasión por explicarnos esta magia, nos ha llevado de viaje por las distintas etnografías de fiestas directamente relacionadas a los muertos como la de Todos Santos y de las Ñatitas; así también de aquellas que esconden el misterio de la celebración de la vida como el carnaval, los lunes, martes y viernes de las almas, los calendarios agrícolas y los rituales que reviven  cada minuto en las ciudades y los pueblos.

Es así que muchos estudiosos concluyen que nuestro “Todos Santos” dura tres meses y no dos días como en el mundo occidental. Esta duración tiene su relación directa con la naturaleza y el ciclo agrícola que maneja el mundo andino, por tanto una de las fiestas de cierre de esta celebración de los muertos viene a ser el Carnaval, no sólo dedicado a la Virgen y al mundo pagano, sino también a las almas que trabajaron desde otro nivel. De todos modos, la misma fiesta de los muertos nos presenta un sin fin de simbologías ricas en nuestros imaginarios, tal es el sentido que adquiere la misma alimentación como elemento de rituales. Así también, en una búsqueda por mayor reflexión sobre la muerte, entrevisté a Alejandro Barrientos, cuya especialidad en antropología es la cultura de la muerte y cuya tesis de licenciatura toca el tema de cementerios con una atención a la tumba de Carlos Palenque. Barrientos señala que la importancia que se le daba a la tumba en la antigüedad podría suponer el interés que tenían las familias para darse un mayor estatus en los Andes como comunidad, es decir que podemos distinguir incluso ayllus de muertos con cierta jerarquía.

Tras una revisión histórica de los cementerios y la vigencia de una cultura de la muerte andina, Barrientos destaca el control de la muerte y los enterramientos en la colonia, cuyo proceso desencadena posteriormente de realizar catacumbas en las mismas iglesias, en la descentralización de los muertos en las ciudades y pueblos, creándose por tanto el concepto de límite o de frontera que establecen los cementerios. Así también los imaginarios de la presencia de la muerte se manifiestan en señales naturales como el llanto de un perro, cuando el gallo canta antes de la hora, cuando vemos un búho, cuando vemos el alma y ésta se despide de nosotros, cuando vemos un thaparaku,  moscas o cuando un zorrino entra al patio de la casa. Es así cómo se manifiesta nuestra intuición en los Andes, es nuestro contacto con la muerte incluso antes que ésta llegue y de la misma manera estamos prevenidos con nuestras retamas, con nuestras palmas en forma de cruz detrás de las puertas y los ojos bien abiertos por si vemos el ajayu de la abuela.

El mundo andino es cíclico porque el muerto tiene que ayudar a germinar la vida, por tanto sigue siendo responsable de ésta.

Sus energías benignas y malignas están aquí, en nuestras casas, al lado de nuestro perro negro, en los Achachilas, en la Inocencia Flores (una niña cuyo nombre es desconocido en el cementerio de Oruro, pero cuya tumba está llena de flores), en el Feliciano, un ladrón potosino que murió con una sonrisa, de ahí su nombre, en el Kari Kari que es nuestro asesino cuando nos dormimos en los buses o en el campo, e incluso en las muertes accidentales de hombres que sin ser aymaras soñaban con la magia de las montañas y escribían: Me sepultas al costado del viento y se identifican conmigo los minerales. La tierra es una negación que se traslada en lo amplio hacia el resplandor de la ciudad que ya no espera porque ha logrado una sombra. Se sepulta mi cuerpo y tú llenas con tu otra vida el espacio de frió que he dejado de respirar. (Guillermo Bedregal. Me sepultas)

NACER MUJER, NACER ESCRITORA

Ayer me llamaron y me regalaron rosas, me mandaron sms y me lanzaron halagos, por mi lado abracé a mis cercanas y rendí homenaje a mis lejanas. Pero también, al sentarme frente a la computadora, pensé por un instante en aquella que murió a sus 73 años, y que dejó escrito en su Epitafio: “libre ya del suplicio de la vida”, “ausente, pero no perdida”. Me quedé callada, me imaginé su voz y hasta me inventé una charla y le dije: gracias Adela, gracias por “Nacer Hombre”, y gracias por el linaje que dejaste, ese clan de mujeres escritoras bolivianas, que no han dejado de conmoverme hasta los huesos.

Porque si bien en Bolivia, se recuerda a la mujer en general, yo pienso más en aquellas que han preferido ser brujas, malditas, guerreras, poetas o novelistas, que han buscado otros caminos y otras posibilidades en sus vidas. Me acuerdo entonces de las conversaciones que tuve con escritoras, aquellas que alucinan, por ejemplo con Lindaura Anzoátegui de Campero, aquella que firmaba como El Novel, la escritora y primera dama, que nos dejó detalles históricos y cívicos del siglo XIX, con personajes frívolos, detestables o nerviosos.

Me conmuevo con María Virginia Estensoro de quién se dudaba si sabía llorar, aunque otros dijeron que sí, que lloraba sin gritos, sin lágrimas, sin ojos, destilando alma e inquietud en sus cuentos. Lo afirmó Andrés Cusicanqui, a propósito del texto “El Occiso” que narra la muerte de Enrique Ruiz Barragán, hombre que amó profundamente. Otra Virginia, en este caso, Vicky Ayllón, al referirse a mujeres escritoras, resaltó lo que otra mujer decía de Estenssoro: “Virginia Estenssoro se asemejaba a un volcán en erupción, no sólo por la voz fuerte y un tanto varonil que poseía, sino porque tuvo además la osadía de fumar frente a todos”.  La escritora Marcela Gutiérrez me señala que de ella admira su potencial feminidad, otros la recordarán como la femme fatale y quizás algunos historiadores la descubran como la madre de Guido, joven que fue detenido en la guerrilla del Che.

De la Guerra del Chaco, se haría cargo otra mujer, pero de manera muy irónica y humorística. De Laura Villanueva Rocabado o Hilda Mundy me habló Virginia Ayllón, y en los textos que ha escrito sobre ella recalca su revolución interna, ubicándola en la “carrera loca y traviesa por los bordes de la razón”. Ya que no escaparon de su escritura los suicidas, la crónica roja, y las mujeres sumisas que fueron martilladas por su crítica agria y sonriente.

La narradora Marcela Gutiérrez también recuerda a Alcira Cardona, cuyo poema “Letanía de las Moscas” le parece muy hermoso y de largo aliento. Además de Cardona, recalca la importancia de la novelista Gaby Vallejos y la actual poeta María Soledad Quiroga. Me comenta : “Creo que escribimos diferente a los hombres porque escribimos desde las entrañas, es más fuerte u hormonal, no se si porque se nos ha reprimido antes, no se, pero creo que nos entregamos mucho más en cuerpo a la escritura. Para mí el oficio de escribir es vital, la poesía la escribo en estados de euforia, puedo estar deprimida, tengo que estar en un estado especial”. Las mujeres de antes y las mujeres de ahora, para esta narradora somos lo mismo, que si bien antes existía más machismo, nosotras siempre estaremos dentro de nuestro cuarto, con los ojos abiertos a nuestro mundo interno, al cuarto propio que hacía referencia la misma Virginia Wolf.

Por mi lado, me acordé de Blanca Wietuchter a quien tuve la oportunidad de servirle café durante casi un año, cuando era ayudante del departamento de Cultura en la Universidad Católica. Allí pude verla “escribiendo y leyendo”, placeres que generalmente no se ven. Al principio no conocía muy bien su trabajo, pero cuando la fui descubriendo me enamoré de la ternura y la rigidez de su voz, y más aún de sus palabras. Fui su alumna de poesía por dos o tres días, un taller que no llegó a concretarse, pero siempre me acordaré de sus comentarios: tienes mucha fuerza.

A pesar de haber tomado otros rumbos, su voz retumba en mi bruja interna, y cada vez que puedo me lanzo a escribir, con la venia de aquellas que han cruzado el umbral, que han nacido mujeres y escritoras, y que aún siguen fugitivas del olvido.

MINI REFERENCIAS DE LA LOCURA Y SUS CURAS

Generalidades de Bolivia y del mundo

Claudia Daza Durán

“No creo que mi locura sea la de la persecución, ya que mis sentimientos en estado de exaltación desembocan

más bien en las preocupaciones de la eternidad y de la vida eterna”

Van Gogh

1.1.          Antecedentes generales

Años de melancolía oculta

Coincidimos con L. Pérez (1997) al pensar que los trastornos mentales existieron mucho antes de que la propia ciencia se manifestara. Y está claro que en épocas remotas, cuando se daba crédito a la melancolía de los demonios o dioses sobre los trastornos, eran los brujos y curanderos los que trataban dichas anormalidades.

Ya en momentos mágicos como la época de revoluciones y fenómenos como la Ilustración se recurre a la internación de los gritos, se construyen hospitales y asilos psiquiátricos.

Las anormalidades se veían como posesiones, por ello se procedió a la gran cacería de locos  o alienados por la Inquisición y también a “El Gran Encierro”, momento histórico mejor descrito por Michel Foucault. Las ciudades creaban sus espacios de encierro, tal es el caso de los “Barcos de los Locos” (calvo, 1996). El manicomio en sí es un instrumento terapéutico; y su arsenal, según Gironella Clusa (1996), se restringía a duchas frías, cadenas, sangrías, etc.

A nivel institucional es importante mencionar la intervención de Pinel en la Bicetre, durante la revolución francesa, liberando de las cadenas a 49 enfermos mentales, conformándose así la primera reforma institucional. A fines de ese siglo, según Héctor Sierra (1998),  se genera el paradigma de la mirada, donde la ciencia comienza a clasificar y dibujar la geografía del cerebro.

Siglo XX

A inicios del siglo XX se aplicó principios preventivos de la salud pública en torno a la enfermedad mental. Sierra describe la presencia del paradigma de la escucha, porque la lejanía con el enfermo se reduce drásticamente y los niveles de empatía crecen. Dentro de la prehistoria del grupo terapéutico sobresalen las ideas de reunir a los pacientes para dar instrucciones médicas en grupo (caso de tuberculosos que dirigió Pratt), los temas de discusión dirigidos a esquizofrénicos y la conformación de los grupos de autogestión como los Alcohólicos Anónimos (AA) (ávila, garcía, 1995: 318). Otros aportes a nivel científico crecen,  aparecen estudios de dinámicas grupales como las de Bion (con aportes de cultura grupal y la división de sus grupos), las técnicas dramáticas o musicales (psicodramas) de J. Levy Moreno y las terapias por el trabajo de Simon. La ocupación llega a tener un valor terapéutico.

Ya en los años 60 y 70, se intensifican los estudios sociológicos en torno a los hospitales como institución, aparece Barton con su “Neurosis institucional”, Goffman con sus “Instituciones totales”, Basaglia con el movimiento antipsiquiátrico y Szasz con sus diagnósticos psiquiátricos. El manicomio es transformado en terapéutico mediante terapias ocupacionales, comunidad terapéutica o terapia institucional. Los ingresos de pacientes aumentan pero los días de estancia se reducen de manera notable (del olmo, 1996). En el ámbito comunicacional y específicamente semiótico, Eliseo Verón realiza significativos estudios sobre las diferencias de comunicación en estados neuróticos con histéricos, fóbicos y obsesivos.

