ALGUNAS PINCELADAS SOBRE LA ECONOMÍA COLONIAL

INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo se pretende describir el sistema de la economía colonial, a partir de la revisión bibliográfica de autores especializados en el ámbito económico, pero desde un punto de vista superficial, haciendo énfasis en algunos detalles que los autores recalcaron.

Tocaremos los trabajos de Carlos Sempat Assadourian, Peter Bakewell, Steve Stern, Ciro Flamarón y Thérésse Bouysse Cassagne. Estos especialistas apuntan a sus intereses como ser la mina, la identidad aymara, el régimen colonial a partir de modos de producción y la economía política que se planteaba en los años de la colonia, fundamentalmente en sus etapas de inicio y desarrollo. Es en ese sentido que el análisis y la descripción de este sistema económico se centra en citas y análisis.

DESARROLLO

Cuando hablamos de economía en la Colonia necesariamente debemos hablar de espacios y territorios ya que los autores que tocaremos en esta monografía especializan sus reflexiones a partir de zonas específicas de estudio, como ser Argentina, Perú o Bolivia. En todo caso, el espacio también se manifiesta a partir de los espacios de acción como ser la mina, los obrajes, la ganadería, el mercado en general.

A) Características del régimen colonial

Para comenzar a dar unos esbozos a la monografía, pues comenzaremos a citar las características que algunos autores han apuntado sobre el régimen colonial. Por ejemplo, Ciro Flamarón, empieza a analizar la situación de toda Latinoamérica a partir de las siguientes consideraciones:

–          Este régimen es único y específico.

–          Corresponde a una proyección del capitalismo.

–          El mismo autor cita a otro como Pablo González quien había señalado que “ incluye todos los tipos de explotación conocidos como el esclavista, feudal (repartimientos)  y asalariada).

–          Considera asimismo que la metrópoli y la colonia ya conforman un solo sistema económico. [1]

Es en ese sentido que el análisis puede centrarse en los modos de producción; pero a partir de los recursos humanos que estos contaban desde los esclavos, trabajadores asalariados y los propios feudales que son actores sociales que deben ser tomados en cuenta.

Pero para entender mejor el gran cambio económico que antes se reallizaba a través de los mismos quipucamayo[2] que tenía el imperio incaico, es necesario recapitular la descripción que hace Thérésse Bouysse Cassagne de la conquista.

B) La Conquista y algunas características

Podemos recalcar que la investigadora de “Identidad Aymara” plantea sus tesis históricas a partir de documentos fundamentados en actividades económicas como el tributo, la encomienda, etc. Es en ese sentido que cuando hace la reconstrucción histórica de los  conquistados realiza una profunda revisión documental llena de números, territorios y valores monetarios los cuales equivalen a datos muy importantes para hablar de la economía colonial y de la historia en sí. Pero, haciendo un paréntesis, nos remontamos a la etapa de la conquista para entender cómo se plantea justamente el nuevo régimen colonial. Thérésse Bouysse Cassagne hace una reflexión sobre los intereses económicos que tenían Pizarros y Almagro cuando se efectúan ciertas acciones de conquista que resultaron estrategias negativas en el caso de Almagro al visitar Chile y exitosas para Pizarro al intervenir el Collasuyo, abarcada actualmente por el territorio boliviano.  Es a partir entonces de una serie de conflictos que se van creando gobernaciones, como parte de un orden político y económico, es así que aparecen Nueva Castilla y Nueva Toledo (un nombramiento más ficticio que real). La duda y problema que establece esta autora es cómo logra Pizarro enterarse de la existencia del cuarto Suyo y atribuye mucha de la responsabilidad al Inca Paullu, que seguramente también tendría ciertos intereses políticos y económicos con los conquistadores.

