CRISTINA ROCHA: Los años y recuerdos de una florista

La presente historia de vida relata anécdotas de la actual Maestra Mayor del mercado Pasaje de las Flores. Su relato es importante porque a través de ella, podemos identificar momentos importantes de la historia de las floristas en sí. Así también hace un análisis sobre su trabajo, llegando a obtener el rol de Maestra Mayor más de una oportunidad. Las historias de Cristina Rocha pertenecen al periodo constitutivo; sin embargo también me pareció interesante tomar en cuenta algunos antecedentes que nos relata sobre su periodo inicial.

En ese sentido presento el siguiente desglose de datos y periodos de este relato.

  1. Nombre de la persona que compartió un relato de su vida: Cristina Rocha.
  2. Fecha y lugar de nacimiento: La Paz, 1941.
  3. Fecha y lugar donde acontece el hecho de la investigación: Ciudad de La Paz (primeros años de 1950, finalizando 1990 y la actualidad)

8.1.1. Período Inicial

Yo cuando era chica, se irle a ayudar a la Catalina[1], las demás floristas le ayudaban también. Esas kantutas eran pues las flores más simples. No había pues estas flores, el cartucho de Sorata, teníamos que salir a las 11 de la mañana cuando ventarrón en Tiquina, no pasaba el carro, llegaba a las 7 u 8 de la noche, nosotros esperando desde las 11 de la mañana, que hubieran sido gran cosa para decir que eran lindas, eran kantutitas, llegábamos peleando para agarrar flores, eran 7, 8 de la noche, llevábamos al puesto a nuestras casas después donde teníamos que palmar toda la noche, palmábamos hasta la 1 de la mañana, sábado, ¿cómo será? ¿Habrá venta o no? Que tremenda la vida, habrá venta no habrá venta.

Teníamos que palmar, trenzar, hacernos la cena porque no había plata, no había dinero, cocinando y palmando las kantutas. Esa noche nos amanecemos hasta las 2 de la mañana, nos despertamos ya ahoracito cómo será, no había pues las popelinas, más que kantutas y cartuchos, era una pena. Al día siguiente, nos levantamos tomamos desayuno, otra vez al mercado, ese día a veces de suerte uno vende o uno no  vende, era muy triste la vida, yo he sufrido en carne propia. De Copacabana llegaba a las 5 de la tarde las kantutas y llegaban cartuchos de Sorata, era muy sufrida nuestra vida y niñez, cuando éramos jovencitas, porque yo desde mis 12 años he aprendido a trabajar con flores. mi mamá también no sabe ni leer, pero se daba cuenta, porque antes no había escuela, llora porque dice es un sufrimiento para mí[2].

8.1.2. Período constitutivo

Del trabajo con su madre desde muy pequeña los resultados de su trabajo son distintos y de diferente tono.

SANTA RITA

Sobre Santa Rita como patrona de las floristas del pasaje, doña Cristina comenta:

Se ha fundado el 22 de mayo, las señoras antes se hacían dar misita, yo he pensado porqué no le podemos tener a la Santa Rita. En mi gestión lo hemos tener a la Santa Rita, ya es muchos años porque yo llevo ya, ahorita ya tengo mis 66 años, estoy en la tercera edad, pero mi base se fija en mi persona, yo tengo que ser, no me gusta chismear, si llego a mi puesto, hablo lo que tengo que hablar y no me gusta que me hablen de personas. Santa Rita porque ese día es el día de las señoras sufridas, son señoras sufridas, siempre hemos sufrido nosotros desde nuestra infancia.

ÉPOCAS DE REVOLUCIÓN

En cuanto a su experiencia en momentos dictatoriales o de revolución, Rocha nos cuenta:

Aquí cuando había en el mercado de la Pérez Velasco había una revolución, un 27 de julio se ha levantado una revolución, pero nosotros teníamos que escaparnos o ocultarnos bajo nuestros puestos. Mi vida ha sido como una novela, yo me escapé de ahí, vivía en la Castro, ahí había habido bulla grave, esa vez era pues del MNR, los milicianos, ya habían estado saliendo antes por Laikakota, el señor alcalde lo ha hecho tan lindo el Salmón de la Barra, en la época del Paz Estensoro era pura tierra, socavones, de ahí salían los milicianos en defensa del mono. Yo me acuerdo que me estaba yendo por la calle Castro, Frías, ahora está todo bien bonito, yo me hice bala, pensaba en mis hijos y me decía qué voy a hacer con mis hijos, el pan, ya a lo así nomás se ha levantado la revolución grave, ni patitas me alcanzaba para correr a mi casa, ha sido mi vida, y me acuerdo hasta ahora lo que me ha pasado. Dependía de cada persona si abría o no abría.

LOS DOS RAMOS FAMILIARES

Cristina Rocha asumió el rol de Maestra Mayor más de una oportunidad, de esos momentos comparte su experiencia con sus dos familias, sus hijos, su esposo y las floristas.