Sierra señala biológicamente que la resultante del cambio en la humanidad es la globalización la cual ha generado un derrumbe de la solidaridad, el desempleo masivo, la pérdida de la identidad, la incertidumbre, el quiebre de los grupos sociales, la inseguridad y la falta de confianza en el otro. Se menciona que el hombre ya no cree en Dios porque ha empezado a creer en todo y en cualquier cosa, se habla que “el New Age es al pensamiento lo que las hamburguesas McDonald son a la comida. ¿Es necesario que nos deprimamos de esa manera? “Es una época del yo sobre el nosotros” (sierra, 1998). También se hace referencia a las declinaciones de las familias que ahora son vistas como un contrato y nada más, porque los divorcios crecen, las relaciones sexuales disminuyen mientras aumentan los datos de pornografía a todo nivel. También se nombran los factores de la competencia, adicción y violencia como condimentos importantes de esta salud mental de fin de siglo.

1.2.          Sociología

El enfoque de la sociología en torno a los trastornos mentales se asocia a la economía, el estatus, la posición dentro de la misma sociedad de un individuo o un grupo de individuos que sufren dichos trastornos mentales. Reneses ha desarrollado tres enfoques fundamentales sobre las enfermedades mentales, donde se distinguen: la corriente de lo subjetivo con lo objetivo, en esta corriente se encuentra Goffman representando a la sociología; la corriente político-social, donde la enfermedad se convierte en una contradicción de la estructura social, caso antipsiquiatría; y por último se menciona la corriente ético-sociológica, que por su impacto de carácter ético y humano, consolidó los derechos de los enfermos mentales a partir de nuevas políticas de desarrollo en los hospitales duramente criticados, esta corriente es representada por Thomas Szasz (cuellar, 1996). Más allá de revisar y analizar las corrientes, según Hervella Ruíz,  es preciso entender primero que la sociología ha observado que los desordenes psicológicos están asociados a la pobreza, al aislamiento social, desempleo y bajo estatus social. M.I. De la Hera señala que los trastornos se dan más en las mujeres, en personas separadas, jóvenes y desempleadas en general, cuya enfermedad es detectada más fácilmente por la atención primaria. Un fenómeno ya nombrado sobre los pacientes de un hospital, es el síndrome de reingresar varias veces al hospital. Martín Calvo explica el fenómeno como una carencia de seguimiento y postratamiento.

1.3.          Filosofía

Michea señaló, según J. Alonso Cuellar, que la evolución de la psiquiatría ha seguido las creencias y opiniones filosóficas de cada época, tendencias que se oponen  cada siglo y por siempre. Se ha pensado tanto en la locura que se ha tendido a dividir con el tiempo y en nuestro interior, como piensa Foucault, al loco del cuerdo, al enfermo del sano y a los criminales de los buenos chicos.  El propio Schopenhauer pensó que la línea que separa al genio de la  locura es tan sutil que se llegan a superponer ambos terrenos. “No en vano la  tradición clásica confundía el delirio poético con una forma de locura primigenia inspirada por los dioses” (e. muñoz, 1998). Por su parte y dando grandes aportes al pensamiento, Foucault reflexiona sobre los tipos de conciencia que pueden emerger en torno a la locura. Estos tipos de conciencia son: Conciencia crítica (la locura tiene su razón), conciencia práctica (se establecen normas de la razón), conciencia enunciadora (existencia sustantiva del ser) y conciencia analítica(saber objetivo) de la locura. Para Foucault cada una de estas conciencias tiene un conflicto oscuro, una unidad incesante y una solidaridad entre ellas mismas, para tener entre sí ciertas referencias (puche, 1998).

FOTO: FOUCAULT.

La antipsiquiatría

Tras la serie de injusticias y concepciones de locura o anormalidades a través de los años, se crea un movimiento que simboliza la abolición de las instituciones de control social y la concienciación sobre la ética y trato con pacientes. Los años 70 son para Bassaglia, Szazs y otros pensadores el momento para declarar que la enfermedad mental es un mito, un concepto científicamente innecesario y una metáfora inaudita (pérez, 1997). En su lucha Szasz mencionaba “Sólo cuando los legisladores y los juristas despojen a los médicos, y sobre todo a los psiquiatras, del poder de ejercitar el control social por medio de sanciones cuasimédicas, estarán entonces protegidos los derechos civiles de las personas acusadas de enfermedad mental o envueltas en cualquier otra forma de intervenciones psiquiátricas que no han solicitado”. En torno a ese pensamiento se desinstitucionaliza;  Sin embargo la Asociación Americana de Psiquiatría llama a las consecuencias de la esta política desinstitucionalizadora como una “tragedia social” por el gran incremento de pacientes que engrosaron las calles, los núcleos urbanos y otros asilos que no estaban preparados para atenderlos (amta, 1999).

1.4.          Antropología

La cultura diagnostica de acuerdo con las funciones de actitudes, creencias, políticas, influencias históricas y factores económicos; por ello es muy difícil estudiar la incidencia de enfermedades según naciones y culturas. Se diagnostica, por ejemplo,  mayor depresión en las mujeres por sus sentimientos de tristeza así como casos de esquizofrenia en los varones. En ciertas culturas se observa que el uso generalizado de alcohol parece enmascarar la expresión de la depresión o la esquizofrenia. En cuanto al tratamiento, y también pronóstico, la integración es la respuesta adaptativa menos estresante al proceso de aculturación (cuellar, 1996). Por su parte, según Micol Torres (1996), la fenomenología se transforma en antropología a la hora de hablar de psiquiatría, sobre todo cuando se habla del tipo de relación que debe tener el médico con el enfermo, un punto de encuentro muy importante. Y pues gracias a esa postura nace la psiquiatría antropológica. Otra de las ramas que se desprende de la antropología es la etnopsiquiatría, la cual establece, según Sharon en la investigación de Javier Taborga (1998), que los brujos y los psiquiatras cumplen esencialmente la misma función en sus respectivas culturas, es decir que la labor terapéutica del hombre se manifiesta en diversas formas, ya sea de doctor o de brujo.

1.5.          Legalidad

La protección para los pacientes

“Toda intervención psiquiátrica adquiere una dimensión social y, por tanto, se da en el marco normativo que regula las relaciones sociales” (ruíz, 1996). Goffman describe a las “Instituciones totales” como el principal lugar donde se viola la intimidad, porque durante el proceso de admisión se piden datos de estatus y conductas pasadas (goffman, 1972: 54). Sin embargo, en los últimos veinte años, la responsabilidad jurídica ha incrementado debido al número de demandas interpuestas ante los tribunales de justicia. Es por ello que se han lanzado a todas las comunidades médicas las declaraciones mundiales en defensa de los enfermos mentales donde se pide un derecho a la comunicación, a la información que supone un conocimiento del historial clínico y diagnóstico, a la intimidad, al rechazo de tratamiento y a la buena asistencia médica entre otros. Asimismo, Ruíz reflexiona sobre la ética ante los conceptos del calificativo peligroso aplicado a los enfermos mentales.

Se podría hablar de las Declaraciones de Viena (1983) y Hawai (1977) como una gran antesala para la  Asamblea General de la Asociación Mundial de Psiquiatría llevada a cabo en Madrid, España el 25 de agosto de 1996. También podríamos identificar a “Los principios para la protección de los enfermos mentales y el mejoramiento de la salud mental” desarrollados en Grecia (1989) y Suiza (1997).  Dichas asambleas establecen claramente su posición con respecto a los derechos. Algunos principios de ámbito social son descritos a continuación:

-          La importancia de vivir en la comunidad, cerca de su hogar y con tratamientos adecuados a sus antecedentes culturales.

-          La información cabal que debe recibir el enfermo sobre su diagnóstico y tratamiento. Esta información deberá ser compartida en el lenguaje que el paciente comprenda, también a través de personas que lo representen y que sean designados por el mismo paciente.

-          La libertad de comunicación con otras personas de la institución, de enviar y recibir comunicación privada, libertad a recibir visitas y asesores en privado, libertad de acceder a servicios postales, telefónicos, de radio, prensa y televisión.

-          Derecho a vivir dentro de buenas instalaciones con lugares de recreo, esparcimiento, educación, comunicación, rehabilitación con capacitación vocacional y laboral.

Para finalizar, uno de los aspectos legales del ciudadano común y corriente es su libertad, y en torno a ello Goffman señala que  “es probable que en el periodo de liberación el ex interno saboree las libertades y placeres del estatus civil con mucha intensidad”.

1.6.          Arte

Manifiestos vinculados con el arte señalan que los trastornos mentales y el arte indican un mismo sitio (defago, 1995). Se señala que el fenómeno del internamiento, que es un encierro, muchas veces es un refugio para los locos, puesto que la locura que habita el mundo interno sale al exterior para ser recluida. Al mismo tiempo, Howard Gardner (1982), en su experiencia con personas que hayan sufrido una lesión cerebral, señala que muchos artistas podrían encontrarse en estos lugares de internación reconociéndose ellos mismos por sus aptitudes artísticas, las cuales se habrían mantenido después del gran cambio en su cerebro. Sin embargo, el que esté loco no significa que seas un gran artista y viceversa. Ya J. Miguel Tola (1996) reflexiona profundamente ante la esquizofrenia de Vincent Van Gogh cuando expresa que la locura, no es, para nada, un manantial de capacidad creadora. Esta reflexión nace a partir del gran mercantilismo que se hace con referencia oportunista y comercial a la enfermedad del artista. Eduardo Muñoz nos muestra el paralelismo que se da entre el pensamiento esquizofrénico y el creativo, resaltando claramente que el esquizofrénico puede ser liberado, desinhibido y no restrictivo, pero no disciplinado como el otro. El propio Schopenhauer deduce que la conducta neurótica no garantiza la creatividad.

Una de las manifestaciones artísticas ligadas a la locura es el movimiento del surrealismo, el cual  ha pretendido desconceptualizar la locura. Su máximo exponente, André Breton afirma que la locura en sí no existe y que el surrealismo propone una apertura de mente, la que objetivamente estaría opuesta a la locura  (carrátala, 1998).

A partir de esta pequeña descripción, se nombrará algunas expresiones artísticas a nivel de rehabilitación, producción, la propia enfermedad de muchos artistas y la referencia a personas especialistas en el tema.

Las caretas terapéuticas

Hablando de la función terapéutica del teatro en torno a la salud mental, históricamente se nombra al Teatro de la Espontaneidad, el happening, nombrados por Fanchette (1984) como parientes estériles del psicodrama, porque no tienen una función especifica. Pues sí, sólo el psicodrama y el teatro terapia son reconocidos como instrumentos de rehabilitación, aparte de toda la carga estética que supone el teatro,  para personas que padezcan enfermedades mentales.

