SÍ ALEJANDRA

Sí Alejandra, otro es el lenguaje de los agonizantes…

Por ejemplo:

Nos despojamos de las uñas y los dedos,

Nos cortamos el pelo y las alas,

Nos disfrazamos de árboles y serpientes

Nos quedamos quietos y serenos.

Mientras tanto:

Los demás se abruman con las plumas

Se confunden con nuestras manos

Nos confunden con senderos y caminos

Y se cansan de recorrernos.

Sin embargo:

Continuamos suspendidos en la lluvia

Protestamos con los insectos

Recolectamos besos no deseados

Hacemos bloqueos de huesos caídos

Y hacemos huelga de hambruna general.

Es por eso:

Que ningún libro nos rescata

A pesar de los poemas y sus flores

Es por eso

Que ningún cielo nos ha permitido aún

Columpiarnos en sus nubes.

Es por eso

Que somos tan amigos de la tierra, de tan abajo,

Del barro y de sus muertos.

De las palabras no usadas.

TIEMPOS DE BONANZA

I (Achumani)

Las retamas han decidido bendecirme por este tiempo

con la claridad de los vientos y la luna llena

con la oscuridad que merece un beso y un grito

en nombre de mi única carcajada.

La muerte entonces, ha cambiado de cara y ropa

se desplaza como una caricia elegante

como un soplido de lo justo y cabal

desapareciendo entre la niebla y la sombra.

II (Encontrarte)

Una voz nos mece en pleno encuentro

Después de la respiración imperfecta

Después de tanto esfuerzo por sujetarte el llanto

Tras el azul y el gris que me desplazan en tu casa.

Llueve y la luna nos tienta llenarla de palabras

Una mujer canta y no deja de cantar en la distancia

Seguro extraña lo que abrazo y lo que tengo

Seguro desaparece detrás de los cerros cómplices.

Quizás un día, quizás nos convirtamos entonces, en árboles

En mitad del beso, enredados sin aliento

Con los brazos perdidos en el pelo

Con los ojos cerrados por el miedo.

La lluvia artificial ha quedado en el alba

El grito y el susto llegaron…adelantados.

…………………………………………..

Hay que ver el dolor con altura

Pero a ratos es necesario desgarrarse las vestiduras.

Y perderse y caer de rodillas y llorar,

Evidentemente, hasta destrozarse.

Después viene el frío, la lluvia y el sol, por si acaso decides

Irte.

DESEOS COTIDIANOS

Que los números exactos dejen de ser tan exactos en tus tiempos

que tu andar sea más veloz y te salgan alas de un ave fénix.

Que tu pelo se enrosque con todos los destinos y los jales a tu ritmo.

Que tu corazón palpite como niño, que te levantes con susto.

Que tus rituales musicales asuman su sentido religioso y te leves en sus sueños

y que exploten todos miedos en el silencio y en el grito.

Que tus errores te rediman y le den sentido a las disculpas.

Que tu vuelo planificado sea repentino, sin disgusto y sin desgana.

En cuanto a mí:

Deseo que la tiniebla se haga una luz maravillosa,

que mis pasos por la calle se vuelvan baile en la madera,

que mis manos hagan más poemas,

que mis ojos se deleiten con historias,

que mis sueños te encuentren y te abracen.

LA SERPIENTE SE MORDIDO DE NUEVO LA COLA

En estas calles no llueve ni truena,

pero la serpiente se ha mordido de nuevo la cola,

le han masturbado las damiselas y los indigentes a la misma hora.

La serpiente cuida su sombra, cuida su círculo perfecto.

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