El adiós de Vanesa de Britto a la Cinemateca Boliviana

“DEJO UN EQUIPO

MARAVILLOSO”

Fue invitada como Directora Ejecutiva de la Cinemateca Boliviana a sus 28 años. Fue la segunda directora después de Pedro Susz, que estuvo alrededor de 30 años asumiendo el proyecto. Se hizo cargo de la dirección durante cuatro años habiendo concluido la construcción de la Cinemateca. Han pasado pocos meses después de la inauguración y su renuncia fue sorpresiva para muchos en el ámbito cultural. Vanesa de Britto, conversó con PULSO dos días antes de dejar su cargo oficialmente.

– ¿Por qué renunció?

El Directorio tomó la decisión de definir cuál iba a ser el nuevo perfil de la nueva cabeza de la Cinemateca. Uno de los primeros parámetros es que sea un cineasta reconocido y consagrado. Obviamente, no encajo en ese perfil por que soy gestora cultural de profesión. Si bien  se me ofreció quedarme en la institución, bajo otro cargo, para mí es un retroceso profesional. Es así que cumplo estos cuatro años de gestión, como indican los estatutos, y cierro un capítulo en mi vida para el reinicio de otro, básicamente.

– ¿Cuáles son los otros  tres parámetros?

Tener capacidad de gestión, de relacionamiento con otras instituciones y administración; pero el principal era ser cineasta. Para mí, el director ejecutivo debe cumplir con otro perfil, porque se requiere de mayor equilibrio. Se había planteado en su momento que la reestructuración vaya más allá y que la dirección sea dividida en dos direcciones una que maneje el lado financiero, comercial, económico y la otra que tenga que ver con la parte cultural.

¿Por qué ese cambio de perfil?

No sé, esa es una decisión del Directorio. Yo no he participado de esas reuniones, no fui llamada a participar.  Simplemente se me anunció. La cinemateca tiene un Consejo de Fideicomisarios que son las máximas autoridades de la Cinemateca, son fundadores, personalidades del mundo audiovisual, del mundo cultural, inclusive del mundo empresarial, es un cargo de por vida salvo renuncia expresa. Y no tienen ninguna remuneración. Estos fideicomisarios nombran cada dos años al directorio que también son cargos ad honores y la función de un directorio es el de establecer los planes, las políticas, las estrategias y las filosofías de la institución junto con los fideicomisarios; sin embargo son más operativos. El directorio tiene la potestad de nombrar y designar al director ejecutivo según  en los estatutos, y éste puede asistir a sus reuniones, sin embargo para hablar de este tema no se me ha invitado.

– ¿Sé le explico por qué no la invitaron?

Por política personal, del presidente del directorio Antonio Eguino. Señala que al tratarse de una evaluación, que involucraba mi cargo y mi persona, era mejor que no esté. Voy a ser muy sincera, no se qué es lo que está pasando arriba. Desde hace más de un mes se me ha dejado de notificar las cosas. La última carta que yo recibí cuando se me anuncia la decisión del directorio, se había nombrado ya a una persona; pero sé que hubo reuniones, y que al final entrará una persona en transición. La cinemateca no puede quedar coja. Inclusive yo mandé una carta solicitando esta información, por no decir cuestionando, el 22 de febrero. Pero no he tenido respuesta hasta la fecha. Se qué están resolviendo internamente, ahora tienen que agilizar la solución. Ahora entra, momentáneamente, Antonio Eguino. Si bien se había dado su nombre como candidato,  todavía no es oficial y Antonio tendría que renunciar a la presidencia del directorio.

– ¿Tampoco la invitaron a formar parte del grupo de fideicomisarios?

No.

– ¿Dentro de las nuevas políticas habrán cambios en la Cinemateca en cuanto a programaciones?

La comisión de programación continúa. Espero que las programaciones alternativas, que vienen de la mano con otras instituciones, continúen. Estoy dejando dentro de mi informe, actividades paralelas, talleres, todo tipo de cursos, convenios, programaciones, gestiones hasta diciembre de 2008. Todo está totalmente cerrado, estoy dejando todo concluido. No pretendo, con mi salida, llevarme cosas conmigo. Es parte de mi trabajo de cuatro años. En la cinemateca hemos logrado tener 700 personas diarias, con un saldo positivo, actividades cerradas. Es una institución sana.