Primitivamente se habla de una psiquiatría shakesperiana al analizar que todas las obras de William Shakespeare suponían un juego de roles para los espectadores, los cuáles descargaban sus malas energías al ver violencia y tragedia en los tablados. Ojo, que después muchas personas dicen que ver violencia en televisión o teatro es malo, cuando para los especialistas es todo lo contrario, siendo así la violencia representada una terapia para no cometer los mismo errores que ésta supone. Antonin Artaud es mencionado por Eduardo Pavlosky como un ejemplo de este tipo de teatro.

FOTO: ANTONIN ARTAUD.

Las melodías del silencio

Los locos que inventaron el amor de Astor Piazzola han bailado tangos y otros caprichos, mientras que los gitanos de “El Lebrijano” siguen llorando un jondo desesperado, el Charly García es el capitán del barco y Wolfgang A. Mozart sigue sonando en los teatros. Y así como Pavlosky identifica a estos músicos como representantes de propuestas alternativas de locura, nombra también a Peter Gabriel, León Gieco, Philip Glass, Keith Jarrett, Fito Páez,  Caetano Veloso y Tom Waits entre otros. Así también se podría nombrar a Sead Barret del grupo legendario Pink Floyd. Y desde un pentagrama más solitario Pérez Pérez rememora a Charlie Parker, el músico de jazz que a sus 26 años tuvo que aliviar su depresión nerviosa en un hospital estatal. La música, por tanto, podría ser un enfrentamiento entre la esperanza y el vacío para las personas que sufren de algún padecimiento mental. Y el jazz, por el lado de Parker recibió el silencio y oscuridad, “la de saber que el problema no es hacer  nada, sino que hagas lo que hagas es nada” (pérez, 1998).

En cuanto a lesiones cerebrales se refiere, la música es muy importante al momento de hablar de los compositores musicales que, posteriormente a su lesión, continuaron con sus aptitudes musicales leyendo notas y ejecutando. Y si bien la lesión cerebral corresponde a un fenómeno estrictamente físico y se diferencia de un trastorno mental, cabe señalar que gracias a los estudios de afasia y sus terapias musicales se demuestra constantemente que cada forma de arte está organizada de un modo distinto en el cerebro, tomando en cuenta la evolución del arte, su representación neural y su interacción. Por ello, la música puede ser observada en personas con trastornos mentales a través de  los criterios de roles de ejecución, audición y composición, las destrezas musicales y la motivación (gardner, 1982).

FOTO: CHARLIE PARKER.

Los piantados de la palabra

Platón escribía que el poeta era cosa alada, muchos pensadores señalan que el loco tiene alas. Al relacionar trabajos y biografías de escritores, algunos estudiosos se detienen en la figura de Kafka como el que pierde la memoria y olvida sus angustias, los símbolos extraños y los sueños. Por ello se hace referencia a la vida esquizofrénica que llevaba dividida en la vida trabajadora y la vida que no otorgaba sitio a la mentira: el ser escritor. Kafka reflexiona constantemente su propia metamorfosis (muñoz, 1998).

Jacinto Muñoz hace referencias especiales de Edgar Allan Poe, Guy de Maupassant y Friedrich Nietzsche como los escritores que le dieron a la realidad una extraña expresión. Empecemos por Poe, quien según Muñoz sufre constantemente crisis de delirio con motivo de sus grandes borracheras, intentos de suicidio por sus ataques de manía persecutoria. Por tales razones la narrativa de Poe está colmada de fobias y manías a través de los personajes ficticios que para variar son “borrachos, melancólicos, neurasténicos, hipocondríacos, hipersensibles, locos en definitiva, inclinados a la demencia, a la  perversidad”.

Por su lado, Maupassant padecía una enfermedad nerviosa hereditaria y el trastorno mental. Muñoz recalca que durante la locura de Maupassant se pone de moda relacionar al genio con el loco, moda que permitió al escritor ejercer un alter ego literario. Muere escribiendo estoy loco en un hospital psiquiátrico. Sus personajes son solitarios, infectados, prostitutas, locos llenos de neurosis, miedo, suicidio, magnetismo y bastardía entre otros. Paralelamente, una clínica psiquiátrica veía el diagnóstico de reblandecimiento cerebral y de  parálisis cerebral progresiva de tipo esquizofrénico en Nietzsche quien tuvo que acabar su existencia genial y convertirla en intentos de suicidio, era un genio roto por el trastorno mental como argumentan psiquiatras. El pensamiento de Nietzsche se basa en el círculo, aquel donde la  serpiente se muerde la cola, la cual  sólo era apta para los más fuertes, sin embargo Muñoz concluye que ni el mismo Nietzsche fue lo bastante fuerte, corrompiendo así su cordura arrancándole la vida. A la vez, Ma. Del Pilar Yague, tras analizar a las grandes personalidades enredadas en trastornos mentales, menciona a León Tolstoy quien escribía y describía constantemente la ruina final de su vida, la cual podría llegar a través de cerrar los ojos y aguardar la propia aniquilación. Por ello, Tolstoy es visto como un enfermo depresivo. Y si de depresivos se trata, Virginia Woolf no se queda atrás, quien  a través de constantes interrogantes concluye que vivir en el mundo de la novela y la vida le produce una gran tensión, llevándola al fondo de un rio provocando su suicidio.

FOTO: ALAN POE.

Esquizofrenia multicolor

Las propuestas de color caótico y formas desgarradas están en manos de Líbero Baadi, Francis Bacon, Ricardo Carpani, Lygia Clark, Ernesto Deira, Marcel Duchamp, Giacometti, Pablo Larreta, Henry Moore, Luis Felipe Noé, Emilio Petorutti, Pablo Picasso, Tinguely,  y otros pintores y escultores surrealistas o de los cuales reluce la esquizofrenia galopante, tal es el caso de  Vincent Van Gogh. Se describe, por ejemplo, que la esquizofrenia de Van Gogh logró que el pintor “meta la mano al fuego pidiendo que se le permitiese contemplar por última vez el rostro nórdico de una mujer amada mientras aguantase, ir deambulando como pastor entre mineros miserables para llevarles la palabra de Cristo, dormir sobre tablas, meterse en tabernas, borracho, fumar para quitarse el hambre, o quitarse un pedazo de oreja para ir a terminar en un burdel, desangrándose” (tola, 1996).

Los testimonios del propio Van Gogh en las cartas escritas a su hermano denotan sufrimiento y  angustia por la enfermedad, la cual ocasionó el suicidio del pintor en el hospital psiquiátrico donde solía dibujar, pintar y escribir, sin parar, sobre sus obras y el laberinto que no lo dejó ser.

FOTO:  VAN GOGH

Dosis de celuloide y otras sombras

“Sometimes it’s only madness that make us what we really are”, dice Batman en la historia de Grant Morrison “Arkham Asylum” y con los trazos de Dave McKean, reconocidos artistas del cómic.

Interior- Noche- Sala de proyección oscura. El grito de un hombre llega al cuarto oscuro donde descansan cintas y cintas de celuloide con fotogramas de movimientos grotescos, inocentes y psicóticos. Las bandas sonoras y uno que otro disco con musiquita de circo pobre están repartidos por el suelo, al borde de la puerta una mujer se balancea amordazada, llora, sonríe y tiene miedo. La luz se prende, se dejan de comer la pipocas y los créditos comienzan a correr en la pantalla, los pocos nombres salen por orden de ocurrencias del montajista: Woody Allen,  Federico Fellini, Marcello Mastroianni, Carlos Saura, Fernando Solanas, Quentin Tarantino. Breve intento de recomendación de aquellos cineastas y fotógrafos que proponen narrativas, guiones y personajes lejanos a la normalidad de un público que observa y se sorprende por el clímax y los quiebres dramáticos del séptimo arte (pavlosky, 1993). Un cine que te muestra el surmenaje de un pianista en “Shine” (Claroscuro), un grupo de locos en “Twelve Monkeys” (Doce Monos), las controversias sociales de Kubrick con “The Orange Clockework” (La Naranja Mecánica), un psiquiátrico cárcel en la realidad virtual de “Abre Los ojos”, una locura completa de violencia y soledad en “The Fight Club” (El club de la pelea), un homenaje simbólico en “Tango Feroz”, las amistades desarrolladas entre pacientes en “Girl Interrupted” (Inocencia Interrumpida), el miedo en “The Shining” (El Resplandor)  y “Psycho” (Psicosis),  en fin un centenar de propuestas y puntos de vista. Por último nombremos a “Patch Adams”, historia de un ex paciente de un hospital psiquiátrico y posteriormente doctor que ha optado por ponerse una nariz de payaso para curar a sus pacientes; está claro además que no se debe olvidar al paciente extraterrestre que baila al son del himno de la alegría en “Hombre mirando al Sud Este”.

LINK: ESCENA DE HOMBREMIRANDO AL SUD ESTE. Y THE FIGHT CLUB

  1. CASO BOLIVIA

“Simón Bolívar muere ansioso diciendo ¡Vámonos!”

Réverend

2.1.          Antecedentes

Los insanos del sol

Los pueblos de la raza melancólica son los aymaras y los quechuas, concluye José María Alvarado (1943), tras una recopilación histórica de la psiquiatría en Bolivia. Una raza que desde los períodos del incaico entiende la enfermedad mental como un castigo de dioses, una sanción del demonio o de la providencia, etc. (1).  Pero no sólo de enfermedades se llenaba esta cultura. Por ejemplo se señala con beneplácito el ejercicio de una psiquiatría rústica al momento de hablar de las balneaciones, sangrías y trepanaciones que se ejercitaba. Las prácticas medicinales recetaban desde la sangre de cóndor para nerviosos, romero para la histeria, hasta la trepanación que era utilizada para botar a los malos espíritus de la cavidad craneal de las personas con trastornos, convulsiones y fracturas en el cráneo. Alvarado nombra esta práctica como una terapia psiquiátrica incaica (alvarado, 1943). Por su lado Juan Manuel Balcázar (1956), estudioso de la medicina en Bolivia, señala al tratamiento medicinal musical que empleaban los kallawayas a la hora de espantar a los espíritus de las enfermedades, en especial las nerviosas (2).

Y dando una vueltecita por el oriente boliviano, Balcázar nos señala que cuando los locos caminaban por las comunidades constituían una diversión para los sanos; sin embargo cuando estos constituían ya un estorbo los aislaban a la selva o al desierto, si no se los había matado o enterrado vivos (balcázar, 1956).

Torturas y encierros coloniales

Si en Europa se hablaba de las cacerías de locos místicos y brujas, en Bolivia colonial se vivía un vampirismo colectivo, caso Yamparáez, donde se comía el corazón y se chupaba la sangre de la gente para tomar territorios. Alvarado habla de las torturas y encierros injustos ordenados por el Santo Tribunal de Oficio contra los reos que sufría de histeria, epilepsia y otros trastornos.