Estoy en una gestión muy difícil y también hay que luchar con las mismas compañeras que no son tan unidas, brillan por su lado, nunca dicen compartiremos, es una pena.

Antes, eran pues como 30, pero ahora han aumentado las hijas nietas sobrinas, porque hay señoras que no tienen hijas, hemos visto nacer, crecer, y rotativamente la vida, más que una familia somos, no ve?, más que una familia. Tengo hijos, dos hijos y una hija, mi hijo gracias a Dios, si yo hubiera tenido más capacidad. Yo me he criado una tonta, una sonsa, no había este. Gracias Dios mis hijos, algunos han salido bien, mi hija lo ha dejado el estudio, se ha casado, su esposo quería estudiar, la inscribí a mi hija a Derecho, pero mi hija no ha sabido pensar y aprovechar, el menor es catedrático, mi otro hijo ya va a salir, su mayor no ha sabido escucharme, me hacen sufrir mis hijos, antes se sufrir con el esposo. Con los hijos se sufre, en un hogar se lucha harto para poder vivir por lo menos por unos días.

También he peleado en mi gestión para tener un puesto en Obrajes, he intentado he ido a pelear hasta con piedras, pero que ha pasado, mi base. He venido con todo mi corazón y yo decía que si no quieren las hijas ingresen, que me han contestado que me han desecho con una palabra: Disculpame la frase doña Cristina, yo no tengo pues estómago a tras más, una de mi base. Que pena dije. No, a mí no me anote, otra que no va a poder y después decían que por qué no han hecho esto, lo otro. Así de contreras son.

SU RELACIÓN CON LAS INSTITUCIONES

Doña Cristina Rocha sigue contando

También nos han apoyado bien harto cuando Catalina Mendoza nos ha dejado, sabemos ir al Diario llevando ramos y cuando necesitábamos algo decían: han venido las floristas, a ver redacten, qué necesitan, que reclamos tienen. Nos recibían, al último mis secretarias ya no iban. Doña Catalina nos ha llevado en un año nuevo o navidad, era tarijeños los del Diario, nos decían: “pasen floristas, pasen”. Nos hacía pasar a una oficina, nos hacía alcanzar champaña, estábamos con esa institución, Incluso al club La Paz sabíamos ir a bailar las floristas, nos llegaba la invitación, recuerdo de una señora que era linda copetuda, bella la señorita, nos servía sajta[3], ahora la señora está cansadita, de lo que era tan hermosa ha caído.

Antes se compraba directo de sus dueños, tres de la mañana, el 22 de mayo sabían hacer fiesta farrear, y de ahí nomás saben irse a la Rodríguez a agarrar flores, se cuidaban, no tomaban , entonces de ahí nomás se iban a la Rodríguez, a las 5 de la mañana ya volvían con sus flores. Ahora está lleno de revendonas la Rodríguez, la primera mano a las 5 de la mañana ya no hay, está dado, la revendona recibe y reparte a todos, otra revendona, otro precio está todo en la Rodríguez. Las dueñas llegan a las 5 de la mañana, yo he salido en Todos Santos, he salido 2 de la mañana del horno cuando hice pan, al salir de la Rodríguez vi una camionada de flores, pura gladiolos, he dicho: tanta flor, mañana habrá para llevar, pero nada, ahora llevan a toas las ciudad, hay harto movimiento.

PROYECTOS de una lucha que continúa

A pesar de saber que tienen que trasladarse pronto, Doña Cristina Rocha concluye señalando sus proyectos.

Ahora es la lucha fuerte, la lucha va a ser fuerte porque voy a tener que renegar con mi base mismo desde esta semana, pasa el día de la madre y tengo que empezar a caminar porque no hay confianza en nadie.

Había una vez unos claveles del chaco, hermoso, agarraba en cantidad e iba a vender a la Camacho.

A toditas mis flores me las quiero, a ninguno les desprecio, empezando desde la kantuta, terminando en la hortensia, porque ahora hay una flor que se llama Geranio, por eso mi puesto se llama Geranio, tiene 25 colores y tiene una fragancia única, en las casas hay todo enredado.

Me acuerdo, tenía una prima, como no había venta, antes no sabe haber venta, estábamos sobre el baño, le dije q mi mamita, porque sobre el baño, no hay venta. Venían apurados, mi prima era muy chistosita, venía el comprador y le decían: hijita no tienes papel para entrar al baño, renegaba porque ella esperaba venderle, no faltaba otro atrevido que se orinaba en el baño. Mira a ver lo que se orina, caballero como pues usted se va a orinar, sale el olor pues aquí. Hijita, mi orín no es hediondo, champancito he tomado (ríe a carcajadas)…

Harto hemos sufrido, bien harto hemos sufrido ahora somos felices.


[1] Se refiere a Catalina Mendoza, señalada en la entrevista.

[2] Extraído de la entrevista realizada el 23 de mayo de 2007.

[3] Plato tradicional boliviano, con pollo, tunta o chuño , papa y ensalada.

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