– Con el contacto que usted tiene ¿existe este tipo de perfil en otras cinematecas?

De las cinematecas que conozco, no. Hay gestores, filósofos, productores, pero cineastas como tal, no. Hay críticos, pero no hay un artista dentro del perfil, porque dicen que el artista debe dedicarse a su arte.

– ¿Cuanto es el sueldo de la dirección ejecutiva de la cinemateca?

En este momento son 9000 Bs.

– ¿Qué ocurre con la seguridad laboral de los actuales funcionarios de la cinemateca?

Cuando el equipo humano se enteró de lo que había pasado mandó una carta firmada por absolutamente todos, lo cual me parece un acto muy noble, generoso y arriesgado porque están poniendo en juego sus cargos, pero para ellos era importante la continuidad de las cosas. La forma de trabajo ahora depende del nuevo capitán y la gente que esté dispuesta. El personal tiene tres cosas que decidir, uno, si están de acuerdo con el perfil y la filosofía que se le va a dar a la cinemateca, porque sostengo firmemente que uno tiene que seguir sus principios, que es lo que yo he hecho, pero yo me puedo dar el lujo de decidirlo; hay gente que no, que necesita trabajar y va a tener que hacerlo. Y lo otro es trabajar le guste o no con otro capitán. Hay gente que le asusta el cambio y va a depender del nuevo capitán cómo hace esta transición. Tiene que ganarse al equipo que lo va a ayudar a llevar este barco adelante. Sin gente, la cinemateca no funciona. Yo no hice ningún cambio cuando entré, fue un generoso traspaso después de Pedro Susz de quien he recibido una ayuda incondicional, hasta el último día en esta etapa.

– ¿Qué hará después de dejar la cinemateca?

Me quedan dos días acá. Yo amo Bolivia y quiero trabajar en dos líneas. Uno dentro de un nuevo enfoque de la cooperación internacional, seguimos viviendo del asistencialismo y no nos llevará a ninguna parte, hay que fomentar la cultura, llevarla a la excelencia, incluirla en circuitos internacionales, creo que la cultura es le medio para crecer como seres humanos. La cultura es un medio de reflexión, y quiero involucrarme en todo lo que tenga que ver con políticas públicas culturales, internacionales y observatorio de industrias culturales. Quiero generar líderes y actores culturales fuertes. Tengo varios proyectos, uno con una embajada europea y ya estamos plateando proyectos, otro con el Vice Ministerio de Cultura y con una empresa de gestión cultural que está en España, hay varios proyectos.

– ¿Cuáles han sido sus momentos más felices y tristes en la Cinemateca?

Triste y feliz: la inauguración. Feliz por todo lo que significaba, triste por temas internos. Otro instante feliz ha sido cuando me invitaron a la dirección, yo tenia 28 años, cinematequera toda la vida, era un época que había estudiado gestión cultural en España en el Ortega y Gasett y siempre había soñado con trabajar al lado de Pedro Susz en la Cinemateca. Llegué por varios caminos como consultora y las cosas se dieron para que termine como directora.

¿Momentos tristes? no ha sido fácil, he tenido que estudiar arquitectura, ingeniería para tener el mismo lenguaje con las empresas que construyeron la Cinemateca, he tenido que estudiar administración de empresas, reinventarme profesionalmente y eso me ha llevado a muchas caídas. Muchas relaciones humanas se han desvanecido. En estos cuatro años me he decepcionado de mucha gente, que desde fuera los tenía en un altar y después me he dado cuenta que eran otras personas.

Estoy triste porque mi vida la he dejado acá, me faltaba traer un colchón, triste porque dejo un equipo de gente maravillosa, gente del entorno muy linda y una institución que es fantástica. Así de joven, tienes dos alternativas: fracasar e irte al limbo o tener éxito y salir con el pecho hinchado y estoy saliendo así por la puerta grande, con el orgullo de haber logrado el sueño de Pedro. Y así a Pedro, todo lo que él me ha dado se lo estoy devolviendo.

Directorio actual de la Cinemateca Boliviana

Presidente: Antonio Eguino, Vicepresidente: Gastón Gallardo

Directores: Armando Gumucio, Eduardo Quintanilla, Armando Urioste por el Conacine, Ximena Valdivia, Paolo Agazzi

Síndico: Fernando Mirabal.

El directorio cambia cada dos años, y los eligen el Fideicomisario. El fideicomisario es eterno.

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