Por el lado de la asistencia médica, tanto Alvarado como Balcázar coinciden en la ausencia de hospitales o lugares especializados para la gente que sufrían trastornos mentales, apenas se dan testimonios que fueron creciendo con el tiempo de la casona sombría, llena de leprosos, sifilíticos y otros locos en sus respectivos calabozos. Estamos hablando del Hospital de Santa Bárbara, perteneciente al Hospital No. 4,  en Sucre.

La terapia del coloniaje, paralelamente a todo tipo de acontecimientos, no había crecido médicamente, las creencias aun seguían vigentes, por ejemplo, la receta para quitarse los males del espíritu consistía en poner en la nuca un huevo duro y asado, poniendo en el estómago a la vez una gallina abierta, con las tripas afuera (balcázar, 1956). Para liberarnos del coloniaje llega la época republicana, la cual no deja de ser interesante a la hora de hablar de aciertos asistenciales y liberaciones interesantes.

Bolivia, ¿la hija predilecta de un genio delirante?

Es necesario hacer un paréntesis en Bolivia, para hablar de su propio padre, quien después de haber sido analizado por muchos historiadores aun reposa en la tesis de Diego Carbonell (1916) como un hipocondríaco, depresivo y delirante. Pero, ¿cómo se atreven a hablar así del Libertador? La ansiedad de Simón Bolívar está justificada, según Carbonell, por la gran melancolía y  choques nerviosos (que hicieron suponer una locura y aparición de genialidad) e hiperactividad que tuvo desde su juventud, época en la cual enviuda a los 19 años, razón que justifica su alma perturbada y la manía de viajar. También se podría nombrar la opinión de Unamuno al nombrar  las ideas de Bolívar como una Locura Bolivaresca por el hecho de querer crear una república de Atlántico a Pacífico, de norte a sur, cubriendo selvas y cubriendo Los Andes. Sin embargo,  “El propio Bolívar confiesa sus enajenaciones mentales”, señala Carbonell. Se reflexiona sobre el hastío por los hombres que tuvo Bolívar durante 1825 y 1827 (después de la Independencia), años que fueron invadidos por una soledad hasta el momento de su muerte. Se dice que hubo muchos intentos de suicidio, y por eso lo habían llamado “el genio de la desesperación”. Bolívar había muerto diciendo: “Vámonos, vámonos muchachos. Esta gente no nos quiere, lleven mi equipaje abordo de la fragata”. El delirio y los estados de ansiedad se hicieron evidentes a sus 47 años, edad en la que moría canoso, viejo, solo y totalmente debilitado (carbonell, 1916) (3).

Por su lado, su hija predilecta, Bolivia, tuvo que cobijar en sus tierras y calabozos a esos que como su libertador, y peor aún,  caminaban solos por las calles esperando un lugar donde morir y tal vez sin haberse enterado nunca, por su encierro físico y mental, de la libertad e independencia de su propia patria, regalo que les había dado su padre, un hombre estéril y melancólico.

Cuando Pacheco y los demás le dijeron sí a la clase infeliz

Alvarado señala que Bolivia tuvo que vivir los primeros cincuenta años de República con el modelo colonial, a pesar de la reforma mundial de psiquiatría que Pinel hacía en Francia. Está claro que en estos pequeños detalles ya se muestra el atraso a nivel asistencial en nuestro país. Sin embargo, también se hace referencia a la cobertura que dieron algunos presidentes como Ballivián, Melgarejo y sobre todo Pacheco en el caso de la reclusión de los insanos. Ballivián, a través de una ordenanza del 29 de abril de 1846, señala: “Los locos, furiosos o dementes que vagaren por las calles y los campos, se recogerán en los hospitales para cuidarlos, siempre y cuando que no tengan deudos que puedan asistirlos. Teniéndolo, se les obliga a recluirlos en sus casas”, con tal decisión Alvarado reflexiona que era menester vagar en las calles para ser recluidos. Fue entonces que en 1881 un hombre se levantara de la tristeza de la tragedia familiar para  comenzar con un nuevo proyecto: el manicomio nacional.  Es Gregorio Pacheco, designado como el fundador y organizador de la asistencia psiquiátrica en Bolivia, quien a raíz de padecer una niñez solitaria e infeliz al lado de su abuela con problemas mentales, decide en su situación de presidente de la República fundar, con sus donaciones familiares, el Manicomio Pacheco en la ciudad de Sucre. Esta fundación se constituye, según los especialistas, como el primer jalón dentro de la asistencia en salud mental nacional.

Con el tiempo, este manicomio, por su carácter nacional, pierde capacidad de afluencia, además de presentar muchas falencias. Balcázar nos hace visualizar un manicomio sin clasificación de dolencias, con celdas oscuras, cuartos independientes, constituyéndose así en un lugar sólo de reclusión, donde la terapéutica no avanzó. “En el manicomio había mala higiene, la gente abandonaba a sus locos, mala alimentación, se quitaban la comida, lamían las mesas. Para 115 enfermos había 30 cucharas” (balcázar, 1956). Cuando Melgarejo hacía de las suyas, también quiso dar una atención especial a los enfermos mentales, creando así en 1868 el Reglamento de hospitales, donde se establecía una tarifa de seis reales diarios para el tratamiento de amentes no pobres, creando por lo tanto una atención  gratuita para los pobres. También se ordena que los amentes tendrían locales separados de los demás enfermos (balcázar, 1956). A partir del siglo XX se van construyendo más manicomios a raíz de las inquietudes de muchos médicos, asimismo existe un interés para crear donativos para el hospital. El manicomio de Pacheco mejora su atención, naciendo así otros lugares de servicio.

Entre otros datos importantes tenemos el primer ensayo sobre la jubilación de los empleados que se escribe en 1938, el funcionamiento de la Caja Nacional de Seguro como esperanza para una mejor protección para la salud en 1949, los intentos de Ismael Montes  por crear un manicomio en La Paz, el cual sí fue realizado pero cayó siendo un fracaso, la organización del sindicato de médicos de la Caja de Seguro Social en 1954, etc. Cabe destacar la presencia de la orden de San Juan de Dios, orden que se ocupa de los enfermos mentales a nivel mundial, ellos trabajan en Cochabamba y Sucre.

Es entonces que en 1964 se crea el Hospital de Psiquiatría  de la Caja Nacional de Salud, constituyéndose treinta años después en la primera comunidad terapéutica en la ciudad de La Paz. El servicio psiquiátrico del Hospital General corresponde también a fechas contemporáneas en cuestión de su fundación y funcionamiento.

Ahora bien, después de una reflexión histórica, el director del hospital psiquiátrico de Sucre, Dr. Héctor Montellano, señala que la salud mental actual ha dependido mucho, desde los años 80, del estado económico del país, factor que juega un rol importante al crear un estrés continuo, es por ello que se señala que la demanda psiquiátrica ha ido aumentando con el tiempo, además de tener también a la tecnología como una factor negativo a la hora de hablar de salud mental.

Para prestar una mayor asistencia  en el estado de la salud mental boliviana a fines de siglo, el Ministerio de Salud ha diseñado el Plan Nacional para la Salud Mental, a la cabeza del doctor Rodolfo López (Director Nacional de Salud Mental y Ministerio de Salud) el cual se plantea para los años 1999 y 2000, años que traen consigo un saborcito muy distinto al que tuvieron que pasar muchas personas en la oscuridad de algo que aún nos cuesta entender. Sin embargo, entre los médicos especialistas existe una incertidumbre en cuanto a la importancia que se le da a la salud mental en el gobierno.

El año 2000 es el espectador de simposios como el realizado por la orden San Juan de Dios al celebrar sus 50 años de servicio, simposio en el que se tocaron temas de la historia, la mutación, la depresión, la drogodependencia, de las perspectivas psiquiátricas, las leyes, etc.

FOTO: PRESIDENTE PACHECO.

2.2           Prevalencias

El doctor Montellano señala que en este momento las principales patologías del país son la prevalencia del alcoholismo, las sustancias controladas (cocaína, marihuana, etc.) y las esquizofrenias.  La situación actual que presenta el Plan Nacional de Salud Mental (1999) señala que el 8% de la población total padece de alguna discapacidad física, mental o sensorial, que el 60% pertenecen al área rural o peri urbana y que sólo el 1% del total de discapacitados recibe atención en centros especializados. Las estadísticas nacionales de la década anterior señalan que sobre un total de 1594 pacientes el 18% correspondió a casos de alcoholismo, el 18% a la esquizofrenia, el 9% a síndrome orgánico cerebral y 9% a trastornos delirantes, registrándose un incremento a finales de siglo en casos de trastornos orgánicos, alcoholismo, trastorno debido a sustancias y epilepsias (plan nacional de salud mental, 1999).

En cuanto a la demanda de atención psiquiátrica, la directora del Hospital Psiquiátrico CNS, Dra. Germaine Haillot, señala que los problemas menores han ido aumentando con el tiempo. Los trastornos de mayor prevalencia han sido los de depresión y ansiedad, además de reconocer que dentro de la epidemiología mundial, el 25 hasta el 30 % de los individuos con otro tipo de enfermedad presenta un problema de tipo mental y emocional. Epidemiológicamente, por lo tanto, los trastornos de ansiedad y depresión son los más significativos. Sin embargo a nivel de hospitalización, los de mayor demanda son los problemas de psicosis y los de trastornos orgánicos cerebrales. Ahora bien, se señala también, que los problemas de ansiedad y depresión son mayores en las mujeres, dándose más problemas de alcoholismo en el sexo masculino.

2.3.  Servicio psiquiátrico

Nos alcanza con una mano para contar a las instituciones encargadas de prestar servicio psiquiátrico en Bolivia, por ejemplo, entre los mismos especialistas se reconoce al Hospital Psiquiátrico Nacional de Sucre, el que fundó Pacheco, con sus áreas para mujeres y varones, luego se toma en cuenta y reconoce el trabajo del Hospital Psiquiátrico de San Juan de Dios en Cochabamba, el Servicio de Psiquiatría que presta Ministerio de Salud a través del Hospital de Clínicas en La Paz, y el Hospital de Psiquiatría de la CNS, lo cual ha sido considerado como uno de los primeros en trabajar la comunidad terapéutica. También se menciona de manera muy opaca, la presencia de clínicas o camas privadas en Santa Cruz y Tarija.

Por su lado Bolivia tiene una Sociedad Boliviana de Psiquiatría, que es miembro de la Sociedad de Psiquiatría en América Latina y por ende de la Sociedad Mundial de la Psiquiatría. Cabe señalar también al Instituto Nacional de Psiquiatría que engloba toda la psiquiatría a nivel nacional, en Santa Cruz se nombra al Centro de Salud Mental y la inauguración, en La Paz, del Instituto Psiquiátrico, manejado por la orden de San Juan de Dios, en Irpavi, según Montellano.

FOTO: HOSPITAL DE SUCRE.