Es a partir de una serie de descubrimientos que va generando mayor interés en las riquezas económicas que podría proveer el sector encontrado. Es así que una de las fechas importantes para hablar de economía es 1545 cuando se descubren las minas de plata de Potosí, que según la autora “legalmente[3] era sólo apéndice minero de Charcas” [4] Sin embargo no debemos olvidar también el descubrimiento anterior de la mina de Porco. Ambas ciudades, tanto Porco como Potosí, fueron entendidas sólo como aglomeraciones y no fueron legales como lo había sido Chuquisaca en esos tiempos.

Cabe destacar, sin embargo, la necesidad económica que existió para la fundación de otras ciudades como en el caso de la ciudad de La Paz en 1548, debido al peligro que corrían los viajeros  que debían recorrer Cuzco, Lima, Arequipa, Potosí. Es en ese sentido que también podemos relacionar el sentido del régimen colonial a partir de los espacios que se fueron creando en estos sectores conquistados. Lo mismo ocurre con Cochabamba que tuvo fines económicos más agrícolas y Tarija con fines fronterizos. Cabe señalar también cómo esta autora destaca las características ecológicas que tiene el sector para la dimensión económica la cual, si bien tenía ya todo un sistema de producción, también fue adoptada por los conquistadores, desde la fundación de ciudades de paso, agrícolas, mineras o artesanales.

Además de la fundación de ciudades se establece la encomienda, una forma de trabajo muy analizada por varios autores e investigadores. Bouysse Cassagne comienza analizando cómo entender a esta institución, que prácticamente era “destinar un cierto número de indios a un individuo” para que efectúe un control sobre estos en su trabajo, dando paso por tanto a los encomenderos, los cuales pasaron por un proceso histórico muy fuerte entre ellos mismos, los administradores de la corona y la misma corona. Es en ese sentido que la autora menciona por ejemplo que en 1548 en la ciudad de La Paz 42 vecinos eran encomenderos, en 1556 eran 29 y ya en 1560 se da un gran cambio con las reformas de la Corona que cambia su legislación económica sobretodo. Se habla que en algún momento se logró tener 74 encomiendas en el país, y que de ocho mil españoles en el virreynato del Perú, la tercera parte correspondía a la población de encomenderos.  Como ya se había mencionado, se hacen reformas a la legislación de cómo entender la economía en la colonia, la autora menciona la importancia que tuvo la promulgación de nuevas leyes en la Corona, donde se plantea la desaparición de encomiendas. Así también, en otra oportunidad se plantea la desaparición del servicio personal. Otra de las decisiones que se explica es la del trabajo de mineros a través de la mita y los agrupamientos de población llamados reducciones, los cuales tendrían fines de evangelización.  La autora señala “la rentabilidad tenía la necesidad del marco de las reducciones para controlar a las masas indígenas” (Bouysse Cassagne, 1987). Es así que podemos ver cómo se relaciona incluso los intereses religiosos de la formación de reducciones para tener un mayor control económico y social.

Cabe recalcar cómo esta autora hace mención a la calidad imperial que tenía el quipu para el imperio incaico y cómo éste fue mantenido de cierta manera por los caciques en la época colonial. Esto se debe al estilo y la capacidad de contar que tenían los aymaras en aquellas épocas a través del manejo de maíz, nudos y piedras en eventos sociales como el censo o la simple administración del pueblo. Estos mecanismo siguieron siendo usados por la élite de caciques en la colonia, y es por eso que se habla de esa capacidad de sobrevivencia y transformación que se vivió en la época colonial. Así también se puede señalar que el sentido de tributo ya existía en el imperio incaico, es así que hubo cierto entendimiento entre conquistadores y conquistados, los cuales no pensaron en la capacidad de abuso que tenían los españoles en cuanto a los manejos económicos de este territorio, abuso que fue aprovechado por la monarquía, dejando a los indígenas incluso en calidad de yanaconas, conocidos como los más marginales en la época colonial.

