Breve aproximación a los orígenes del Estado Boliviano

por Claudia Daza Duran

Para tocar el tema sobre los orígenes del Estado boliviano debemos centrarnos en los elementos fundamentales que han primado para su constitución o construcción, concluyendo en el Estado democrático.

En ese sentido, podemos hablar de las respuestas que han tenido los indígenas desde la independencia y las reformas liberales que se han dado en el sur latinoamericano. Es por eso que para hablar de la construcción de Estado tenemos que remontarnos sí o sí a los sistemas coloniales. El mismo Brooke Larson, en su texto Pactos peligrosos, indios insurgentes señala: “no hay ninguna razón lógica para separar la narrativa de la historia campesina andina del final del siglo XVIII”  (LARSON, 2004: 14)

Habrá entonces una especial atención a la tardía historia colonial. También hace referencia a la construcción postcolonial de la Nación como un proyecto imperial, desembocando a una colonización interna de territorios y culturas, más allá de la civilización criolla.

Otros aspectos que se recalcan son la incertidumbre económica, la fragmentación regional y la inestabilidad política después de la independencia. Por tanto, la forma de poder colonial se mantenía en los tributos indígenas, por ejemplo. Lo único que se hizo fue desmantelar  la tributación (como indicador del advenimiento del liberalismo modernidad y capitalismo en el Estado). Es así que se plantean naciones ya divididas. En ese sentido podemos contemplar lastimosamente a una Bolivia nueva con problemas territoriales, políticos y étnico raciales.

Es importante revisar y tener como antecedente el siglo XVIII, y también el final de la era liberal. Se habla del binarismo cultural donde emergen el pensamiento, el imaginario y la formulación de políticas criollas, de las cuales resultó la bipolaridad racial y colonial.

Con respecto a lo que plantea Marta Irurozqui, en la construcción de la ciudadanía política, podemos destacar los factores que se plantearon para ejercer la ciudadanía a través del voto: ser instruido, tener bienes, tener ingresos y ser hombre. Se habla de una ciudadanía o democracia, vista a futuro, construida por un grupo de poder criollo que ha visto intereses personales en el poder. Es así que se plantea una pregunta inicial ¿quiénes tenían derecho a los inicios de esta nación? Viendo a la democracia como la práctica de nuestros derechos. No cabe duda de que hubo muchos intentos de crear Estado- Nación y que desde Bolívar y todo el equipo internacional que lo apoyó tomaron de cierta forma las riendas de un inicio, que fue en primera instancia muy promisorio. Sin embargo, no debemos olvidar los modelos que se tenía en ese momento. Con un modelo liberal incluso traído y defendido por Bolívar, se piensa entonces en un Estado, para futuro, capitalista en el ámbito económico y liberalista en el ámbito político. Sin embargo, no todos gozaron de los derechos que plantea una democracia “entre comillas”, debido a las restricciones que hubo en el ejercicio de ésta a través del voto, debido a la mentalidad todavía colonizadora que se tenía en la élite criolla. La pregunta actual, en todo caso, después de años de construcción de una democracia, sería ¿será que la lógica en muchos casos continúa siendo colonial? Parece que sí.

Cabe destacar también dos elementos que se plantea en nuestra historia: el caudillismo y la tradición de las republiquetas que han quedado como sello del colonialismo para mantenerse y conformar confrontaciones y divisiones regionales en la construcción del Estado boliviano. Entender, por tanto, los temas regionales tiene connotaciones económicas, políticas y culturales.

Cuando hablamos de regionalismo tenemos que hablar por tanto de las raíces históricas, la incursión de los españoles hacia la división de sectores que antes eran unidos, la importancia que sostuvo a nivel local la audiencia, pero a su vez su debilidad que se hacía cada vez más evidente. Por otro lado, como lo señalaría José Luis Roca, la influencia de la geografía boliviana, con algunos sectores muy beneficiados como ser La Paz generándose una hegemonía andina. La ignorancia de los bolivianos sobre su propio país es evidente, debido a la falta de medios de transporte a lo largo de nuestra historia.

Por otro lado, el problema indígena era un recurso para hablar de obstáculos del desarrollo, etc. El indigenismo recién nace a comienzos del siglo XX. Posteriormente se ven rasgos de indignidad y nacionalidades imaginadas.

En ese sentido, el indígena sólo habría cambiado de rol, de comunario libre a colono servil, a través de la ruptura de los pactos tributarios, fin de sistema de castas, pero también la base jurídica de la posesión colectiva de la tierra. La tierra es un tema para hablar de otros temas materiales, ideológicos y culturales; además de posteriores y supuestas soluciones en la transformación agraria.

BIBLIOGRAFIA

– Larson, Brooke. 2002. Bolivia: Pactos religiosos, indios insurgentes. Lima. Perú.

– Roca, José Luis. Fisonomía del regionalismo boliviano, La Paz. Plural. 1999.

– Irurozqui, Marta. A bala piedra y palo. 2000. Sevilla.

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