2.4. El aspecto místico de la locura en nuestra sociedad

Cuando la luqira y el ariwatu agarran a los tojpis y los yatiris los curan

El aspecto histórico de las tradiciones aymaras se siente sobremanera en el folklore y la cerámica, pero de manera muy significativa en el idioma. Es por ello que la nominación de ciertos trastornos y anormalidades de conducta provocados por la Pachamama sería: Wampu (loco, zonzo, opa el que habla en las vertientes) (taborga, 1998: 28). Asimismo, Taborga esquematiza los trastornos o anormalidades que no son producidos por la Pachamama, los cuales vendrían a ser: Chaqui chuju (angustia), Chini Onqoy (locura por mordedura de murciélago) y el Karkatitiy (epilepsia). Otros especialistas, nombrados por Taborga, como Lila Tarifa y J. José Torres comparten con nosotros una topología en la cual resaltan conductas o enfermedades como: las de dormir en lugares silenciosos, asustarse con chullpas y pensar mucho (Luqira), asustarse mucho, tener dolor de cabeza y cansancio (Mancharisqa), tener delirios por debilidad y enflaquecimiento (Saqrasqa), ser tentado por el saqra en forma de mujer (Tintasiyum), arrebato por renegar (Arriwatu), y el amartelo por tristeza y destete (Terisiya).

Hablando de nuestros doctores rurales, se nombra al murichi, que vendría a ser una especie de neurólogo de la comunidad, según Alba y Tarifa. Sin embargo, se  señala que lo más corriente es que un yatiri o jampiri se  dediquen a curar a los locos.

Tras comparaciones y estudios del trato de estos médicos rurales, con sus zonzos y sus casos de Chaqi chuju o arriwatu, se concluye que “el doctor tiene mucho que aprender del curandero y también viceversa” (taborga, 1998).

Ahora bien, si uno presenta una anomalía, está nervioso y melancólico se nos ofrece un sin fin de terapias tradicionales. Tal es el caso del clavel o la chonta para el susto. Se recomienda romero, valeriana, borraja, chauka chauka y otros para los nervios y la melancolía. Ojo que cuando se trata de embrujar y causar una enfermedad mental se recurre al maíz (con el cual se ocasiona la perdida del alma y del espíritu).  No se piense que sólo las plantas son útiles para estas cosas, los animales también son una parte fundamental a la hora de combatir convulsiones, enfermedades mentales, epilepsias, etc. Tal es el caso de la lechuza, golondrina, murciélago, picaflor, gallina, perro, zorro, cuy, estrella de mar hembra. Taborga recopila también al hueso de gentil y al azufre negro como ingredientes para provocar enfermedad mental.

La pieza que contiene gran importancia dentro de nuestra cultura, para no recibir ningún tipo de embrujo o algo por el estilo, es el amuleto que en este caso recibe el nombre de Ulla Llakho.

Cabe hacer una mención espiritual y mística a don Jaime Sáenz quien con sus “Imágenes paceñas” no deja de mencionar al eterno loco, que por derecho llega a ser el genio y el misterio de la ciudad, y que continuamente sueña recibiendo las pesadillas, dolores y alegrías de las almas que aún no dejan de llorar en las calles. Es así como desaparecen nuestras descargas y es así cómo él desaparece.

Notas

(1)     Revisar todo el aspecto místico de Bolivia, donde se habla de una medicina natural, brujerías, apariciones y representaciones sobre los trastornos mentales. Javier Taborga ha realizado una investigación sobre todos estos aspectos, desarrollando sus puntos más centrales en la representación que tiene la sociedad paceña y rural sobre las enfermedades mentales y sus respectivas curaciones tradicionales.

(2)     Cabe volver a mencionar el papel  del brujo y del médico como terapeutas a la hora de hablar de las culturas y su respectivo tiempo.

(3)      Con este subtítulo no se quiere afirmar ni apoyar las ideas sobre la psicopatología de Bolívar, sin embargo está invitando a investigaciones y análisis actuales que, con tales antecedentes históricos y el razonamiento de principios de siglo de Carbonell, puedan dar mejores aportes.

(4)     Se cuenta que la abuela de Pacheco estaba loca por haber perdido al marido en la guerra de la Independencia. Ella solía encerrar a sus tres hijas, entre las que se encontraban la madre de Pacheco y la madre de Campero, otro presidente de Bolivia.

ESTE TEXTO HA SIDO EXTRAIDO DEl MARCO REFERENCIAL DE LA TESIS:

La comunicación grupal liberadora en terapias artísticas de la comunidad terapéutica del Hospital Psiquiátrico La Paz. Bolivia (La Paz, Universidad Católica Boliviana) de Claudia Daza Durán. 2001.

LIDERAZGOS, INTERESES, ESTRATEGIAS Y RESULTADOS INDÍGENAS

ENTRE LA LIBERACIÓN INTERNA Y LOS RESABIOS DE LA COLONIA

Por Claudia Daza Durán

Coello decía “Hay que aprovechar de la indiada para todo que después de la victoria yo le indicaré un medio para deshacerse de los indios” (Condarco: 318)

Introducción

En un tiempo en el que los movimientos indígenas en los Andes sigue siendo uno de los temas principales para analizar la participación popular y la democracia en Bolivia, es necesario recordar cíclica y constantemente las razones de un pueblo, de las markas y de los actores sociales que han dejado huella en la historia oral o la historia que no es oficial y que recientemente se ha estado difundiendo a través de varias organizaciones académicas y sociales.

En ese sentido las reflexiones que presento a continuación son críticas comparativas de los líderes que ha tenido nuestro pueblo, diferenciándolos por épocas, coyunturas distintas, las mismas injusticias, estrategias diferentes y resultados que concluyen en un inconformismo que sigue siendo la base vertebral de algunos movimientos actuales.

Desarrollo

“Hay que aprovechar de la indiada para todo que después de la victoria yo le indicaré un medio para deshacerse de los indios” (Condarco: 318) Es así cómo Ramiro Condarco nos muestra una serie de frases en las que explica y recrimina moralmente las actitudes de los liberales ante la actuación de los “indios” en la guerra civil. [1]

Es a partir de esta frase que quisiera comenzar apuntando una serie de coincidencias históricas que tienen como punto de unión al racismo. Un racismo que se manifiesta a partir de la Colonia, donde se encuentran dos pensamientos distintos con una concepción distinta sobre un factor que es primordial en esta lucha y serie de movimientos: la tierra.  La tierra que es entendida como generador de vida para la cosmovisión andina, la tierra como propiedad, la tierra como un asunto legal, la tierra como un factor de guerra y los distintos imaginarios de tierra que se fueron dando en el transcurso de la historia. Así también destaco las diferencias de pensamiento en cuanto a una posición política como las de Tupac Amaru y Tupac Katari y ese cambio de pensamiento que concluye o se centra específicamente en la tierra como propiedad y no como proyecto de nación.

Mi pregunta radica en entender cómo es que un proyecto político de renovación imperial Inca va desgastándose, desde sus estrategias de lucha, liderazgos, objetivos e impactos. Así también trato de identificar los actores que debilitaron ese proceso, que en cierta medida hubiera podido ser instaurado con la insurrección de Pablo Zárate Willca o bien aprovechado, como se hizo en la guerra civil, en la guerra del Chaco.

Tras haber identificado algunos momentos históricos, cabe recalcar la actuación de aquellos “traidores”, de aquellos que no cumplieron con promesas, o de aquellos que obstaculizaron todo el tiempo las gestiones y los movimientos indígenas, desde las gestiones legales que hacía Tupac Amaru, pasando por la lucha de “hormiga” que emprendió Santos Marka T’ula guardando desconfiadamente los archivos de los caciques, hasta la lucha intensa por no participar en una guerra sin sentido para indígenas que ni siquiera conocían la “tierra” que defendían.[2]

Yo lo entiendo como aquella ausencia de Reciprocidad que tenía y tiene el pensamiento indígena en las políticas que se plantearon en la Colonia y se mantuvieron en la República, incluso con mayor intensidad. Ante esa ausencia de igualdad y reciprocidad, se plantea un proyecto político con un imaginario incluso mesiánico al hablar del Pachakuti en tiempos de la lucha de Tupac Amaru II y Tupac Katari, quienes fueron silenciados de la manera más violenta en pleno siglo XVIII. Pero así también, quedaron imágenes, que fueron aprovechadas por el racismo de los q’aras, de bestialidad al asesinar y tratar de “limpiar” esta tierra de blancos. Si bien la Colonia y la Conquista correspondían a un grupo de “extranjeros” o Kharisiris que no cumplieron con el mandato del “Dios” que difundían, lo imperdonable para los indígenas y yo creo que también para cualquiera que estudie profundamente la historia boliviana, radica en el abuso y esa falta de compromiso que existió a partir de la época Republicana, donde los intereses se mostraron sin excusa de manera racista, excluyente, mentirosa y abusiva con respecto a los “indios”.

En principio porque los movimientos indígenas no fueron reconocidos hasta hace algunos años como los principales ejes de cambio en nuestra historia, tanto así que cuando se habla de la independencia no se reconocen visiblemente las actuaciones que se dieron en 1781. [3] Y en segundo lugar, uno de los acontecimientos que ocasionan un debate permanente en nuestra historia: se trata de la guerra civil, donde los liberales a cabeza de Pando llegan al poder al lado de los indígenas, actores sociales importantes al mando de Pablo Zárate Willca. El debate y la crítica que hace por ejemplo Ramiro Condarco radica en esa falta de lealtad que hubo ante los compromisos que se hicieron, de una manera oscura en cuanto a documentación, sobre la restitución de la tierras de origen, tierras que habían sido usurpadas a los indígenas anteriormente por el presidente Melgarejo. Es así que a partir de los hechos de una unión a los liberales, un desconocimiento de estos hacia los indígenas, y un seguimiento incluso penal que les hicieron posteriormente a su victoria, se ha podido rescatar el último proyecto político más compacto y claro que se dio a partir del “temible” líder que se hizo famoso entre los q’aras bolivianos.

Los objetivos o las demandas de un grupo de líderes a cabeza del misterioso Willca, como el de la Restitución de la tierras de origen, la guerra de exterminio contra las minorías dominantes, la constitución de un gobierno indígena, el desconocimiento de las autoridades revolucionarias y el reconocimiento de la autoridad de Zarate Willca, son la muestra de un proyecto que hizo temblar a un grupo minoritario, que no tuvo otra opción que la justificación, yo pienso “racista” nuevamente, de pacificar a los “indios” quiénes habían tomado un camino distinto al que había planteado Pando, cuyo grupo se sujeta en los hechos de Mohoza para incluso enjuiciar a uno de los hombres más importantes de la guerra federal.

Mientras hacía una revisión sobre esta historia recopilada, me detuve de una manera incluso infantil, a pensar en los nombres de las calles que tiene nuestra ciudad[4], la cuál ha sido testigo de una serie de conflictos raciales de quienes concluyeron en lavarse las manos, en vanagloriarse de un triunfo liberal, y sobre todo en buscar opciones para deshacerse, al estilo español, de aquellos quienes solamente pedían lo que se había acordado anteriormente.