C) Ciertas características de economía política

Para profundizar el aspecto político de esta descripción de la economía colonial recurrimos a Steve Stern que comienza a establecer la diferencia entre aquellos indígenas que ya pertenecían a cierta élite como la conformación de caciques y los mismos españoles  como clase dominante de colonizadores. En esta clase dominante se menciona a Toledo, uno de los agentes de gran cambio que tuvo la colonia, ya que éste tenía un gran proyecto y el apoyo de un “brazo político de colonización”.  Y es a partir de una descripción del repartimiento,  que Stern logra graficarnos tal estrategia:

De la tasa de cada repartimiento, el Estado deducía costos administrativos: remuneración de los clérigos, un donación para la Iglesia, sumas para los sueldos de los kurakas principales y  al principio, un excedente destinado a cajas de fondos de la comunidad. El resto quedaba “libre” para el encomendero”. (STERN, ….: 135) Es en ese sentido que el encomendero era un actor de peso, de poder económico y poder político, que después fue desplazado como se había señalado anteriormente.

Así también Stern reflexiona sobre la transformación de una tradición como la mita que era practicada por los incas, en una actividad forzosa, instituida por la colonia en la temporada de Toledo.  Es en este documento cómo el autor explica el trabajo o la actividad del mitayo como tal, viéndolo como aquel que trabajaba fuera de su comunidad, hasta que fuera remplazado por otro a causa de la nueva rotación. Pero no se trataba del trabajo de mitayos, sino también de sus propias familias las cuales estaba expuestas a los colonizadores y estaban sujetas a las disposiciones eventuales que se hacía incluso con ellas.

Pero por otro lado, Stern también nos recalca el daño que provocó ciertas disposiciones como el tributo en especies, porque se estaba violando las formas antiguas de proteger la economía local, es decir que se estaba eliminando la protección que había en las reservas de la comunidad y el ayllu.[5] Incluso el consumo de la hoja de coca estaba sujeto a la capacidad que tenían ciertos mitayos de comprarla o tenerla y es así que a partir de pequeñas deudas en consumo de alimentos, etc los mitayos fueron abusados por el propio sistema económico impuesto por la clase conquistadora.

Cito otro ejemplo de cómo las mismas comunidades estaban afectadas por la ausencia de los mitayos en sus propias tierras: “Mientras Un mitayo y sus parientes estuvieran adscritos a la vida y el trabajo de la mita no podían aplicar sus esfuerzos a los campos del ayllu a ellos asignados, ni al intercambio recíproco de trabajo que normalmente les servía para obtener la asistencia de otros hogares” (STERN: 144) Es así que se causaba grandes pérdidas para las familias de los mitayos, los cuales se vieron doblemente perjudicados, ya que no sólo existía mita en las minas, sino en los obrajes y en la ganadería. Es decir que el nivel de explotación que tenía el sistema de régimen colonial estaba planificado para debilitar  incluso la reproducción de los “indios” a través de sus tierras y sus comunidades.

Otro de los factores que explica Stern es el cambio de los tributos de especies por el tributo en dinero, debido a una lucha incluso en tribunales para reducir los impuestos y los cupos de la mita. Eso logró cambiar un poco el sistema, ya que hubo cierta libertad de vender excedentes, en el caso de los indígenas, lo cuales decidieron qué vender y qué guardar en caso de especies, para vivir relativamente autónomos y austeros. [6]

La conclusión de Stern con respecto al sistema de Toledo es que este sistema  o régimen funcionaba “como un proceso primitivo de sifón, ya que recurría al trabajo y los recursos de economías locales independientes”. Es por eso que este autor señala que cuando Toledo llega a estas tierras establece un nuevo orden directamente relacionado con el Estado, por la capacidad e gran escala que se manejaba, incluso con la existencia de corregidores indios, intermediarios entre las comunidades y los colonizadores.

Sin embargo cabe resaltar, que la economía que se manejó en estas tierras, fue nomás centralizada por la extracción de la plata en el cerro de Potosí, eje y metrópoli del mundo en su momento. Es por eso que para tocar el tema de las minas tomamos al autor Peter Bakewell quien en su libro Mineros de la Montaña Roja explica la relación de Potosí con el trabajo forzado, el trabajo voluntario de algunos indígenas y el tipo de trabajo que se hacía para la extracción.