A pesar de haber asesinado a Willca, a sus compañeros y a todo ese grupo que lo acompañaba destaco las palabras que se escuchó decirle a su supuesto compañero de lucha; Pando, quien tuvo que recibir la siguiente recriminación en 1904 con la imagen de un Willca cuya imagen asemejó desde ese entonces como un fantasma rebelde:

“No vengo a pedirte clemencia, sino justicia. No cometí otro delito que seguir tus instrucciones, y el de creer en ti y en tus promesas de emancipar a mi raza. Me has engañado y has engañado a mi pueblo”. (Condarco, 409)

Con la participación de Pablo Zárate Willca en nuestra historia, entiendo un quiebre ideológico en cuanto a la comprensión de liderazgo y proyecto indígena. Ya que al hablar del trío Amaru, Katari y Willca podemos concluir que evidentemente, este último se asemejó a Katari por la educación que no recibió, por la capacidad de convocatoria que tuvo con los suyos y por el liderazgo bravío que demostró en sus luchas. Sin embargo, también puedo señalar que fue un liderazgo muy especial ya que los tres dejaron un huella que trascendió la misma historia oficial, que si bien no los nombró mucho reconoce sus participaciones y los impactos que éstos lograron en los levantamientos indígenas. Otro de los aspectos que los diferencia con los acontecimientos posteriores será la forma de lucha, ya que las estrategias eran utilizar armas, macanas y el mismo cuerpo para un enfrentamiento ensangrentado; sin embargo la historia del siglo XX nos muestra una lucha legal, la cual no es tan reconocida como la de los caudillos armados. Es ahí donde aparecen otros protagonistas: los caciques apoderados y los escribanos.

Si bien la liberación que planteaba Tupac Katari fue criticada por esa falsa liberación interna que tuvo al alienarse religiosamente con el catolicismo, ya a inicios del siglo XX se hablaba o se pensaba en una liberación más concreta y práctica: la educación. Es muy apasionante y al mismo tiempo desgarrador cómo don Leandro Condori nos cuenta su vida, relatando hechos que fueron tan importantes para los indígenas de su época.  Ser el escribano de los caciques apoderados, haber conocido a Santos Marka T’ula, a Rufino Zárate, a Eduardo Nina Quispe, a Feliciano Llanqui y a los demás caciques que lo buscaron para gestionar sus tierras es un hecho que me parece trascendental para la investigación de la historia de este sector que no fue tomado en cuenta en la historia oficial. Porque se trata de una historia que paso a paso nos muestra la serie de injusticias que sufrieron los caciques; pero así también nos muestra una serie de reflexiones que hace objetivamente en cuanto a los fracasos que estos tuvieron.

Podemos afirmar que la lucha de Zárate Willca fue seguida de una manera pasiva a través de los caciques, cuyas reivindicaciones se reducen a la recuperación de la propiedad de tierra específicamente, dejando de lado proyectos políticos e ideológicos que eran manejados de manera más amplia por los caudillos ancestrales. Sin embargo deben destacarse resultados concretos que se dieron como el del funcionamiento de escuelas rurales o la aparición del Centro Bartolomé de las Casas, que fue gestionado por Santos Marka T’ula junto al apoyo de Leandro Condori. Si bien las cualidades de bravía y fuerza que se mostraban en Willca o los caudillos del siglo XVIII, debe destacarse el trabajo de “hormiga” y la perseverancia de los caciques, encabezados por Santos Marka T’ula, un personaje que es descrito como aquel analfabeto que terminó siendo el

apoderado de todas las comunidades originarias de la República y cuyos mecanismos no se manejaron en batallas, sino en los Altos Tribunales y Archivos nacionales, con la ayuda de escribanos de la misma “raza”, debido a la desconfianza que había en los tinterillos q’aras o aquellos que se llamaban apoderados de la nada. El Taller de Historia Oral Andina nos presenta el testimonio siguiente: “nuestros adversarios toman nuestros asuntos y pleitos como casos subversivos y con calumnias…lo único que deseamos, es que no se nos esclavice ni se cometa abusos, que nosotros somos bolivianos, representantes de la raza autóctona, de los primeros bolivianos” (THOA, 47)

Es así que también destaco la participación indígena como el primer movimiento pacifista que se dio ya en la guerra del Chaco, quien a partir de 120 mujeres y Marka T’ula se pide la paz, y cese de una guerra que se llevaba injustamente  “indios” a luchar por una tierra que no conocían y donde fueron utilizados, nuevamente para un enfrentamiento bélico que no pudo triunfar en manos del gobierno boliviano.  Es así que esa relación con el mito en cuanto a la participación de los soldados indígenas en la guerra y la muerte posterior de Santos Marka T’ula también nos hace reflexionar sobre los imaginarios que se fueron construyendo debido a la presencia de los Kharisiris en la vida de los indígenas quienes fueron identificando claramente a sus enemigos, entre los cuales se encontraban curas, hacendados y comerciantes.

Uno de los datos interesantes que comparte Leandro Condori al relatarnos su experiencia de vida al lado de los caciques es esa falta de interés y conocimientos que estos tenían en cuanto a los procesos políticos. Ante una de mis primeras interrogantes, Condori aparece con una respuesta:

“Nadie se levantó por eso…porque por una política descuartizaron a Tupac Katari” “No se pensaba apoyar a ningún gobierno que yo recuerde”. (Condori, 62) Es así que podemos entender la focalización en un tema más específico que general o global, abarcado anteriormente por los caudillos de hace años.

Así también, este escribano nos explica porqué los caciques no pudieron en su momento resolver lo que pedían. Ya que entre los caciques no se valoraban, andaban comparando sus tierras o su trabajo como caciques. Es decir que lucharon separados. Por esa razón, según Condori, no pudieron avanzar en la lucha. Tal caso se demuestra también en las apreciaciones que tiene Condori de Nina Quispe que es visto como un apoderado hablador que obedecía a sus patrones, causando por lo tanto otro factor de separación entre caciques. Ese testimonio, sobrepasa a cualquier análisis desde mi punto de vista, porque se trata de la opinión sincera de aquel que vio el proceso de cerca, es por eso que vuelvo a repetir sobre la importancia de este testimonio, que ojalá haya abierto una brecha en la historia oral, testimonio que hubiera deseado tener por ejemplo Condarco al querer explicar los lazos de Pando y Willca.

El hecho de encontrar un personaje como Condori, me hizo reflexionar sobre los objetivos globales de liberación que tuvieron los indígenas y la educación como objetivo personal de unos cuantos que se dieron cuenta que debían entrar en el sistema para hacer la lucha y en algunos casos caer injustamente de nuevo en manos de un gobierno como en el caso de la masacre de 1921 la cual fue testigo de muertes y cientos de despojos.

Conclusiones

Todos los acontecimientos reflexionados anteriormente, se encarnan en las conclusiones o puntos neurálgicos que presenta René Arce al hablar sobre la Guerra del Chaco y la participación del “indio” en esta. Una época donde no había legalidad en cuanto a las tierras, donde lo racial se acentúa, y la ideología de Patria es manipulada para “manipular” a los indígenas; pero una época donde también se dan grupos de bandidos, desertores de la guerra que ocasionaron otro dolor de cabeza en el interior de una patria que todavía no vislumbraba una revolución que lograría responder a los pedidos indígenas y que también los traicionaría posteriormente.

De todos modos, siento que el “indio” como actor social en nuestra historia es uno de los personajes más perjudicados en cada guerra, sublevación, levantamiento o masacre que se haya dado durante años. Pero a pesar de haber perdido mucho queda esa memoria histórica, una de las características que tiene un movimiento indígena como el eje o el mecanismo de una estructura que puede surgir en cualquier momento. Sin embargo, tras reflexiones sobre las característica de liderazgo de caudillos o sobre la lucha que hicieron los caciques en su momento, pues queda el análisis de los actuales movimientos que se encuentran más separados y cuyos objetivos son coyunturales.

En todo caso, siento que además de la lucha armada cuerpo a cuerpo, o la lucha legal son factores que marcaron la diferencia en los caminos que siguieron los indígenas. Sin embargo creo que la educación fue la frontera y bisagra de estos movimientos, que desde un ilustrado Tupac Amaru hasta un escribano como Condori, marcaron una diferencia al lado de aquellos que se sentían con la necesidad de recibir el apoyo logístico y legal, para tomar así decisiones que sólo a ellos y sus comunidades les correspondía. El tema que sigue en debate, sin embargo, es ese pensamiento colonial del que quisieron despojarse los movimientos indígenas y no lo lograron, y si se logró, solamente fue un disfraz que en su momento fue celebrado; pero después discutido permanentemente por el inconformismo de no haber resuelto aún algunas cuentas pendientes con opresores fantasmas o nuevos enemigos que también son bolivianos.

BIBLIOGRAFÍA

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CONDORI,LEANDRO Y TICONA, ESTEBAN. El escribano de los caciques apoderados. Hisbol/THOA. La Paz 1992.

TALLER DE HISTORIA ORAL ANDINA. El indio Santos Marka T’ula. Cacique principal de los ayllus de Qallapa y apoderado de las comunidades originarias de la República. THOA-UMSA. La Paz. 1988.

VALCÁRCEL, carlos Daniel. TUPAC AMARU. OEA, Universidad Mayor de San Marcos. Dirección Universitaria de Biblioteca y Publicaciones. Lima, Perú. 1977.


[1] Lo hace al explicar sobre el miedo que se genera de los liberales ante los triunfos que tuvo Zarate Willca en sus batallas, como parte de la guerra civil.

[2] Debido a los movimientos pacifistas indígenas negándose participar de la Guerra del Chaco.

[3] Para Carlos Valcárcel, la rebelión del personaje histórico José Gabriel Condorcanqui, conocido por su nombre dinástico como Tupac Amaru, es vista como una rebelión catalizadora e iniciadora de la guerra por la Independencia.

[4] Me refiero a la calle Goytia, Pinilla, la plaza Pérez Velasco, la calle Reyes Ortiz, calle Guachalla, etc, nombres de aquellos que conformaron el movimiento liberal y que son reconocidos posteriormente con sus nombres en las calles de una ciudad. Más aún el nombre de un departamento, con el apellido de aquel, como se lo muestra en los relatos, de traidor a los “compromisos” que hizo con  Pablo Zárate Willca.

LA PERCEPCIÓN TEÓRICA DEL PADRINAZGO Y COMPADRAZGO

EN LA CULTURA ANDINA BOLIVIANA

“Todos los bolivianos somos compadres”

Alison Spedding cita la propaganda electoral de CONDEPA en 1993

Dentro del sistema de parentesco mucho se habla sobre los padres, los hijos y los parientes consanguíneos; sin embargo en esta monografía prestaremos atención a los parientes llamados “rituales”, es decir, aquellos que asumen el papel de padre digamos incluso reemplazante, desde un punto de vista simbólico y social. Este sistema se toma en cuenta a nivel social y religioso, a nivel urbano y rural, así como también en diversas culturas. En este caso, vamos a delimitar el padrinazgo y compadrazgo en el ámbito andino boliviano, desde sus experiencias en el campo y la ciudad.

3.1. ANTECEDENTES TEÓRICOS. Determinando algunos aspectos teóricos sobre el compadrazgo a nivel teórico general

Es importante señalar ciertos puntos de vista del compadrazgo desde las distintas visiones de las escuelas antropológicas. En ese sentido tomamos a Ángel Montes del Castillo, quien se ha ocupado de recopilar conceptos y casos que presentaron estudios etnohistóricos, funcionalistas y estructuralistas.

El mismo Montes del Castillo señala por ejemplo que “el compadrazgo es una institución que se ha desarrollado en todas las áreas culturales de Influencia de la religión católica, aunque en distinta intensidad y bajo formas empíricas diferentes en los distintos contextos sociales” (MONTES del CASTILLO, 1984: 151)

Desde los etnohistóricos, Montes del Castillo nombra dos casos de investigación desde el funcionalismo. Tal es el caso de estudios de cofradías y compadrazgo en la edad media europea y americana. Es así que se menciona que toda sociedad requiere un grupo mínimo de cooperación que facilite el funcionamiento de la vida diaria. En ese sentido el compadrazgo hallaría su razón de ser como esa necesidad de seguridad en situaciones económicas, religiosas y sociales.

Dentro de América Latina, este compadrazgo es asumido como parte de la crisis que se tuvo dentro de las sociedades indígenas en la Conquista. Es así que Montes del Castillo señala que fue “una adaptación que la sociedad requería”.  Citando a Foster como uno de los estudiosos del compadrazgo latinoamericano colonial  señala : “El compadrazgo actuó como una fuerza cohesiva e integrativa dentro de la comunidad, entre clases y grupos étnicos, formalizando ciertas relaciones interpersonales y encauzando modos de comportamiento recíproco en patrones establecidos a fin de que el individuo adquiera el grado máximo de seguridad social, espiritual y económica” (Foster en MONTES del CASTILLO, 1959) Las razones de aceptación de esta práctica se la debería en todo caso a las similitudes que tiene con los sistemas nativos de parentesco, incluso se habla del reemplazo que hizo el compadrazgo del sistema de clanes.

Por otro lado, se mencionan teóricos como Mintz y Wolf quiénes señalan que el compadrazgo es una institución que fomenta la solidaridad social, tanto en su forma horizontal, uniendo miembros de la misma clase social, como en su forma vertical, relacionando clases sociales diferentes. Según el contexto, el compadrazgo estructura relaciones horizontales o verticales, en sociedades homogéneas y estratificadas.[1]

Desde el funcionalismo, tomando de igual manera los estudios de Foster se plantea que la estructura social es considerada como una gran unidad funcional estable, cuya base es el equilibrio y la reciprocidad donde se establecen contratos diáticos[2].

Otro concepto que se plantea, y es importante verlo así, es que el compadrazgo es parentesco ritual, porque esa afinidad produce ya efectos sobre el sistema de parentesco, porque la personalidad  del padrino es importante para el ahijado como ejemplo y porque “las relaciones complementarias entre compadres resuelven las contradicciones generadas por las relaciones de parentesco” (MONTES del CASTILLO, 162) Incluso se señala que no debe confundirse al compadrazgo como una amistad ritualizada, sobre todo en el caso andino. [3] Se da un ejemplo en el que se dice que para el hombre andino no hay amigos, sino compadres. Así también el mismo Montes del Castillo hace mención al trabajo de Albó y Mamani quienes establecían, viendo el caso de padrinazgo boliviano, que éste es un mecanismo de integración interfamiliar.[4]

Así también podemos señalar a Robert Ravicz quién había ideado el término compadrinazgo, para expresar el conjunto del padrinazgo y compadrazgo.

Entre otros aspectos que muestran el padrinazgo andino, Héctor Martínez señalaba en 1953 que el padrinazgo “es un mecanismo de integración y estabilidad social, que promueve la cooperación y la ayuda mutua ante el debilitamiento del ayni entre indígenas, y elimina las tensiones interétnicas mediante la interrelación y complementariedad económica social” (MONTES del CASTILLO, 167)[5]

En cuanto a los estudios estructuralistas, Stephen Gudeman resultaría ser uno de los pocos que habría realizado estudios sobre el tema en cuestión. Para éste el compadrazgo es un mecanismo flexible y adaptable mediante el cual se establecen relaciones entre individuos y grupos. [6] En ese sentido este teórico establece también que el “compadrazgo es un sistema de intercambio espiritual entre grupos domésticos”.  Así también establece reglas las cuales denotan características de réplica de ritual y posición de actores sociales, y sobre todo de roles. [7]

Además de estas escuelas, Montes del Castillo hace referencia a otras investigaciones que apuntan de vez en cuando los casos andinos y concluye que en el caso del ayni o la mink’a, practicados por los compadres o padrinos, establecen que este compadrazgo es parte del principio organizador de la vida social, económica y política.

Acercándonos más a nuestro objeto o sujeto de estudio, los estudios que Ricardo Álvarez, tomado en cuenta por Montes del Castillo como el principal, podremos conocer que dentro del compadrazgo peruano se señala que el compadrazgo entre indígenas es “un mecanismo de integración y ordenamiento de la sociedad indígena en su totalidad…funciona como un elemento complementario del sistema de parentesco sobre el que se asienta la sociedad indígena”[8] Pero a su vez establece que el compadrazgo cristiano entre indígenas y mestizos establece relaciones de explotación, lo cual podría ser comparable al tipo de padrinazgo vertical que establece Albó más adelante. Es así que la sumisión, dependencia e incluso asistencialismo se ven profundamente dentro de las clases mestizas.

3.2. CARACTERÍSTICAS SOCIALES Y RITUALES DE COMPADRES Y PADRINOS EN EL ÁMBITO ANDINO BOLIVIANO

Para entender este mecanismo en el contexto andino tomamos en cuenta las relaciones que puede haber entre padrinos, compadres y ahijados. En ese sentido la revisión bibliográfica se centró en estudios de Xavier Albó y Alison Spedding. De estos estudios los conceptos y criterios se desmiembran de la siguiente manera:

3.2.1. Cómo se llaman o la terminología en sí

Debemos señalar que para Spedding el estudio de compadrazgo en los andes es un tema muy común en los estudios etnográficos. Ella presenta un estudio en Sud Yungas donde establece las características del parentesco ritual de los matrimonios andinos. Hace una revisión histórica mencionando a Guaman Poma quien habría nombrado al socna que vendría a ser el “compadre de casamiento”, al uayno, compadre de bautizo. Sin embargo, la autora no se limita al contexto boliviano sino también al ecuatoriano donde menciona el término gumba[9] que vendría a ser aquella pareja que es escogida para poner nombre al hijo.  Cabe destacar que Guaman Poma habría descrito la existencia del tabú del incesto incluso en estas relaciones de compadrazgo[10].

Por su lado Albó no señala que existe un triángulo de relaciones: quien escoge al padrino, quién es escogido como padrino, y quién es la persona apadrinada. De acuerdo a lo revisado y presentado más adelante podremos ver una serie de nuevos términos que se manejan en este tema de compadrazgo.

3.2.2. Tipos de padrinos y compadres

Albó y Mamani hacen un referencia a los padrinos de matrimonio, de hijos y de objetos. Y que obviamente los primeros dos están más relacionados al sistema familiar.

Tanto Albó como Spedding hablan de los padrinos del matrimonio como : jach’a padrino: padrino grande y al T’aqa padrino: de separación o destete. Para Alisson Spedding es importante analizar primero a los padrinos de matrimonio porque anteceden a los hijos. En ese sentido se nombra a los padrinos de boda como: “jach’a padrinu o jach’a madrina, es decir padrino/madrina grande, los padrinos principales; y t’aqa padrinos/madrinas. La raíz t’aqa se refiere a romper un hilo y destetar a un bebé, y esta pareja cambia la ropa a la novia como parte de la ceremonia religiosa” (SPEDDING, 125)

Ahora bien, se analizan los diferentes aspectos para el nombramiento de padrino: niveles sociales, comunidad de residencia, existencia o no de otros lazos de parentesco antes e ser nombrados.

En otros casos,  se habla del Ichu tata , padrino de bautizo. Ururi tata: de corte del cabello. Pero así también Albó y Mamani hablan de un compadrazgo vertical: personas de nivel social inferior con padrinos de otro nivel más alto. A diferencia de los horizontales, cuando ambos son del mismo nivel social[11].

Como ejemplo de la vertical tomaríamos en cuanta aquellos padrinos que no son del campo, que vienen de la ciudad. Esta relación puede ascender a la familia; pero también puede provocar rasgos de dominación y bloqueo. En ese sentido Albó menciona “ Es pues de esperar, que a medida que aumenta la conciencia campesina, disminuya el número de compadrazgos verticales” (ALBO, 316)

Pueden existir rasgos verticales variantes; pero son menores “A pesar de las ventajas económicas, reales o aparentes, que acarrea consigo la elección de un padrino rico o poderoso, el aymara de las zonas estudiadas suele decidirse por alguien que esté cercano física y socialmente.” (ALBO, 318) Se dan ejemplos como: En el caso del matrimonio e hijos se selecciona a los padrinos más cercanos a la mujer. Aunque no se da en todos los casos. Tampoco existe una exclusividad a los padrinos consanguíneos, se hace más referencia a la voluntad de cada cual. Pero “en el caso de escoger a parientes, ésta sería más bien patrilineal” (ALBO, 319) Pero así también se habla de desmembraciones o faccionalismos de subgrupos en la selección de padrinos; pero como se expresan en los estudios de Albó, se tiende a escoger a parientes.

3.2.3. Roles que asumen los actores sociales dentro del padrinazgo y compadrazgo

El padrino incluso puede intervenir en la pedida de mano. Es así cómo Albó comienza a describir uno de los roles del padrino, el cual puede ir creciendo hasta ser por ejemplo el papel de guía que aparece en el simbolismo de la boda religiosa. Además de muchas costumbres, explica Albó“ el último día son también los padrinos quienes con sus ahijados cuentan la “herencia” o regalos de boda y al mismo tiempo van dando adecuados consejos a la nueva pareja que les ha sido encomendad” (ALBÓ,  310)

En ese sentido puntualiza que entre sus funciones está: ser intermediarios entre las dos familias y como representantes de las mismas para guiarlas a un estatus autónomo. Es así que este rol crece ya que  según Albó y Mamani: “en los años subsiguientes, si surge algún conflicto entre los jóvenes esposos, la primera corte de apelación serán los padres del culpable, y si estos no bastan, el padrino de matrimonio”.

Por tanto se concluye que hay una relación vertical entre padrinos y novios.