D) El rojo en los rostros de los mineros y la economía en sí

Haciendo un seguimiento al quinto virrey del Perú, Toledo, Peter Bakewell presenta las siguientes consideraciones al respecto:

–          Al ser reconocido como virrey, Toledo debía reordenar su territorio, y es así, que él mismo, personalmente visitó lugar por lugar en cuanto a los territorios más ricos, buscando el control real que había sido encomendado por la Corona.

–          La mita fue aprovechada porque se trataba de una tradición, aunque no haya sido completamente del agrado de la corona.

–          En 1572, el 23 de diciembre, Toledo llega a Potosí.

–          “La consecuencia fue que se obligó a algunos curacas indios a entregar más hombres de los que Toledo había impuesto” pg. 79

–          Se trata de una explicación política y de los intereses de Toledo.

Por su lado Carlos Sempat Assaourian, en su obra El sistema de la Economía colonial explica sobre las economías regionales y mercado, los mercaderes, la integración y la desintegración regional, la producción y circulación de mercancías en el interior de el conjunto regional y por último la organización económica espacial del sistema colonial. Todos estos temas, investigados desde la documentación normativa jurídica. [7]

Para entender un poco mejor sobre el tema minero, tocamos el tema de la organización económica espacial del sistema colonial, donde este nuevo autor se centraliza en la producción minera tanto en su formación como en la reproducción en el mercado interno. Incluso el autor señala cómo “la producción colonial de plata es considerada como estímulo e incluso como factor determinante de la transición europea hacia el modo de producción capitalista” (ASSADOURIAN, 1982: 279), esa ahí donde radica su importancia en el ámbito mundial, viendo a la producción minera como enclave  para el mundo exterior.

Assadourian toma a otro autor para explicar cómo la minería llega a ser una actividad tan importante en la época colonial. Es Elhuyar quien explicaba que los españoles procuraron tener una relación activa con España, y propagaron la actividad para mantener a esta minería vigente y activa en el mundo, como forma de estabilidad y progreso.

Otro de los aspectos que menciona el autor es la tecnología aplicada, tal el caso de la huayras, la extracción a cargo de los mineros, dueños de los instrumentos, pero a la vez consumidores de los productos agrarios, excedentes de los mismos españoles que ponían a la venta dentro del sistema económico interno.

Cabe destacar cómo Assadourian explica las rupturas que existieron en el proceso de transición en cuanto a la visión económica que existía antes de la conquista. Es así que hace mención a las características esenciales anteriores a la colonia como ser: el sistema de reciprocidad y redistirbución, el control vertical de pisos ecológicos que plantea Murra, y el intercambio entre los diferentes grupos étnicos. El autor nos explica cómo a través de la invasión española estas formas de economía incaica tuvieron que desaparecer por medio de un derrumbe demográfico, evitando la circulación entre distintos pisos ecológicos y por tanto entre diferentes etnias.  Pero también, hace énfasis en la nueva modalidad que entra en la vida de los indígenas, se trata de la conversión de los valores de uso en mercancía y por tanto en dinero.

En cuanto al sistema de trabajo en la mina, Assadourian explica la importancia de 1572 y 76 cuando la huayra es desplazada por  el método del azogue, suponiendo mayor inversión en la producción, un problema que tuvo que asumir Toledo. Es así cómo Toledo plantea el cambio de las encomiendas en cuanto a su tributo de especies a tributos en dinero, es decir en plata. En ese sentido el sistema agrario es más progresivo y la dependencia de la ciudad y el mercado interno crece.  Sin embargo es a partir de los “repartos” que se imponen posteriormente se comienzan a dar ciertos alzamientos indígenas que provocarían la desparición de corregidores hasta la época republicana y una especie de nuevo trato entre colonizadores e indígenas; sin embargo también fueron causa de los levantamientos libertarios que se darían un siglo después para llegar y lograr al fin la independencia.