Ante estas características Spedding explica estos roles a través de la descripción de rituales. Hace referencia a la ausencia de padrinos, señala que esta ausencia puede ser parte de la elevada frecuencia de separaciones. En cuanto a los niños hace referencia a la murucha (rapado) como un ritual de origen indígena paralelo al bautismo. La murucha, según la antropóloga que hizo sus investigaciones en Yungas, consiste en ese paso de ser wawa a imilla o yukalla, los cuales asumen un rol ya importante en la familia[12]. Es así que se va explicando el mecanismo de la murucha donde se va recaudando dinero. Spedding señala por ejemplo: “ Una persona que sepa leer y escribir es nombrada para anotar, en un cuaderno, los nombres de los participantes y las sumas que se dan; estas sumas son Ayni y cuando ellos realicen un recorte, los padres deben ir y recortar con la misma suma. Los aynis pueden incluir cajones de cerveza u otras contribuciones al festejo” (SPEDDING, 128)

Se señala que esta relación que se establece debe durar toda la vida. Los padrinos estarían por tanto, presentes en muchos eventos del año, con regalos ocasionales a los ahijados, ayudar con gastos educacionales, a encontrar trabajo, participar juntos en las fiestas, así como también en los ritos mortuorios, Todos Santos[13].

Dentro de las reglas, Spedding señala las siguientes: proveer alojamiento y atención, respetarse, conversar con cortesía, no pelear nunca y sobre todo, no tener relaciones sexuales. En cuanto a rituales de agricultura, se señala que los compadres trabajan con la mink’a.

Algo que destaca Spedding es que el compadrazgo funciona para facilitar el intercambio entre distintos pisos ecológicos, el cual funciona cuando se ayudan a través de los distintos productos que pueden tener de distintas zonas.

Para el estudios de parentesco y su rol social, Albó y Mamani concluyen que cuando se solicita ser padrino, el solicitante invita alcohol y coca. Así también se coordina quién corre con ciertos gastos. “Los padrinos suelen pagar los honorarios del oficiante. Otros gastos suelen estar repartido entre todos, pero en forma ostensiva y bien definida” (ALBO, 321)

Algo similar ocurre para el corte del cabello, pero hay intercambios más interesantes en ocasión de cosechas y fiestas. Tal es el caso del techado de la casa. Albó señala que sería como el broche de oro del largo proceso del matrimonio. Los que los ayudan económicamente serían los padres y también los padrinos de matrimonio. Es así que los padrinos son considerados parientes rituales y éstos “serán como la compañía de seguros a la que se ha ido pagando una prima para garantizar su ayuda incondicionada en el momento oportuno” (ALBO, 322)

Es así que Albó señala que los parientes inmediatos en los que se encuentran los rituales tienen más obligación de ayudarse que los lejanos. No pueden negarse a ayudar en algún trabajo. “Ya no están en condición de ayni, sino de yanapa o ayuda incondicional” (ALBO, 323) Lo harían así en sembradíos , fiestas, cocina, etc.

Los inferiores tienen la obligación de ayudar al superior. El ahijado tendrá que ayudar como peón al padrino, por ejemplo. “Por eso se habla de suegros y padrinos que esclavizan” (ALBO, 324)

El padrinazgo por ejemplo es un factor aglutinador de las diversas familias de la comunidad, una aglutinación generalmente patrilocal.

Montes del Castillo ha realizado un estudio más de carácter político cuya institución de mediación en el bautismo y en una fiesta fue el compadrazgo. De lo cual estableció que le compadrazgo es una estrategia ritual de poder, ligada al simbolismo ritual y a las relaciones de poder. Siendo su estudio en Ecuador andino, señala que estas relaciones de poder invaden los intercambios económicos.

3.2.4. Creencias vinculadas a los padrinos

“Se supone que hay cierta transmisión casi hereditaria de las cualidades y defectos de los padrinos a sus ahijados” Es así cómo Albó describe estas creencias, ya que es necesario seguir el imaginario de las personas con respecto a este tema.  “Por eso es esencial que los padrinos de matrimonio sean casados, mientras que de los niños pueden ser solteros”.  Entre otros destacan por ejemplo aquellos que expresen el temor por la vida del niño y que por esa razón se buscaban padrinos con buena salud.

El haber sido escogido como padrino también conlleva creencias de realización, por eso el sacerdote antropólogo nos señala que  “El haber sido escogido por mucha gente para ser padrino es un indicador de la realización personal del individuo, tanto desde un punto de vista social como religioso”.

Las creencias también se manifiestan en el poder del simbolismo dentro de nuestra cultura. Esa trascendencia simbólica se manifestó sobre todo en el aspecto político, ámbito que fue visitado coyunturalmente por algunos políticos, quienes fueron parte de ese mecanismo de compadrazgo para entrar en carrera política.

3.2.5. Los alcances sociales y simbólicos del compadrazgo y padrinazgo desde la política

Para Fernando Mayorga, el padrinazgo y el compadrazgo tiene una gran carga emocional y ritual . “El padrino es el padre espiritual o el guía-ejemplo de un niño bautizado, de un flamante bachiller o de una pareja matrimonial” (MAYORGA, 112)

Es así que esta relación, según Mayorga, es frecuente entre letrados y humildes, entre criollos y mestizos, entre citadinos y campesino. Funcionan como una estrategia de los sectores subalternos para buscar movilidad social de los ahijado”

En el campo político de hace algunos años, Carlos Palenque se convierte en el “compadre” y Max Fernández en el “padrino”. Es así que se convierte, según Mayorga, en figuras del intercambio político.

Podemos evidenciar el rol asistencialista del compadre Palenque. “El compadrazgo pasó a tener nombre propio y los beneficiarios asumieron la designación genérica de compadres” (MAYORGA, 113)

Al referirse a un sector empobrecido el padrino o compadre termina siendo un aliado en una estrategia de sobre vivencia, según Mayorga. Es así que Palenque es entendido como un compadre – médium, ya que los lazos no sólo fue interesada sino dentro de una relación de solidaridad comunitaria.

El mismo Carlos Palenque había señalado “El compadre es un personaje identificado con los sectores populares, con los sectores empobrecidos, conocedor de sus ansiedades y de sus inquietudes, conocedor de sus problemas, no solamente en el orden económico, social y político…el personaje conoce los problemas íntimos de la gente” (en MAYORGA, 114)

A este elemento se sumó la imagen de la complementariedad, tal el caso de la comadre Mónica Medina. Estaba conformando esa relación dual que es parte de la cosmovisión andina.

Spedding puntualiza que “es interesante el uso del potencial del compadrazgo para entender a partir de Ego hasta llegar todo el universo social, para crear lazos entre militantes y simpatizantes de un partido político que aspira al liderazgo nacional”. (SPEDDING, 134) Otro símbolo de parentesco que llamaría la atención, por tanto,  es el binomio Palenque-Medina lo cual representó el ideal andino de chachawarmi, lo cual sólo fue coyuntural por los acontecimientos sucedidos posteriormente.

Así también, Max Fernández con su empresa cervecera, promovió una labor asistencialista, plasmadas en diferentes obras del país. En muchos casos este asistencialismo se lo observa como marketing de su empresa; sin embargo la empresa no resaltó sino el personaje de Fernández. Incluso Mayorga recurre al slogan “el pobre menos pobre y el rico más solidario” para hacer un paralelismo de ese padrinazgo, imagen que logró Fernández dentro de la política.

Las diferencias entre ambos se ven marcadas con la distancia que planteó Fernández, ya que el Compadre Palenque establecía lazos identitarios muy fuertes incluso desde el lenguaje, la presencia de su familia y el entorno laboral.

4. CONCLUSIONES

Debemos responder nuestra inquietud relacionada a las características sociales y rituales de compadres y padrinos en el ámbito andino boliviano. En ese sentido debemos señalar:

-          El compadrazgo y padrinazgo es un mecanismo del sistema de parentesco ritual, desde varios enfoques teóricos, de los cuales destacan las observaciones funcionalistas que incluso hacen referencia a los aspectos andinos y coloniales. En ese sentido llama la atención cómo el padrinazgo y compadrazgo son entendidos como una respuesta positiva a la crisis social que se vivía en la colonia.

-          Dentro de los roles de los actores sociales ligados al compadrazgo y padrinazgo sobresalen de manera natural las necesidades y funciones sociales y económicas de las comunidades, donde se puede hablar de la reciprocidad como el ayni, la minka y el ayni especial de los padrinos.

-          El compadrazgo es esencial en cualquier cultura donde se la practica porque tiene funciones específicas de reciprocidad sobre todo en una cultura que no se hizo líos en asimilarla, porque sus objetivos eran casi los mismos, sin tomar en cuenta aspecto de la conquista.

-          El aspecto simbólico e incluso religioso tiene gran importancia porque no sólo se trata de cubrir ayudando en aspectos económicos, sino también los padrinos se convierten en los mediadores y catapultas para el aprendizaje en las diferentes instituciones sociales como el matrimonio o el cambio de generación.

-          Los alcances simbólicos en los andes se han expresado a través de personajes puntuales en la política, los cuáles ya se han convertido en íconos y temas de estudio dentro del compadrazgo y padrinazgo cuando todos son los ahijados y todos los compadres.

BIBLIOGRAFÍA

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MAYORGA, Fernando. Neopopulismo y democracia: compadres y padrinos en la política boliviana (1988-1999) Cochabamba, 2002.

ALBO, Xavier; MAMANI, Mauricio. Esposos, suegros y padrinos entre los aymaras. BOLTON. Parentesco y matrimonio en los Andes. Lima, 1980.


[1] Véase Pág. 159 de Montes del Castillo.

[2] Estos contratos diáticos serían parte fundamental del compadrazgo. Este contrato sería un modelo sociológico regido por la reciprocidad. Este contrato podría ser vertical u horizontal, tómese los casos de padrinazgo vertical y horizontal que plantea Albo más adelante.

[3] Debido a otras connotaciones que tiene la amistad.

[4] En todo caso Montes del Castillo critica el trabajo de Albó al no presentar mayor argumentación de su tesis con respecto al padrinazgo.

[5] Véase en el caso que presenta Albó más adelante cuando este Ayni lleva incluso otro nombre cuando se trata del trabajo de compadres y padrinos.

[6] Este teórico habría realizado una observación desde la perspectiva religiosa católica.

[7] Este trabajo se basó por ejemplo mucho en el padrinazgo bautismal.

[8] Véase Pág. 192 de Montes del Castillo.

[9] Este nombre derivaría de la palabra compadre.

[10] En cuanto al incesto prohibido en la zona de sud yungas véase el caso que presenta Alisonn Spedding en la pag. 117.

[11] Esta relación es muy importante para establecer el estatus y la importancia de escoger a un padrino.

[12] En torno a esta actividad la autora hace referencia al ritual en sí de la murucha. La comida, el corte y demás.

[13] Señala por ejemplo que “sin alguien muere sin parientes, los compadres deben asumir toda la serie de ritos funerarios” PG. 131

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