CONCLUSIONES

Algunas pinceladas sobre la economía colonial ha sido un trabajo de revisión esporádica de algunos textos especializados en el tema, pero donde se ha tratado de buscar distintos ejes para entender claramente ciertos momentos y acciones que se dieron en tal época.

Tomando en cuenta que el objetivo de este trabajo era justamente recapitular o hacer énfasis en ciertas características, podemos concluir que la economía colonial supone una transición muy dura para los indígenas que tenían todo un régimen según la cosmovisión andina. En ese sentido, los modos de producción andina se vieron afectados por el nuevo régimen colonial que se aprovecha de actividades tradicionales como la mita, pero con objetivos más abusivos y nada recíprocos, como lo hubieran entendido en ese entonces los mismos indígenas.

Así también recalcar la serie de desórdenes y ansias de poder que tuvieron los encomenderos y cómo estos fueron desapareciendo debido a las disposiciones de la Corona y su interés de recuperar el poder que había sido perdido debido al monopolio que estos estaban realizando. Es así cómo la imagen de Toledo es importante, ya que éste llega y visita todo el territorio con una serie de reformas, sobre todo en cuanto a tributos y acciones económicas, vistas como estratégicas por los historiadores.

Así también, cabe concluir que la mina, la imagen del cerro de Potosí es fundamental a la hora de hablar de modos de producción, recursos y tecnología, la cual supone mayor esfuerzo en cuanto a inversiones y estratégicas económicas, desde el mercado externo y sobretodo interno.  Como producto de la explotación y el esclavismo, los mitayos llegan a ser los representantes máximos de la opresión, los cuales tuvieron que sobrevivir ante una serie de abusos económicos como la misma mita, los repartos, los tributos y demás disposiciones. Y es justamente, cómo se la economía en la colonia se ha convertido en una de las razones para la serie de sublevaciones que se fueron dando posteriormente, incluso más que los ideales de libertad que se iban expandiendo en el continente. Pues como lo había señalado Marx en su momento, el cambio económico en su infraestructura, podría ser el único que pueda establecer un cambio en la ideología o la superestructura de un sistema. Es ahí donde radica la causalidad y el efecto que tuvo un régimen que provocó mucho dolor, pero que al mismo tiempo causó la libertad y una respuesta muy dolida ante la injusticia y el rompimiento con un régimen milenario que hasta ahora sobrevive escondido en la cultura.

BIBLIOGRAFÍA

Bouysse Cassagne,  Thérésse, La identidad aymara. Aproximación histórica. HISBOL. La Paz. 1987.

Stern, Steve. La economía política del colonialismo.

Bakewell, Peter. Los mineros de la Montaña Roja. Alianza editorial.

Flamarón. Ciro. Severo Martinez Peláez y el carácter del régimen colonial. En Modelos de producción en América Latina.

Assadourian, Carlos Sempat. El sistema de la economía colonial. Instituto de Estudios peruanos. Perú. 1982.


[1] Ciro Flamarón hace un análisis de la colonia partir de países como Guatemala, prestando por tanto mucha atención a los modos de producción a partir del feudalismo.

[2] Reconocidos como los administradores de los quipus, los cuáles llevaban cuenta en censos y factores administrativos en el imperio incaico.

[3] Cabe recalcar que la autora hace mención a la legalidad del cerro explicando que éste recién obtuvo su legalidad 20 años después de ser descubierto, a pesar de la importancia que tuvo Potosí como metrópoli.

[4] Bouysse Cassagne,  Thérésse, La identidad aymara. Aproximación histórica. HISBOL. La Paz. 1987. pg. 31

[5] Como lo explica Stern, incluso en épocas de mala cosecha, las comunidades debían cumplir con sus tributos.

[6] Stern incluso señala que hubo un tiempo en que muchos grupos étnicos habían acumulado miles de pesos en reservas en metálico.

[7] El autor recalca el lugar donde encontró esos datos, como ser en documentos judiciales y de notarios.

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